viernes, 22 de julio de 2022

Detienen a los ladrones de 10 entidades bancarias de Barcelona

 

Detienen a los ladrones de 10 entidades bancarias de Barcelona





Metropoli   ..........   


Agentes de los Mossos d'Esquadra de la comisaría de Sarrià-Sant Gervasi detuvieron entre el 3 y el 7 de julio a tres hombres como presuntos autores de robos con fuerza en entidades bancarias de Barcelona. Los ladrones de 21, 36 y 47 años también habían actuado en el Prat de Llobregat y en L'Hospitalet de Llobregat. También hay un cuarto hombre presuntamente implicado que está investigado por estos hechos.

La investigación se inició a finales de febrero cuando los Mossos tuvieron conocimiento de un robo con fuerza en una entidad bancaria de Sarriá-Sant Gervasi. Fuera de horario comercial dos hombres accedieron al establecimiento con un martillo y a golpes de pie rompieron la cristalera y accedieron en el interior para sustraer principalmente aparatos de electrónica.

MISMO MODUS OPERANDI

Durante los meses posteriores –y hasta principios de julio– los detenidos cometieron más de una decena de robos similares. Los ladrones emplearon el mismo modus operandi para el resto de los hechos: accedían con fuerza con algún tipo de herramienta para romper los vidrios del local con el objetivo de sustraer móviles, tabletas, ordenadores, entre otros objetos que había en el interior de las entidades.

Las indagaciones permitieron la relación de varias personas implicadas en estos robos y que mantenían el mismo denominador común. A través del análisis de las cámaras de seguridad de las entidades asaltadas se identificó los autores, puesto que las características físicas coincidían plenamente con los detenidos. Además, se da el caso que en algunos de los robos cometidos uno de los autores había accedido previamente en horario comercial al banco y fue reconocido posteriormente por trabajadores de la entidad.

LIBERTAD CON CARGOS

Después de la detención de los presuntos autores se realizaron dos entradas y pesquisas en domicilios donde se encontraron indicios que los relacionaban con la más de una decena de robos a bancos. A raíz de estos cacheos, también se ha podido establecer la participación de los arrestados en un doceavo robo con fuerza en una óptica en el mes de mayo también en Barcelona.

Los tres detenidos pasaron a disposición judicial y el juez decretó su puesta en libertad con cargos.




jueves, 21 de julio de 2022

Falsa alarma: la 'bomba' de la playa del Somorrostro es una tubería

 

Falsa alarma: la 'bomba' de la playa del Somorrostro es una tubería




Metropoli    ...........   


Falsa alarma en la playa del Somorrostro de Barcelona: la supuesta bomba que puso en alerta a los cuerpos policiales de la ciudad es una tubería.

Así lo ha informado la Guardia Civil después de que agentes del Grupo de Desactivación Subacuática de la Armada analizasen el artefacto de 50 centímetros de diámetro, situado en el lugar en el que rompen las olas, a escasos metros de la arena.

PRECINTO DE LA PLAYA

Este miércoles, 20 de julio, la Guardia Urbana precintó parte de la playa y este jueves el acceso ha seguido restringido durante todo el día. 

La Armada ha empezado a trabajar a las 16:00 horas, mientras agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra vigilaban la zona para evitar el acceso de los bañistas.

Agentes de la Guardia Urbana en una playa de Barcelona
Agentes de la Guardia Urbana en una playa de Barcelona

PRECEDENTES

No es la primera vez que se encuentra un objeto peligroso en las playas de Barcelona. Hace dos años, un submarinista de la Guardia Civil detectó un explosivo de la Guerra Civil en la playa de Sant Sebastià.



La medida más drástica de Suiza: se plantea cortes de energía de varias horas en invierno

 

La medida más drástica de Suiza: se plantea cortes de energía de varias horas en invierno


Un 4% del gas que consume Suiza procede de Rusia, mientras que Noruega es la segunda mayor proveedora




Confidencial  

Suiza contempla la posibilidad de aplicar cortes de energía de hasta cuatro horas el próximo invierno si la crisis energética que sufre Europa, derivada de la guerra en Ucrania y la posible interrupción de la llegada de gas ruso, se recrudece, indicaron hoy responsables del Gobierno federal y las eléctricas.

 

La medida sería la más drástica y la última en aplicarse dentro del plan de contingencia explicado hoy por el director de la asociación de empresas eléctricas suizas VSE, Michael Frank, en una rueda de prensa junto a responsables de la Oficina Federal de Energía para analizar la crisis de suministro que afronta Europa.

En una primera fase se solicitarán medidas de ahorro voluntarias a través de una campaña de concienciación que se iniciará el próximo agosto, pero si la situación lo requiere se continuará con la reducción de consumo eléctrico menos esencial, como la iluminación de tiendas o de espacios públicos en horas nocturnas.

 

En una tercera fase se ordenaría a unas 30.000 compañías ahorrar hasta un 30% de su consumo eléctrico, y finalmente los cortes de energía serían el último recurso, indicó Frank

"El riesgo de una escasez de energía es real", destacó el representante de las eléctricas del país centroeuropeo, en declaraciones que publica la agencia suiza ATS.

En la misma conferencia, el director de la Oficina Federal de Energía, Benoît Revaz, reconoció "un nivel de incertidumbre sin precedentes en Europa" respecto al suministro de energía, con unos precios fuertemente afectados por la guerra.

 

Revaz destacó que Suiza está negociando acuerdos sobre suministro de gas con las vecinas Alemania e Italia, mientras trabaja con los operadores energéticos para garantizar reservas de cara al invierno.

 

Un 4% del gas que consume Suiza procede de Rusia (aunque gran parte de este llega a través de países vecinos como Francia y Alemania), mientras que Noruega es la segunda mayor proveedora.






Sitges, el lugar donde los chiringuitos se comen la arena: cómo se ocupan las playas

 

Sitges, el lugar donde los chiringuitos se comen la arena: cómo se ocupan las playas


El Reglamento de Costas limita la superficie de las playas que pueden ser ocupadas por servicios de temporada. En esta localidad, cuatro playas incumplen la norma





confidencial  ..........      


Ni me planteo ir un sábado a la playa en Sitges”, dice Nil, un ingeniero informático de 24 años, cuando se le pregunta sobre la proliferación de servicios de temporada en su municipio. “Yo me voy a Castelldefels o Vilanova”, añade. Si decidiera quedarse, tendría dos opciones: resignarse o pagar 10 euros por una tumbona. Esta localidad de la costa del Garraf, con algo más de 30.000 vecinos, recibió 89.294 viajeros entre junio y agosto del año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). El municipio, meca del turismo gay y conocido por acoger el mayor festival de cine fantástico del mundo, es uno de los mayores reclamos del litoral catalán. Sus playas contaron en 2021 con 37 zonas de hamacas, 31 chiringuitos, 28 negocios de alquiler de sombrillas y cinco terrazas.

 

El Reglamento de Costas de 2014 es la normativa nacional que ordena el litoral español. Los artículos 68 y 69 limitan la superficie de la playa que pueden ocupar los servicios de temporada: un 50% si la playa es urbana y un 10% si es natural. Es decir, la suma de la superficie que ocupan duchas, baños, salvamento, papeleras, quioscos y chiringuitos desmontables, hamacas, sombrillas y patines no puede ocupar más de la mitad de las playas urbanas o una décima parte de las naturales.

El reparto de responsabilidades sobre las playas es complejo. Intervienen tres niveles administrativos: el Estado, propietario de las costas; la Generalitat de Cataluña, que tiene las competencias transferidas de ordenación del litoral —Andalucía es la otra comunidad con este poder y Canarias ultima las negociaciones—; y los ayuntamientos, que tramitan la licitación de servicios de temporada ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). En Cataluña, los consistorios requieren del visto bueno del Departamento de Políticas Digitales y Territorio de la Generalitat. Los datos avalan su gestión. De las 597 playas catalogadas como tramos urbanos y naturales en la región, 217 cuentan con servicios de temporada.

 

Según los datos de autorizaciones facilitados por la Generalitat tras una petición de transparencia y la superficie estimada por el ministerio en su listado más reciente de playas —correspondientes a 2021—, el 96,4% de estos tramos cumplía durante el año pasado las limitaciones de espacio recogidas en el Reglamento de CostasSolo seis playas naturales y dos urbanas presentaban algún tipo de disparidad.

Las ocho playas catalanas que exceden el espacio máximo permitido para chiringuitos y otros servicios de temporada

La playa sin principio ni fin

A 167 kilómetros al norte de Sitges, ya en la provincia de Girona, se ubica Begur, un pueblo costero de aguas cristalinas y pequeñas calas. Un frondoso bosque de pino carrasco converge con una playa sin arena y acondicionada para el amarre de barcos deportivos. Es la cala natural de Aiguafreda. El 72,8% de su playa está destinada a servicios de temporada, siete veces por encima de lo establecido en el Reglamento de Costas.

 

“La Ley de Costas no está pensada para la Costa Brava, a veces nos sentimos desamparados en este sentido”, dice Francesc Xavier Turró, técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Begur. “En Aiguafreda no hay playa, es una zona de dominio público marítimo-terrestre en la que se ocupa la zona de rocas. Al no haber playa, no podemos tener ninguna medida de la superficie que estamos ocupando”, insiste. Las dimensiones oficiales de los arenales son un tema peliagudo, puesto que no hay ningún listado unificado que se actualice de forma periódica.

Según varias fuentes expertas consultadas para este reportaje, se hacen estudios de zonas concretas y se superponen unos a otros. “Solo algunos casos puntuales, como el Ayuntamiento de Barcelona o el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), hacen mediciones con regularidad, lo que es difícilmente justificable para un país que es una potencia turística”, explica el profesor José A. Jiménez, del Laboratori d'Enginyeria Maritima de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). “La mayoría de los municipios no ha desarrollado la capacidad de implementar sistemas de control. No obstante, el panorama ha cambiado bastante con la mayor disponibilidad de imágenes (fotos, satélites, video) y drones. La experiencia y las necesidades de control por el covid han forzado a empezar a utilizar y explotar sistemas de control que servirán para el futuro", añade.

 

Los últimos datos del Miteco apuntan a que la cala de Aiguafreda tiene 15 metros de largo y 12 de ancho, una superficie máxima de 180 metros cuadrados. “No es realista”, subraya Turró. “La Generalitat conoce perfectamente la orografía de este territorio y sabe que en esta playa hay sitios que, a pesar de estar dentro del dominio público marítimo-terrestre, se ocupan con servicios de temporada. Pero no están delimitados por ningún ámbito concreto porque esta playa no tiene principio ni fin”, concluye.

Sin embargo, los datos de la Agencia Catalana de Turismo elevan la longitud a 30 metros y reducen la anchura a cinco, por lo que la superficie máxima llegaría hasta los 150 metros cuadrados, con menos espacio aún para los servicios de temporada.

 

A casi 60 kilómetros al sur —todavía en la provincia de Girona—, el alcalde de Tossa de Mar, Ramón Gascons, también recurre a la diferencia de criterios para explicar el caso de la cala natural de l’Ull de Vidre, que muestra una tasa de ocupación del 11,4%. El ayuntamiento contabiliza este arenal como “un rincón de la de Santa María de Llorell”, pero tanto el ministerio como la Generalitat identifican esta playa como un tramo independiente.

Disparidad de criterios

En la localidad barcelonesa de Arenys del Mar, el plan de usos del consistorio cuantifica en 25.500 metros cuadrados la superficie de la playa urbana de La Picordia, mientras que el listado del Miteco la reduce a 7.500 metros cuadrados en bajamar. Con el primer cálculo, los servicios de temporada autorizados ocupan un 15,4% de la costa. Con el segundo, un 52,4%. Pero si se aplica el Reglamento de Costas al pie de la letra y se calcula la superficie con la marea alta, Arenys de Mar no podría autorizar ni una sola actividad en esta playa.

 

Las únicas infracciones que la Generalitat ha notificado, según explican algunos municipios, han sido por incumplimiento de las condiciones indicadas en la concesión por parte de los adjudicatarios. Por ejemplo, Eva Mancera, técnica de comunicación en el Ayuntamiento de Mataró, recalca que solo hay "alguna infracción por exceso de ocupación de algún chiringuito” cometida por algún particular.

 

Como también señala Mancera, la Generalitat y el Servicio Provincial de Costas del Estado mandan cada año a sus inspectores para chequear los servicios autorizados y las superficies que ocupan. Además, al menos en casos como Mataró y Premià de Mar, la policía local y las áreas de salud pública también realizan sus propios controles.

Playa de La Gola

El Reglamento de Costas recoge en sus artículos 68 y 69 que los establecimientos expendedores de comida desmontables deben tener una separación mínima de 100 metros en tramos urbanos y de 300 en los naturales. La playa de La Gola de Sant Pere Pescador (Girona) no cumple con este punto, ya que cuenta con dos chiringuitos en apenas 275 metros. El ayuntamiento ha declinado dar explicaciones al respecto.

Litoral menguante

Pese a que la inmensa mayoría de servicios de temporada no plantean problemas con la regulación, es importante observar que las autorizaciones se tienen que adecuar a un contexto de espacio menguante debido al retroceso de las playas. Además, la disponibilidad de más servicios supone mayor frecuencia de uso de las playas y, por tanto, mayor impacto ambiental.

 

En la distribución espacial de las instalaciones es conveniente, por ejemplo, alejarlas de las dunas. “Intentamos que sea lo más cerca de la línea del mar”, detalla Santiago Ramos, biólogo y técnico de costas del Parque Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter (Girona), espacio que goza de una protección especial. “No decimos no a las actividades turísticas, no queremos hipotecarlas; pero han de ser más sostenibles y adecuadas a la conservación de la playa”.

 

En diciembre de 2021, el Consell Assessor per la Desenvolupament Sostenible de la Generalitat publicó el informe ‘Un litoral al límite’, que advierte de que en 2035 solo un 54% de las playas catalanas tendrán el ancho necesario para albergar servicios de ocio. Entre 1995 y 2015 perdieron anualmente unos 0,4 metros transversales, aunque en un 65% del litoral el retroceso fue “muy superior”, con zonas particularmente críticas como l'Alt Empordà. “Habrá que seleccionar. No podremos hacer actuaciones para salvar todas las playas”, responde el experto en procesos sedimentarios, litorales y oceánicos del CSIC Jorge Benito Guillén. “Nos tenemos que acostumbrar a que esta demanda de playa de arena para el turismo no podrá ser para todos”.

Las cifras de autorizaciones para usos comerciales en las playas de Cataluña demuestran esta tendencia. De 2014 a 2019, último año previo a la pandemia, se redujeron un 16,7%. En 2020 y 2021, pese a que los expertos consideran que han sido años distintos por la crisis sanitaria, se han mantenido en niveles similares. El verano pasado hubo 450 chiringuitos autorizados, 100 menos que en 2014, y 192 terrazas frente a las 298 de siete años atrás.

 

“Cuando la gente va a la playa, la considera una extensión de un espacio público urbano, no un espacio natural”, expone Sergi Nuss, director de la plataforma ecologista SOS Costa Brava. Pero no son los únicos, ya que, según su visión, los ayuntamientos también olvidan esta dimensión ambiental cuando optan por técnicas de alisamiento y aportaciones de arena con maquinaria pesada.

 

Todas estas medidas dificultan el efecto barrera ante los daños provocados por los temporales y la subida del nivel del mar. “Hay que hacer mucha pedagogía con la gente para que entienda que se tiene que ver la playa pisada”, insiste el técnico de costas Santiago Ramos. “Las playas son de todos, no de los ayuntamientos aunque sean su gallina de los huevos de oro”.

placeholderUna pala mecánica repone arena en la playa de Levante de Salou en 2021. (Foto: Fernando Barrio, Susana Sobrino y Pablo Taboada)
Una pala mecánica repone arena en la playa de Levante de Salou en 2021. (Foto: Fernando Barrio, Susana Sobrino y Pablo Taboada)

La moción de censura climática

En Altafulla, la playa también ha sido objeto de otro tipo de temporales, los políticos. L’EINA, la marca local de ERC que gobernaba este pueblo de 5.500 habitantes situado en la comarca del Tarragonés, fue objeto de una moción de censura en mayo de 2022 motivada por los efectos del cambio climático. Las lluvias de la primavera afectaron tanto al litoral que el 23 de abril terminó por ceder la estructura del restaurante Voramar Cal Vitali, asentado sobre la arena, ya que, al igual que muchas construcciones antiguas, carecía de cimientos.

 

Para la oposición, este hecho fue la gota que colmó el vaso de la, en su opinión, mala gestión que el equipo de gobierno, partidario de la máxima regeneración natural posible, hacía de la playa municipal. “La aportación continua con arena es insostenible económica y medioambientalmente. Se llevaba veinte años haciendo eso, así que cuando llegó el temporal Gloria en 2020, llegó la necesidad de un cambio”, explica Alba Muntadas, la exalcaldesa de Altafulla destituida por la moción de censura. “La playa tiene también una parte sumergida, pero ahí es muy difícil tomar medidas a nivel municipal. Las corrientes marítimas no entienden de límites”.

Mes y medio después del derrumbe, el Voramar está apuntalado con sacos de tierra para que pueda funcionar. La temporada de playa ha empezado con algunos tramos todavía cerrados y solo se ven las tarimas de las duchas y los lavapiés con las conexiones de agua al aire. “Nosotros venimos desde hace cuatro o cinco años a casa de nuestra hija y nunca habíamos visto el mar tan alto”, cuentan Herminia y Braulio, un matrimonio de jubilados que viene desde Zaragoza, mientras se retiran de la playa un poco disgustados por su estado.

 

En el paseo marítimo central, las tres terrazas de los restaurantes, a cuyos pies ya es habitual que lleguen las olas de los temporales, están prácticamente llenas con reservas de antemano. Junto a una de ellas, se han anclado unas lamas al muro que las separa de la playa para habilitar un voladizo que burle la falta de espacio. Con un ancho de menos de diez pasos, la playa de Altafulla se ha quedado sin servicios de temporada a la espera de que el Miteco, a través del Servicio Provincial de Costas de Tarragona, reponga arena y se genere más espacio.




* Playa de Altafulla. (Fotos: Fernando Barrio, Susana Sobrino y Pablo Taboada)

 

El departamento dirigido por Teresa Ribera destinará cerca de 1,3 millones de euros a este tipo de actuaciones en las playas de Tarragona. “Es quemar los billetes de 500, porque el mar se los vuelve a llevar”, dice Natàlia Sanz, ex regidora de Turismo y Comercio de Altafulla hasta septiembre de 2021. “Pero este año se tenía que hacer porque no hay nada. No se puede tirar a la brava por la sostenibilidad cuando se es un pueblo turístico”.

 

Sanz forma parte de la agrupación de corte municipalista Ara Altafulla, que, junto al PSC y L’EINA, formaron un gobierno tripartito hasta septiembre de 2021. “No tiene sentido querer una playa 100% natural cuando nunca lo ha sido, antes todo eran guijarros. Y tampoco hace falta tener una ‘superplaya’ porque, además, el encanto de la de Altafulla es que era pequeñita”.

 

Natàlia Sanz pertenece a la tercera generación de hosteleros de su familia, entre la que se encuentra, curiosamente, el alcalde más longevo de la localidad, Joan Pijuán Ballesté, que gobernó de 1972 a 1989. Por eso le dolió especialmente que, tras el derrumbe del Cal Vitali, desde la corporación municipal dijeran que “no querían un pueblo de camareros”. “Esas declaraciones destapan muchas cosas: no queremos tumbonas, sombrillas, patinetes… Ya se veía que no iba a haber espacio, pero no puedes cerrarte en banda a reubicar ciertos servicios”, dice en alusión al otro lado del arenal, casi donde acaba el término municipal, que goza de una anchura más saludable.

Más allá de la erosión, el proyecto político de L’EINA era “una playa lo menos privatizada posible”, aclara la exalcaldesa Muntadas. “El año pasado había dos zonas de hamacas y ya dijimos que no las queríamos porque sabíamos que no iba a haber espacio y porque es privatizar un espacio que impide el uso público”. Es la línea que el Ayuntamiento de Barcelona ya anunció en 2017 en su nuevo modelo de gestión de playas y que comenzó durante la siguiente temporada con la liberación de 1.800 metros cuadrados al no renovar cuatro licencias de hamacas y dos para sombrillas.

835.000 € por un año de chiringuito

“La reducción de servicios también tiene que ver con la superficie disponible. Tiene que haberlos, pero una persona que quiera ir a la playa sin ir a un chiringuito o utilizar una hamaca debe tener su espacio”, afirma Francesc Jiménez, gerente de Parcs i Jardins, entidad que organiza la licitación de los servicios de temporada de la Ciudad Condal. Jiménez explica que la línea de costa se ha reducido de forma sustancial, lo que ha obligado al traslado de dos chiringuitos desmontables de la playa de Levante al paseo marítimo y a eliminar su servicio de hamacas.

En términos de ocupación, las playas de Barcelona pueden presumir de tener un nivel moderado de servicios de temporada. Pero la situación cambia en el aspecto económico. Los anexos de las licitaciones de 2022 señalan que el ayuntamiento llegó a adjudicar la explotación de un chiringuito desmontable en playa de Sant Miquel por casi 835.000 euros al año. En otros casos, las ofertas cuadruplicaron (351%) el precio de partida. Con estas cifras, el ayuntamiento prevé aumentar su recaudación por estas tasas en un 9,2% durante este año. O, en otras palabras: Barcelona ingresará 617.000 euros anuales más por estos servicios hasta al menos 2023. En total, casi 6,7 millones de euros al año.

 

“Es un mercado en el que hay mucha competitividad en estos momentos”, reconoce Jiménez, quien participó en la licitación como presidente de la mesa de contratación. “A nosotros nos interesaría que no lo fuera tanto porque fuerza mucho a los licitadores y después se pillan los dedos. Nos interesa ingresar un poco menos y que la situación sea más pacífica, pero no podemos modificar el mercado”.


De hecho, el Ayuntamiento de Barcelona sí ha tratado de dar más peso a los criterios sociales frente a los económicos al ponderar las mejores ofertas para prestar servicios de temporada, aunque sin éxito. En la actualidad, el dinero representa solo el 35% de la puntuación y los requisitos sociales suponen 65 puntos sobre el máximo de 100.

 

La calificación final de las “mejoras sociales” depende de si la compañía interesada propone subcontratar (8 puntos), apuesta por la empleabilidad de personas en riesgo de exclusión (27 puntos), comercializa alimentos de proximidad y ecológicos (12 puntos) y contrata a trabajadores exclusivamente para limpiar los baños de los chiringuitos (18 puntos). Sin embargo, todas las ofertas lograron la puntuación máxima en este campo.

"Al mejor postor"

Jiménez reconoce que ahora mismo los servicios de temporada en Barcelona se adjudican “al mejor postor”. “Es una lástima”, admite antes de explicar que desde el consistorio trataron de incluir “juicios de valor” en la ponderación para apostar por servicios de mayor calidad. No obstante, la Autoritat Catalana de Competència lo desaconsejó porque preveía un aumento de litigiosidad. Con el foco puesto solo en la parte económica, la media de las ofertas ascendió a 417.696 euros en 2022, frente a los 159.269 euros que recibió de media el consistorio barcelonés en 2019.

 

“Imaginamos que se puede ganar mucho dinero porque, si no, no se entiende”, añade el gerente de Parcs i Jardins del Ayuntamiento de Barcelona tras indicar que todavía no han entrado grupos de inversión para pujar por los servicios de temporada. Por el momento, se trata de empresas locales, del área metropolitana de Barcelona, con una capacidad económica importante.

Nota metodológica

Este reportaje es fruto de la investigación desarrollada por los alumnos del Máster de Investigación Periodística, Nuevas narrativas, Datos, Fact-cheking y Transparencia de la Fundación Maldita.es y la Universidad Rey Juan Carlos para su trabajo fin de máster. El equipo ha tenido el apoyo del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI)-Red.es y de la Comisión Europea en España bajo la tutoría de Darío Ojeda, redactor de El Confidencial. 

Metodología

La Generalitat de Cataluña respondió a una petición de transparencia en la que solicitamos todas las autorizaciones de servicios de temporada de los años 2014, 2019, 2020 y 2021 (pueden descargarse aquí para reutilizarse).

 

La referencia para la superficie es el listado de playas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (disponible aquí) correspondiente a 2021.

 

Ambos datos se han cruzado para ver los tramos que superan los límites establecidos en el Reglamento de Costas. En todos los casos se ha contactado con los ayuntamientos responsables para conocer su versión de los hechos.






El sorprendente ritual funerario de una mujer chamán enterrada hace 12.000 años en Israel

 

El sorprendente ritual funerario de una mujer chamán enterrada hace 12.000 años en Israel





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Los restos de la mujer yacían sobre un lecho de materiales especialmente seleccionados, entre ellos  médula de cuernos de gacelas, fragmentos de creta (un tipo de roca), arcilla fresca, bloques de piedra caliza y sedimentos. En torno al cadáver y por debajo de él se depositaron caparazones de tortuga, hasta un total de 86. Sobre los restos de la mujer, de 1,50 metros de estatura, se encontraron conchas marinas, un ala de águila, la pelvis de un leopardo, una pata de jabalí e incluso un pie humano. Para sellar la tumba se colocó una piedra de gran tamaño sobre el cadáver.

Según el arqueólogo de la Universidad Hebrea que descubrió la tumba en el año 2008 en una cueva situada en las márgenes del río Hilazon, en el oeste de la región de Galilea del norte de Israel, no se trata de un funeral ordinario. Se han descubierto otras tres fosas funerarias en el yacimiento de Hilazon Tachtit desde el año 1995, y en su mayoría albergaban los huesos de varios individuos. No obstante, los sorprendentes elementos hallados en la tumba de la mujer, cuyas dimensiones aproximadas son de 0,70 m x 1,00 m x 0,45 m, apuntan a la singularidad de este enterramiento con los restos de la mujer como elemento central.

Excavaciones arqueológicas en el yacimiento natufiense de Hilazon Tachtit, en la región de Galilea del norte de Israel, donde los arqueólogos descubrieron en el año 2008 el enterramiento de una mujer chamán de hace 12.000 años. Fotografía: Universidad Hebrea

Excavaciones arqueológicas en el yacimiento natufiense de Hilazon Tachtit, en la región de Galilea del norte de Israel, donde los arqueólogos descubrieron en el año 2008 el enterramiento de una mujer chamán de hace 12.000 años. Fotografía: Universidad Hebrea

Ocho años después del descubrimiento, las profesoras Leore Grosman, del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y Natalie Munro de la Universidad de Connecticut, han identificado la secuencia de acontecimientos que envolvió los misteriosos rituales funerarios de este enterramiento, que tuvo lugar hace unos 12.000 años.

“Hemos dividido el ritual en etapas basándonos en notas de campo, mapas digitalizados, piedras, arquitectura y frecuencias de distribución y concentración de elementos,” explica la profesora Grosman, añadiendo a continuación que, “La alta calidad de su estado y la recuperación de la tumba bien conservada de una mujer singular, probablemente una chamán, han permitido identificar seis fases en su ritual funerario.”

La investigación, publicada recientemente en la revista Current Anthropology (‘Antropología Actual’), explica en detalle el orden de la secuencia de seis etapas que siguió este ritual y la fuerte implicación ideológica de los individuos que lo llevaron a cabo.

El ritual de enterramiento comenzó con la excavación de una fosa funeraria oval en el suelo de la cueva. A continuación, se dispuso un lecho de diversos elementos sobre piedras de gran tamaño, entre los que había conchas marinas, un cuenco de basalto partido, ocre rojo, creta y numerosos caparazones de tortuga completos. Estos elementos fueron recubiertos a su vez por una capa de sedimentos compuesta de cenizas y desechos formados por fragmentos de sílex y huesos de animales. Aproximadamente en la mitad del desarrollo del ritual, el cadáver de la mujer fue depositado en la fosa en posición de dar a luz. Fue entonces cuando se colocaron sobre ella y en torno a ella todo tipo de singulares elementos, entre los que predominaban los numerosos caparazones de tortuga. Después de esto se dispuso otra capa de relleno y piedras calizas de diversos tamaños, colocadas directamente sobre el cadáver. El ritual concluyó con el sellado de la tumba, realizado con una pesada piedra de gran tamaño.

Esquema de la tumba de Hilazon Tachtit en la que se indican algunos de los muy diversos elementos hallados junto al cadáver de la mujer chamán. (Imagen: Science20.com)

Esquema de la tumba de Hilazon Tachtit en la que se indican algunos de los muy diversos elementos hallados junto al cadáver de la mujer chamán. (Imagen: Science20.com)

Asimismo, se llevaron a cabo muy diversas actividades para la preparación del ritual de enterramiento. Entre ellas la recogida de los materiales requeridos para la construcción de la tumba y la captura y preparación de los animales para el ritual, en especial las 86 tortugas, cuya captura debió requerir su tiempo.

“La significativa planificación implica que existía una lista bien definida de tareas a realizar, y un plan de trabajo de actos rituales con un orden determinado,” apunta la profesora Grosman.


 El estudio de los rituales funerarios en el registro arqueológico es posible únicamente desde el momento en que el ser humano empieza a enterrar a sus muertos en localizaciones visibles desde un punto de vista arqueológico. El período natufiense (hace entre 15.000 y 11.000 años) del sur del Próximo Oriente revela un aumento en la frecuencia y concentración de enterramientos humanos.

En palabras de las investigadoras, “Los vestigios del ritual funerario de este yacimiento nos ofrecen una singular oportunidad para reconstruir el desarrollo de la ejecución de este ritual en una época en que los ritos funerarios se estaban convirtiendo en un vínculo social cada vez más importante en un momento realmente crucial de los albores de la historia de la humanidad.”

Otro enterramiento natufiense bien conocido: el del yacimiento arqueológico de la Terraza de El-Wad, situado en la Reserva Natural de Nahal Me’arot, Israel. (Public Domain)

Otro enterramiento natufiense bien conocido: el del yacimiento arqueológico de la Terraza de El-Wad, situado en la Reserva Natural de Nahal Me’arot, Israel. (Public Domain)  

Este sorprendente y singular ritual funerario de finales del período natufiense, localizado en la cueva Hilazon Tachtit del norte de Israel, revela importantes pruebas de compromiso comunitario en la práctica de un ritual, y su análisis ha contribuido a la creciente información disponible relacionada con la complejidad social del período natufiense como antecedente de las transformaciones sociales y los rituales cada vez más establecidos que llegarían a principios del período Neolítico.

La escala sin precedentes y el alcance de los cambios sociales del período natufiense, especialmente en términos de actividades rituales, hacen de este período objeto de debates aún en la actualidad, relacionados con el origen y la significación de los procesos sociales y rituales que desembocaron en la transición a la agricultura.

Imagen de portada: Recreacion artística del enterramiento de la mujer chamán hallado en el año 2008 en la cueva Hilazon Tachtit de Israel. (Bensozia)

Canal Noticias : La sanidad vasca administra por error vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría bebés

  Noticias El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha administrado  vacunas caducadas “recientemente” a 253 personas, casi todos ellos bebés. ...