Bajo las aguas de un lago salado situado en el noreste de Kirguistán se ocultaban los restos de una antigua ciudad que, en plena Edad Media, fue un importante enclave de la Ruta de la Seda. Su época de esplendor terminó abruptamente en el siglo XV, cuando un gran terremoto provocó que se hundiera.
En lo alto de las montañas Tian Shan, cerca de la frontera con Kazajistán, Issyk-Kul es el segundo lago montañoso más grande del planeta, con 182 kilómetros de largo y 60 de ancho. También es uno de los más profundos del mundo, con zonas que alcanzan los 700 metros bajo la superficie.
A una profundidad de entre uno y 4 metros
Investigadores de la Sociedad Geográfica Rusa se encontraban en la región explorando yacimientos antiguos con drones subacuáticos para encontrar el lugar exacto en el que estaba situado un asentamiento mayoritariamente musulmán llamado Toru-Aygyr. Finalmente, lo descubrieron sumergido a profundidades de entre 1 y 4 metros, cerca de la orilla noroeste del lago.
Los arqueólogos hallaron varias zonas diferenciadas, entre las que se incluía un cementerio medieval, además de partes de un edificio construido con ladrillos cocidos y grandes vasijas de cerámica. “era una ciudad o una gran aglomeración comercial situada en uno de los tramos importantes de la Ruta de la Seda”, afirma en un comunicado Valerii Kolchenko, jefe del contingente kirguís de la expedición.
“A principios del siglo XV, a consecuencia de un terrible terremoto, la ciudad quedó sumergida bajo las aguas del lago… la tragedia puede compararse con la de Pompeya”, añade. Toru-Aygyr era una ciudad multicultural donde se practicaban varias religiones como el tengrianismo pagano, el budismo y el cristianismo nestoriano cuando fue fundada antes del siglo XIII.
La introducción del islam, sin embargo, transformó la ciudad, ya que sus habitantes preferían comerciar con otros musulmanes. La región había estado gobernada desde el siglo X por los Karakhanidas, una dinastía túrquica con centro en Kirguistán. Pero fueron sustituidos por la Horda de Oro, un estado mongol que gobernó gran parte de Asia Central desde 1240 hasta 1502 y que introdujo la nueva religión
“La élite gobernante se convirtió con frecuencia al islam durante el reinado Kara-Khanid, pero esta religión no se extendió por Asia Central hasta el siglo XIII. Esto lo hicieron por la necesidad de prestar juramentos: solía haber mayor confianza al comerciar con personas de la misma religión”, apuntan los expertos.
El cementerio descubierto probablemente data de alrededor del siglo XIII, ya que se han recuperado los restos de un hombre y una mujer y se ha confirmado que sus rostros estaban orientados hacia la Qibla, la dirección que señala la sagrada Kaaba en La Meca, en Arabia Saudita, una práctica común en los entierros musulmanes.
Los investigadores también hallaron los restos de varios edificios ahora sumergidos, construidos con ladrillos cocidos en horno, entre ellos uno que contenía una piedra de molino, prueba de que en su día este espacio se usó para moler grano y convertirlo en harina o sémola. También había estructuras de piedra derrumbadas, vigas de madera y evidencias de un edificio público con decoración exterior que podría haber sido una mezquita, una escuela islámica (madrasa) o unos baños públicos.
En otro yacimiento de la ciudad sumergida se descubrieron varias piezas de cerámica musulmana medieval, entre ellas un gran khum (cántaro de agua) intacto, que los arqueólogos rusos y kirguís planean desenterrar en una futura expedición. Otros tres entierros en las cercanías probablemente pertenecen a un cementerio anterior, no islámico.
Perforaciones submarinas
Los especialistas realizaron perforaciones submarinas en distintos puntos de los yacimientos para extraer núcleos de sedimento que permitirán reconstruir las etapas de desarrollo de la ciudad.
Las estimaciones de los miembros de la Sociedad Geográfica Rusa indican que, en el momento del terremoto, los habitantes de la ciudad ya habían abandonado el asentamiento. Tras el desastre, la población de la región cambió drásticamente y la rica civilización medieval desapareció mientras los nómadas ocupaban su lugar.


















