viernes, 30 de octubre de 2020

Ramentol: "Si los contagios no bajan, pediremos un confinamiento domiciliario"

 

Ramentol: "Si los contagios no bajan, pediremos un confinamiento domiciliario"


 



El Periodico


En el primer día de aplicación de las nuevas restricciones en Catalunya, con el cierre perimetral de la comunidad y de municipios en fin de semana, el secretario general de Salut de la Generalitat, Marc Ramentol, ha lanzado una seria advertencia: "Si los contagios con bajan, pediremos un confinamiento domiciliario".

Ramentol ha afirmado que el confinamiento domiciliario ha de ser siempre "la última alternativa" pero no lo ha descartado. "Si vemos que en los próximos días las medidas no son suficientes, tendremos que pedir al Gobierno español que se plantee esta posibilidad", ha dicho.

Quiere así Ramentol subrayar la importancia de respetar las restricciones, restringir al máximo la movilidad y la interacción social y cumplir con la llamada al "parón social" que reclamaba el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, cuando anunció las nuevas medidas para contener la segunda ola de coronavirus.

"Estamos estancados en 5.500 casos diarios. Es insostenible. Bajar a 1.500 casos al día nos permitiría empezar a revertir las medidas restrictivas", ha señalado Ramentol en una entrevista en 'Els matins' de TV-3.

El secretario de Salut ha anunciado que la Generalitat ya está en disposición de contratar a estudiantes del último curso de Medicina y Enfermería para reforzar la sanidad.  Ramentol ha detallado que Salut está ultimando todo lo necesario para habilitar la contratación de estos estudiantes. Esta es una posibilidad que habilita el real decreto de estado de alarma del Gobierno central i que la 'consellera' Alba Vergés había planteado hace unos días. Ramentol ha subrayado que estos jóvenes son un "valor" en la situación actual. Ramentol ha explicado que el tema está en manos de una asesoría jurídica y que el objetivo es que la 'consellera' pueda firmar "a lo largo de este viernes" la resolución que habilite esta opción. 

También ha explicado Ramentol que Salut está utilizando ya test rápidos para diagnosticar casos en personas con síntomas y que no descarta ampliar estas pruebas a contactos de positivos que no tengan síntomas. 




¿Cuáles son los límites del municipio de Barcelona? para el Cierre

 

¿Cuáles son los límites del municipio de Barcelona?



Metropoli    .......   


Este viernes ha entrado en vigor la medida del confinamiento perimetral municipal en fin de semana. La Generalitat anunció el jueves que las poblaciones quedarían blindadas de viernes a lunes a primera hora y que los ciudadanos sólo podrían salir si cumplían con las excepciones autorizadas: trabajadores esenciales, sanitarios, para realizar deporte y para ir a estudiar, entre otras.

Por contra, el resto de vecinos de Barcelona no podrán salir de la ciudad. Si vives en la capital catalana ¿sabes dónde empiezan municipios como Sant Adrià del Besòs, Santa Coloma de Gramenet y l’Hospitalet de Llobregat?

LÍMITE PERIMETRAL

La Diagonal de Barcelona hace frontera con Esplugues, el Parc de Collserola y Sant Adrià del Besòs; por lo tanto, desde el viernes a las 6:00 horas hasta el lunes a la misma hora los ciudadanos no podrán traspasar la franja municipal.

Además, otras de las zonas que quedan totalmente prohibidas durante el fin de semana con la calle de la Riera Blanca o la carretera de Collblanc en algunas zonas. Si los vecinos de Barcelona traspasan el perímetro municipal serán multados con sanciones económicas.

MUNICIPIOS

Su término municipal limita, de sur a noreste y en sentido horario, con los municipios de: El Prat de Llobregat, Hospitalet de Llobregat, Esplugues de Llobregat, San Just Desvern, San Feliu de Llobregat, Molins de Rei, San Cugat del Vallés, Cerdanyola del Vallés, Moncada i Reixac, Santa Coloma de Gramanet y San Adrià de Besós.

Barcelona tiene una pequeña parte de su término municipal en la vertiente del Llobregat de la sierra de Collserola. Se trata de Vallvidrera​ y de Les Planes, que se encuentran algo internadas dentro del parque natural de Collserola.

Barcelona quedará cerrada de viernes a domingo

 

Barcelona quedará cerrada de viernes a domingo








S.C   ..........   Metropoli



El Govern decretará este jueves un confinamiento perimetral de los municipios para el fin de semana, de manera que no pueda haber movilidad entre ellos, y cerrará Cataluña para que no se pueda salir ni entrar del territorio catalán.

Entre las nuevas medidas se incluye el cierre de comercios de más de 800 metros cuadrados, de los centros deportivos, de la actividad cultural y las actividades extraescolares, mientras que el cierre de restaurantes y bares se mantendrá.

¿QUÉ SE PODRÁ HACER Y QUÉ NO EN BARCELONA?

La Generalitat plantea un doble confinamiento: cerrar Cataluña de lunes a domingo y una reclusión dentro de cada municipio durante los fines de semana, desde las 6:00 horas del viernes hasta las 6:00 horas del lunes

Los restauradores podrán repartir a domicilio hasta las 23:00 horas pero se prorrogará el cierre al público de bares y restaurantes, como ya se decretó hace dos semanas.

RESTRICCIONES

En cuanto al comercio, solo podrá funcionar el de menos de 800 metros cuadrados, se mantendrá la recomendación del teletrabajo –pero no será obligatorio y las escuelas permanecerán abiertas.

La cultura y el deporte también quedarán suspendidos y las nuevas restricciones durarán dos semanas, pero se podrán revisar, mantener o relajar si se comprueba una mejora de las cifras del coronavirus.

MUSEOS, SALAS DE EXPOSICIONES Y GALERÍAS

El gobierno catalán ha limitado al 33% el aforo en museos, salas de exposiciones, galerías de arte y archivos.

Asimismo, las bibliotecas solo permanecerán abiertas para la entrega y recogida de documentos reservados en préstamo, según ha explicado este jueves la consellera de Presidencia de la Generalitat, Meritxell Budó.

AYUDAS AL SECTOR

El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha anunciado que el Govern destinará 300 millones de euros para apoyar a los sectores afectados por las restricciones que ha decretado el Ejecutivo catalán para hacer frente a la segunda ola de coronavirus y ha avanzado que aprobará un decreto ley que "permita limitar" los desahucios durante el estado de alarma.

Aragonès ha asegurado que el Govern también prevé aprobar la semana que viene un decreto para evitar que el pago del IRPF penalice a las personas que han estado en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE)




Conrado Giménez, desesperado y desbordado con las largas «colas del hambre»

Conrado Giménez, desesperado y desbordado con las largas «colas del hambre»




Conrado Giménez es a través de su Fundación Madrina un auténtico ángel para muchas madres en apuros, embarazadas y niños pequeños. Cada año recibe decenas de miles de llamadas de casos de urgencia y acoge a 5.000 madres y 15.000 niños.

Este católico y volcadamente provida ha entregado su vida en ayudar a los más desvalidos y débiles. Y así lo lleva haciendo los últimos 20 años a través de la Fundación Madrina.

A su día a día, Conrado Giménez ha añadido las necesidades provocadas por la pandemia de coronavirus y las catastróficas consecuencias sociales y económicas. Se trata de las conocidas colas del hambre. Y en su fundación saben muy bien de qué se trata.

En una entrevista con LibreMercado, el portal económico de Libertad Digital, Giménez advierte que la situación es “insostenible” y que esto provocará un “estallido social” en el que habrá en pocos meses “robos y saqueos”.

Este serio aviso lo lanza tras ver de primera mano las consecuencias de la pandemia. "Hay falta de alimentos. Estamos desabastecidos y no sabemos qué hacer ante la escasez y el alto volumen de demanda. Antes de la pandemia atendíamos a cerca de 400 familias vulnerables al mes y ahora repartimos alimentos a 3.500 familias al día. Estamos desbordados y no hay donaciones suficientes", explica el presidente de la Fundación Madrina.

Para no dejar a nadie sin ayudar, Conrado Giménez decidió acudir a los medios de comunicación generalistas que antes de verano acudieron a grabar las colas del hambre. Su objetivo era mostrarles la realidad que hay y así poder pedir ayuda alimentaria y donaciones.  Pero para su sorpresa se ha encontrado con un muro.

Relata que "antes del verano venían todas las televisiones y en un momento determinado cortaron. Ya no nos compran este tema me decían. No podemos meterlo, no nos dejan grabar las colas del hambre porque nos han dicho de arriba que no se saque, me comentaban unos y otros. Ellos no quieren hablar pero yo lo denuncio porque es verdad, a mí me lo han dicho así, tal y como lo cuento".

De hecho, el presidente de la Fundación Madrina apunta muy alto, concretamente al gobierno de España. "Cuando vino la prensa recopilé los teléfonos de los medios que se acercaron a grabar para llamarlos cuando volviéramos a necesitarlos. El hecho de salir a nivel mediático fue muy importante porque propició que la gente se solidarizara y los bancos alimentos recibieran una lluvia de donaciones de empresas y particulares. Pero insisto, ya no vinieron más y de esto hace cuatro meses. Y por lo que me indican no van a venir".

Pese al silencio mediático español, el representante de esta fundación asegura que “no paramos de salir es en los medios internacionales. Han venido de los telediarios de muchísimos países: Holanda, Rusia… Nos han sacado en todos los informativos televisivos extranjeros y aquí en España nada. Hemos hecho declaraciones recientemente para todos ellos. El otro día, la televisión holandesa abrió con nosotros y hablaron de la enorme crisis en España y mostraron las enormes colas que se agolpan ante nuestra fundación. Pero es que el resto de Bancos de Alimentos están igual, se están vaciando".

"Estamos dispuestos a pedir ayuda y alimentación en otros países. Desde el Gobierno de España no se nos atiende. No hemos recibido jamás ayuda de ellos. En la Fundación Madrina somos amortiguadores sociales de una situación de crispación y ruina. El Gobierno únicamente vende propaganda, ayudas que son temporales y precarias. No hay empleo y aquí ya vienen personas de toda condición y que jamás pensaron verse en una situación así", concluye Giménez mientras seguía repartiendo alimentos a las familias que hacen cola frente a la sede.




Canal YOUTUBE : Conrado Giménez: "Los periodistas me dicen que tienen prohibido grabar las colas del hambre"

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Conrado Giménez: "Los periodistas me dicen que tienen prohibido grabar las colas del hambre"




https://youtu.be/STJtXw0g6sg

Se acabó el mito de los "gastos impropios": la Seguridad Social no cuadra sus cuentas ni a martillazos

 

Se acabó el mito de los "gastos impropios": la Seguridad Social no cuadra sus cuentas ni a martillazos





Ni con gastos impropios, ni sin ellos. Ni con separación de fuentes, ni con préstamos ni transferencias. Ni por arriba, ni por abajo ni haciendo el pino. Ni con calculadora ni a martillazos. José Luis Escrivá se puede poner del derecho o del revés, pero la realidad es la que es: la Seguridad Social no tiene suficientes ingresos por cotizaciones para pagar las pensiones contributivas.

En un mundo normal, esto no sería especialmente importante. O, al menos, no más importante que el resto del déficit público. Ya hemos explicado en numerosas ocasiones que el "sistema" de la Seguridad Social es un artificio contable, que no existe en la realidad.

Lo que existe es el Reino de España: que tiene una serie de ingresos, la mayoría provenientes de impuestos (como las cotizaciones sociales, que son un impuesto), y una serie de gastos, un capítulo en el que cada vez tienen más peso las prestaciones (y las pensiones son una prestación más). Si lo miramos con esta lógica, que suba una de esas prestaciones y que no sea suficiente con uno de esos impuestos... no debería ser un problema. Nadie compara, por ejemplo, el presupuesto del Ministerio de Trabajo con la recaudación del Impuesto de Sociedades; ni nos ponemos nerviosos en el caso de que estos ingresos sean inferiores a los gastos por desempleo. Lo que comparamos es el nivel de gasto total del sujeto de derecho público (Reino de España) con el nivel de ingresos que tiene este mismo sujeto. Y sí, en este contexto, lo preocupante es que el Reino de España vaya a tener este año un déficit del 11,3% y el que viene uno del 7,7% del PIB. También lo es que el nivel de deuda pública se vaya a instalar en el entorno del 120% del PIB

Pero no estamos en un mundo normal. Estamos en el mundo de la imagen, los mensajes y los titulares. En ese mundo, no real, los políticos de todos los partidos nos han dicho que existe un ente llamado "Seguridad Social" y que su función no es únicamente administrativa, como la de un ministerio o una dirección general. Lo que nos venden es que contiene una "caja única", que se financia de forma independiente con un impuesto propio (las cotizaciones) y que usa lo recaudado para pagar, con una lógica contributiva, las pensiones.

En este contexto (repetimos, no real pero sí oficial), nuestros líderes llevan años diciéndonos que el problema de la Seguridad Social tiene que ver con lo que denominan "gastos impropios": es decir, aquellas partidas que el organismo abona sin que le toque. El discurso dominante es que, si sacamos de las cuentas de la Seguridad Social esos gastos, más o menos las cifras cuadrarían. De hecho, es tan dominante que la principal (casi única) medida que ha propuesto esta semana el Pacto de Toledo para la reforma de las pensiones es mover partidas dentro del presupuesto público para que la Seguridad Social ya no vea, dentro de sus cuentas, todos estos gastos.

Pues bien, la realidad se vuelve a imponer. Incluso sin tener en cuenta esos gastos, el Presupuesto del organismo para el año que viene presenta un abultado déficit. Y eso asumiendo unos ingresos por cotizaciones tirando a optimistas (son similares a los obtenidos en 2019).

En nuestro mundo normal, esto no es muy relevante. España tiene un descuadre en sus cuentas públicas. Y sí, su principal partida de gasto son las pensiones. Y sí, algo hay que hacer para controlar el déficit del conjunto de las administraciones. En el mundo de los mensajes políticos, esos que dicen que van a cerrar el agujero de la Seguridad Social quitando gastos al organismo, esto es clave: desmonta, otra vez, la ficción.

Las cifras

Vamos con las cifras reales. Empezaremos con las de la ejecución del Presupuesto de 2019 (aquí todas las tablas). Tomamos como referencia 2019 por un lado porque 2020 todavía no está cerrado. Pero, además, porque este año es tan excepcional, sobre todo por el lado de los ingresos, que los datos parciales de ejecución presupuestaria podría ofrecernos una imagen no real de la situación.

En las tablas de un presupuesto público siempre hay líneas y programas que complican la lectura. Por ejemplo, en el caso de la Seguridad Social hay transferencias corrientes a la propia Seguridad Social por valor de casi 4.000 millones que aparecen tanto en gastos como en ingresos. Por eso, tiene sentido que, de cara a la opinión pública, se limpien un poco esas partidas. Redondeando, lo que tenemos es (y hablamos de la Liquidación del Presupuesto de 2019):

  • Algo más de 4.000 millones en gasto de personal, gasto corriente y otros
  • 128.150 millones aproximadamente en pensiones contributivas (jubilación, invalidez, orfandad, viudedad y favor de familiares; aquí no se incluyen complementos a mínimos)
  • 12.700 millones en otras prestaciones contributivas (incapacidad temporal: 9.527 millones; maternidad y riesgos durante el embarazo: 2.637 millones; y un puñado de prestaciones menores que suman unos 500 millones de euros...)
  • Algo menos de 11.350 millones en prestaciones no contributivas (incluidos 7.000 millones de complementos a mínimos)
  • Enfrente, por el lado de los ingresos: las cotizaciones sociales alcanzaron los 124.255 millones, mientras que por tasas y otros ingresos de la Seguridad Social recaudó algo más de 1.660 millones

Como vemos, los ingresos del organismo por cotizaciones y tasas (126.000 millones) no cubren sus gastos por prestaciones (unos 153.000 millones a los que habría que añadir los 4.000 millones de gastos de funcionamiento).

Nada extraño. Es lo que ocurre en la mayoría de los departamentos públicos. ¿Y quién los paga? Pues la Administración Central con los impuestos (podríamos decir que el Ministerio de Hacienda, que al final es el que recauda). En 2019, lo hizo a través de dos grandes partidas: por un lado, con 15.643 millones de transferencias corrientes; y, por el otro, con 13.830 millones en préstamos.

¿Y por qué el Estado, que ya transfiere 15.643 millones a la Seguridad Social, le presta otros 13.830 millones más? ¿No tendría más sentido que le hiciera una transferencia de 30.000 millones y se olvidase de préstamos? Probablemente sí. Pero entonces se perdería la ficción del sistema, la caja única y los gastos propios o impropios.

¿Es que acaso el Estado le va a pedir en algún momento a la Seguridad Social que deje de pagar alguna prestación para devolverle el dinero? Evidentemente, no.

Los 'martillazos'

Como decimos, la lógica de todo este proceso tiene más sentido político que económico. Y pocos políticos han luchado más en este sentido que el actual ministro de Seguridad Social. José Luis Escrivá está empeñado en que el Estado asuma directamente buena parte de estos gastos a través de transferencias (es decir, como ya hace ahora... pero incluso sin recurrir a ese mecanismo un tanto extraño del préstamo).

De hecho, en alguna de sus comparecencias ante la Comisión del Pacto de Toledo ha venido a decir que si le quitamos a la Seguridad Social los gastos impropios, relacionados con políticas que no tienen que ver con este organismo (desde las pensiones no contributivas a las bonificaciones a la contratación), el sistema estaría más o menos en equilibrio.


Todo esto es muy discutible. Quizás otros departamentos no verían las cosas con el enfoque que les da Escrivá (y sus predecesores, porque esta petición la hacen todos los ministros del ramo y los secretarios de Estado desde hace una década). Porque habría que debatir mucho sobre quién tiene que pagar al personal de la Seguridad Social o qué prestaciones son o no contributivas y forman parte del sistema... si es que hay un sistema.
Hace algo más de un mes, el ministro estuvo en el Congreso y denunció que la Seguridad Social se estaba haciendo cargo de más de 22.000 millones de euros de gastos que no le correspondían (ver imagen de la derecha para más detalle) entre gastos de funcionamiento, prestaciones no contributivas, ayudas a la contratación, tarifas planas o prestaciones de maternidad-paternidad.

Pero, metiéndonos en esta lógica un tanto extraña, es cierto que, hasta 2019, si sólo contamos pensiones contributivas (y eso es mucho decir) y prestaciones por incapacidad temporal; y lo comparamos con los ingresos de la Seguridad Social por cotizaciones y tasas, en este caso y añadiendo a esos ingresos lo que se pierde por las bonificaciones en la cuota, casi tenemos equilibrio presupuestario. Una ficción como otra cualquiera, pero una que parece tranquilizar al actual ministro.

El problema es que ni siquiera así, ni con este bricolaje contable (que es tan discutible como cualquier otra forma de organizar los ingresos y gastos del Estado), las cifras encajan a medio plazo. Hasta ahora hemos hablado de 2019, para ver de dónde veníamos y porque por ahí marchaban los argumentos que nos han planteado en los últimos meses.

Ahora vamos a ver lo que dice el Presupuesto para el año que viene (tomamos como referencia el Libro Amarillo de los PGE, en el capítulo destinado a la Seguridad Social, página 333 y siguientes):

  • Ingresos por cotizaciones sociales: 125.144 millones
  • Tasas (y otros ingresos): 1.255 millones
  • Transferencias corrientes de la Seguridad Social: 167.342 millones
  • De esos 167.342 millones, 143.026 millones corresponden a pensiones contributivas (en este caso, esta cifra sí incluye algo más de 7.000 millones de complementos a mínimos) y 9.986 millones a prestaciones por incapacidad temporal
  • Las demás prestaciones cubiertas son pensiones no contributivas (2.568 millones); nacimiento y cuidado del menor (3.240 millones); prestaciones familiares (1.402 millones); Atención a la Dependencia (2.253 millones); Cese de Actividad (713 millones); Ingreso Mínimo Vital (2.988 millones); Otras transferencias (1.146 millones)

Como vemos, hay más de 40.000 millones de diferencia simplemente entre los ingresos de la Seguridad Social y las transferencias corrientes a las que el organismo se ha comprometido (porque ya hemos borrado de esta cuenta los gastos de funcionamiento). Incluso si quitamos todo el resto de prestaciones (y algunas de ellas se consideran contributivas, por lo que sería polémico sacarlas del sistema) y le añadimos a los ingresos 2.000 millones (por las bonificaciones a la contratación que, en teoría, pierde el organismo por ese tipo de políticas) y los 7.000 millones de complementos a mínimos, las cifras no encajan: tendríamos unos 135.000 millones de ingresos frente a 153.000 millones en pensiones contributivas + incapacidad temporal.

Incluso si quitamos esta última rúbrica, sólo con pensiones contributivas, el déficit sería ya de 7.000 millones.... y subiendo.

Habrá quien diga que podemos seguir quitando. Si la cuestión es que la Seguridad Social no tenga déficit, ¿por qué detenernos aquí? Por ejemplo, en alguna ocasión se ha planteado sacar las pensiones de viudedad (24.000 millones) del régimen contributivo. Sería un artificio contable más (y poco justificado: viudedad es una prestación contributiva de manual). Pero es que, además, tendría las patas muy cortas. El gasto en pensiones contributivas ascendía a 95.000 millones de euros al año en 2010 y ya vemos cómo superará los 143.000 millones en 2021. La tendencia no cambiará por mucho que maquillemos el Presupuesto.

La partida en pensiones sube por tres motivos: más beneficiarios (crece el número de pensionistas); pensión media más elevada (los que entran tienen derecho a prestaciones más altas que los que fallecen); revalorizaciones legales (este año, el 0,9%). Salvo en años de muchísima creación de empleo y subidas de sueldos, el incremento del gasto en pensiones es superior al de ingresos por cotizaciones.

La opción escogida hasta ahora consiste en seguir moviendo cajas en el Presupuesto para lanzar un mensaje tranquilizador a la opinión pública. Por ejemplo, para 2021, el Estado enviará a la Seguridad Social transferencias corrientes por valor de 31.177 millones y le otorgará otro préstamo (irreal, porque nunca se devolverá) de 13.380 millones. ¿Y por qué no hacer, directamente, una transferencia de 45.000 millones? ¿O un préstamo por esa cantidad? A efectos prácticos, no cambiara nada, aunque sí cambiaría el titular sobre el déficit de la Seguridad Social: si es transferencia no hay déficit (se lo queda el Estado); si hay préstamo, el déficit sí aparecería asociado al organismo.

Por muchos martillazos que demos a las tablas... esto es lo que hay. Podemos separar todas las fuentes de financiación que queramos, pero la realidad seguirá siendo tozuda.


Por qué no te jubilarás a los 65, ni a los 67... y quizá tampoco a los 70

 

Por qué no te jubilarás a los 65, ni a los 67... y quizá tampoco a los 70




¿A qué edad nos jubilaremos? Cuando hablamos de pensiones, casi 

siempre la discusión se centra en la cuantía de las prestaciones. Pero en ocasiones obviamos el otro factor clave: cuántos años tendremos que 

trabajar y cuántos años cobraremos nuestra pensión. La reforma de 2011 incrementó la edad de jubilación a los 67 años (excepto para aquellos que acumulasen 38,5 años de cotización, que podían seguir jubilándose a los 65 años). Domingo Soriano cree que esto es sólo el inicio y que en los

 próximos años veremos más reformas que nos obligarán a trabajar más, 

para cobrar menos.

En este vídeo, Nuria Richart y Domingo Soriano nos explican qué 

significa esto, por qué es necesario y, sobre todo, qué se esconde detrás 

de las palabras de los políticos que nos venderán esta reforma. Con tres claves muy importantes que debemos tener en cuenta:

  • Retrasar la edad de jubilación "es un recorte", aunque la prestación mensual no cambie
  • Cambiar las reglas de acceso a la jubilación es una quiebra (parcial) del sistema, porque implica que no puede hacer frente a sus promesas
  • Habrá más "flexibilidad" e "incentivos" para que los trabajadores se 
  • jubilen más tarde: pero hay que entender qué se esconde detrás de estos términos

jueves, 29 de octubre de 2020

El terrorista de Niza era un inmigrante ilegal de origen tunecino que llegó a Europa por Lampedusa

El terrorista de Niza era un inmigrante ilegal de origen tunecino que llegó a Europa por Lampedusa



Brahim Aoussaoui, un joven de 21 años, ha decapitado a tres feligreses en la basílica de Notre Dame de Niza en Francia



Brahim Aoussaoui, terrorista de 21 años que este jueves por la mañana asesinó a tres personas en la basílica de Notre Dame de Niza es un tunecino que llegó a las costas de la isla italiana de Lampedusa en septiembre en una barcaza junto con otros inmigrantes ilegales más. 

Según la agencia italiana Adnkronos, Aoussaoui estuvo a bordo de otra embarcación en las costas de Lampedusa durante dos semanas de cuarentena, medida que Italia impone a los inmigrantes rescatados para prevenir los contagios por coronavirus, y el 8 de octubre fue trasladado a un centro de acogida de la ciudad meridional de Bari.

La Fiscalía de Agrigento (Sicilia, sur) abrió una investigación en su contra por posible complicidad e incitación a la inmigración ilegal y poco después le fue notificada una orden de expulsión del territorio italiano, según las mismas informaciones.

Las autoridades italianas y los servicios de inteligencia están ahora reconstruyendo sus movimientos posteriores, pero en el país transalpino se ha desatado la polémica y el caso ha recordado al de Anis Amri, el terrorista tunecino que en diciembre de 2016 irrumpió con un camión robado en un mercadillo de Berlín y atropelló a la multitud, y que también llegó a Lampedusa en barcaza.

Amri huyó de Alemania a Italia de nuevo tras el atentado y murió en un tiroteo con dos policías a las afueras de Milán.

Reacciones

La información de que el terrorista de Niza llegó a Lampedusa ha servido para que Salvini y el resto de partidos conservadores critiquen la política migratoria del Gobierno. 

"Cerremos los puertos", ha pedido el líder de la ultraderechista Liga y exministro del Interior, Matteo Salvini, en un vídeo en las redes sociales, en el que ha exigido la dimisión de la actual ministra del ramo, Luciana Lamorgese.

"La imagen de Italia está hoy en las televisiones de todo el mundo, desde Francia a Estados Unidos, de Brasil a Alemania, de Australia a Reino Unido, porque el terrorista (...) llegó en una barcaza a Italia. ¿Y qué hizo el Gobierno?, ¿lo detuvo, lo identificó? No", ha dicho Salvini, que bloqueó a los barcos de ONG con migrantes a bordo cuando fue ministro del Interior entre 2018 y 2019.

Aprovechó para reivindicar su política de puertos cerrados cuando estuvo en el Gobierno, acciones por las que está acusado por la Justicia del país de delitos de secuestro de personas.

En la misma línea se ha mostrado la líder de la formación conservadora Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, quien ha dicho que si se confirma que el terrorista llegó a Europa por Lampedusa "sería de una gravedad sin precedentes y expondría" a Italia "al riesgo de aislamiento".

"¿Por qué no se realizaron los controles adecuados? El terrorismo no se puede combatir con una recepción indiscriminada", denunció, por su parte, la portavoz de Forza Italia (centroderecha) en el Senado, Anna Maria Bernini.

El alcalde de Lampedusa, Totò Martello, que en el pasado se ha mostrado a favor de la acogida de migrantes, ha opinado que "el camino recorrido por el atacante antes de llegar a Francia confirma que el mecanismo de gestión de los flujos migratorios necesita reglas compartidas a nivel comunitario y controles más exhaustivos".

El autor del ataque en Niza fue arrestado por la policía municipal y se encuentra hospitalizado tras haber resultado herido durante su detención 





Canal Fin Semana Barcelona : Puertas abiertas en la Fàbrica Moritz

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