Francisco López Tey creó la enseña del barrio de pescadores en reacción a las obras de los JJOO
Cuando se hayan fundido los polos y hayan retrocedido las playas y naveguen los barcos por el canal Joan de Borbó, antiguo paseo de ídem, igual, quién sabe, verán de todas maneras los viajeros las mismas banderas que hoy cuelgan de los balcones, posiblemente hechas jirones, y se preguntarán qué son, qué representan, banderas de qué. Quizá sean barcos en busca de un último rastro de vida, en un mundo arrasado por el calor, y no serán viajeros sino exploradores, una misión científica, ¿por qué no? Pero igual: las banderas azules y amarillas ondearán con la melancolía debida a los paisajes arruinados por el apocalipsis.
Azules, sí. Y amarillas.
Tiene esa rareza el paseo que hoy todavía conduce hasta la playa, y la tiene el barrio de la Barceloneta en general: en los balcones ondean banderas, como ondean en el resto de la ciudad, pero la más popular es la del barrio, azul y amarilla y con su escudo en la mitad. En el paseo que la hecatombe volverá canal hay colgadas una cincuentena, y en las callejuelas interiores abundan y se confunden con la ropa puesta a secar. No hay que descartar que sea una anomalía de territorio insular, pues todos tienen la suya y la Barceloneta es una isla, como todo el mundo sabe. No es coincidencia, por otra parte, que las banderas hayan aparecido en los momentos más feroces del enfado contra el turismo, y en general contra el modelo de ciudad. Y en cualquier caso, está lo de siempre con las banderas: la identidad.
“Yo soy del barrio, niño. Del barrio”.
Anomalía llama a anomalía, y tal vez la más cautivadora de las banderas de la Barceloneta es que su creador vive: tiene 71 años, fue marinero toda la vida y un día, hace un cuarto de siglo, decidió que le iba a dar una enseña a su barrio. “Se iban a hacer los Juegos Olímpicos y yo vi que estaban tirando toda la Barceloneta y la estaban haciendo nueva, y que se estaban cargando todo el encanto del barrio pescador. Pensé que al cabo del tiempo ni siquiera se sabría que había sido un barrio de pescadores. Y decidí hacer la bandera”. El hombre que creó una bandera se llama Francisco López Tey, y aunque nació y vivió la mayor parte de su vida en la Barceloneta hace poco se mudó a la calle de Robadors, en el Raval: su piso es fácil de identificar porque es el único del viejo barrio chino donde ondea el pabellón insular.
“Bueno, en realidad hay un chaval amigo que también vivió en la Barceloneta y que también tiene una bandera en el balcón. Pero aparte de él y de mí no hay nadie más”.
Anomalía llama a anomalía, y tal vez la más cautivadora de las banderas de la Barceloneta es que su creador vive: tiene 71 años, fue marinero toda la vida y un día, hace un cuarto de siglo, decidió que le iba a dar una enseña a su barrio. “Se iban a hacer los Juegos Olímpicos y yo vi que estaban tirando toda la Barceloneta y la estaban haciendo nueva, y que se estaban cargando todo el encanto del barrio pescador. Pensé que al cabo del tiempo ni siquiera se sabría que había sido un barrio de pescadores. Y decidí hacer la bandera”. El hombre que creó una bandera se llama Francisco López Tey, y aunque nació y vivió la mayor parte de su vida en la Barceloneta hace poco se mudó a la calle de Robadors, en el Raval: su piso es fácil de identificar porque es el único del viejo barrio chino donde ondea el pabellón insular.
“Bueno, en realidad hay un chaval amigo que también vivió en la Barceloneta y que también tiene una bandera en el balcón. Pero aparte de él y de mí no hay nadie más”.
Situado en el emblemático barrio de la Barceloneta con más de 60 años de historia que se perciben en el aspecto original del local. Es un clásico del barrio y no tiene nada que ver con el resto de locales turísticos de la zona. Desde el 1955, el Jai-ca siempre ha sido un negocio familiar que acoge diariamente vecinos del barrio, clientes de todos los rincones de la ciudad y turistas de todo el mundo que buscan disfrutar de aquellas tapas que han hecho tradición.
El local, con un aire modernista, conserva la barra original de madera formada por una curva redondeada que da carácter a la sala. Las mesas son una auténtica joya, hechas de caña y de baldosa con un mosaico blanco en modo de homenaje, se convirtió en el logo del Jai-ca.
Jai-ca 2
Hace ya unos años abrimos un local nuevo con el mismo nombre (Jai-ca 2), situado en la misma calle Ginebra pero en el número 9, justo en la otra esquina del Jaica original. El nuevo local es más grande y nos permite ofrecer servicio a más personas, pero conservando el mismo estilo y la calidad del primer Jai-ca.
Tanto si buscáis tapas clásicas y tradicionales, como si queréis hacer el vermut, y alargaros hasta la comida, encontraréis en el Jaica una gran opción para disfrutar de tus amigos y familia.
Nuestros productos
Todos nuestros productos son frescos y de gran calidad, el pescado nos llega directo de la barca al plato. El vermut de la casa es un imprescindible. Lo servimos en un vaso de tubo con un cubito de hielo, dos dedos de ginebra, amargando, sifón, media rodaja de naranja y una un par de olivas. ¡¡No te lo puedes perder!!
Adif bloquea las consignas de las estaciones de Renfe y obliga a los viajeros a cargar con su maleta
Las taquillas permitían a los usuarios guardar su equipaje por un precio asequible, pero ahora se estudia privatizar el servicio, lo que aumentaría el coste
Cronica Global ............
En la madrileña estación de Atocha, a unos metros del insigne jardín tropical, hay una escultura en bronce de Eduardo Úrculo que lleva por título El viajero. Es un homenaje a los transeúntes de antaño y está compuesta por una serie de maletas, un sombrero y un paraguas. Sin embargo, la silueta del viajero no aparece, está omitida. Así, el equipaje es el protagonista y el que crea la idea de viaje. A día de hoy también hay maletas desperdigadas en Atocha y en las principales estaciones de Renfe en España. Y las hay porque las consignas están cerradas. Las gestiona Adif.
La entidad pública que se encarga de su gestión las cerró en la pandemia para evitar contagios. Pero en plenas vacaciones de verano, cuando ni siquiera es obligatorio llevar la mascarilla en las estaciones, esa justificación parece obsoleta. Y se echan de menos. Gracias a las consignas, los viajeros que paraban unas horas en una ciudad podían dejar su equipaje, salir unas horas de la estación y disfrutar del exterior. Ahora, esta posibilidad se ha cerrado con llave. La alternativa pasa por buscar un locker privado en los alrededores, pero no es algo sencillo para todos ni tampoco barato.
El cierre de las consignas, una faena de horas de espera
En Consumidor Global hemos sondeado el ambiente en la estación de Atocha, que estos días estivales registra más tráfico. Aquí y allá hay viajeros de paso que matan el tiempo con sus smartphones, otros que optan por ir a la cafetería y algunos en cuyo rostro se vislumbra la expresión cansada de Tom Hanks en La Terminal, forzado a permanecer en un lugar de tránsito. En un no-lugar. Una pareja de navarros explica a este medio que el cierre de las consignas les parece “vergonzoso”. Ellos, Marga H. y Bernardo Aguirre, vienen de pasar sus vacaciones en Cádiz, paran unas horas en Atocha y después continúan hasta Pamplona.
Una taquilla cerrada / PEXELS
“Carece de toda lógica, lo del Covid a estas alturas no es un argumento válido para que las consignas estén cerradas. Llevamos aquí desde por la mañana, y nos queda un buen rato. En total, vamos a comernos casi seis horas en la estación al no poder salir y guardar nuestras maletas”, describe Aguirre, más molesto que resignado. Preguntado por si se ha planteado dejar sus bultos en un lockerprivado, arquea la ceja. “¿Dónde?”, pregunta. Este desconocimiento evidencia que no todo el mundo sabe de la existencia de estas alternativas. .
Las taquillas en las estaciones de Renfe están “fuera de servicio”
Al fondo de la estación de Atocha, cerca de los accesos ubicados junto al monumento a los ferroviarios, está el espacio donde antes estuvieron las consignas. Hoy parece un almacén abandonado. Un lánguido cartel de “Fuera de servicio” funciona como única explicación. Nadie diría, al percibir el polvo y el vacío, que estamos en la principal estación de tren de España. Aún es posible vislumbrar los precios tras el cristal: 3,10 euros por dejar una maleta pequeña, 3,60 euros por una mediana, 5,20 por una grande y 10,20 euros por una maleta especial. En todos los casos, durante un lapso de 24 horas. El horario era de 5:30 horas hasta las 22:20 horas. Pero, ahora, todas estas facilidades son un recuerdo polvoriento.
Un tren AVE de Renfe / EP
Antonio Castillo es un profesor cordobés que trabaja en Madrid y también se ha visto afectado. “Uso bastante el AVE para pasar algunos findes en Córdoba. Para aprovecharlos, voy directo desde el trabajo a Atocha, por lo que debo ir a trabajar con aquello que necesite o pillar trenes en peores horarios para así tener tiempo para recoger mis cosas”, explica. Defiende que, si las consignas estuvieran abiertas, podría no ir tan cargado a trabajar y dejar la maleta el día anterior a coger el AVE. “Para mí también ha significado problemas con el transporte público, ya que algunos no te dejan subir si el maletín es muy voluminoso. De hecho, el año pasado llegué tarde a trabajar porque no me dejaron subir al autobús, tuve que volver a mi casa, soltar la maleta y no pude llevarla a Córdoba ese día”, expresa.
Adif abre la puerta a privatizar el servicio
Preguntados por este asunto, desde Adif no dan explicaciones categóricas ni fechas de reapertura, pero sí algunas pistas. En primer lugar, señalan que la compañía trabaja “en renovar el servicio de consignas en las estaciones de ferrocarril con el fin de modernizarlo y adaptarlo a las nuevas necesidades”. Así, dado que el futuro de las estaciones pasa por convertirse en “centros neurálgicos de la nueva movilidad sostenibley digital”, Adif evalúa modelos “implantados en las principales estaciones europeas y en el sector aeroportuario”.
Un joven con un maletín / PEXELS
Pero hay más. Desde la compañía hablan también del proyecto piloto “desarrollado en la estación de Barcelona Sants, donde se ha abierto la gestión de este servicio a una empresa especializada”. Es decir, una privatización. El caso de Sants es particular, como ha comprobado este medio. Las nuevas consignas se ubican en la planta -1 de la estación barcelonesa, por lo que hay que fijarse bien en la señalización para llegar hasta ellas. Una vez allí, el viajero se encuentra en un espacio operado por Consigna.es, una empresa de la británica Excess Baggage Company.
Los precios de las taquillas en Barcelona Sants / CG
Un recorte de servicios
En Barcelona, tal y como se indica en un cartel, el servicio de consignas está disponible desde las 7:00 horas hasta las 22:00 horas, lo que supone un recorte en el horario. Además, es mucho más caro que antes: dejar la maleta durante dos horas (sea del tamaño que sea) cuesta 6 euros, mientras que si se exceden las dos horas se cobra 10 euros. En este sentido, no se puede decir que las cosas vayan sobre ruedas.
En Valencia, más de lo mismo. Annie Altamirano relata que encontró cerradas las consignas en la estación Joaquín Sorolla. “Lo que hicimos, para no tener que cargar con las maletas toda la mañana, ya que nuestro tren salía para Madrid después de comer, fue buscar en Google Maps un locker. Lo encontramos a unos 10 o 15 minutos a pie de la estación y allí dejamos el equipaje. No recuerdo cuánto costó, pero no fue barato por unas pocas horas”, relata. A juicio de Altamirano, el movimiento de Adif se puede considerar un recorte de servicios. “Realmente es injustificable que Renfe no tenga las consignas abiertas”, remarca. La paciencia de los viajeros va camino de bloquearse.
Amenaza con dos cuchillos de cocina a los vigilantes de la estación de Tarragona
Mosso le acusa de un delito de amenazas. El hombre viajaba en un tren y en la parada programada en la ciudad se le ha invitado a bajarse porque molestaba a otros usuarios
Mossos se ha llevado al detenido, que lo han inmovilizado los vigilantes de seguridad de la estación. FOTO: cedida Poco después de las 13 horas de este jueves, Mossos d’Esquadra han sido requeridos en la estación de tren de Tarragona por un altercado con un pasajero. Los vigilantes de seguridad de un tren habían obligado a bajarse del vagón, tras advertirle que estaba molestando a otros usuarios del convoy.
El hombre ha bajado de la estación, pero se ha enfadado con los vigilantes a los que ha insultado y ha amenazado de muerte sacando de sus pertenencias dos cuchillos metálicos de cocina.
La presencia de las armas blancas han puesto sobreaviso a los vigilantes, que han logrado reducirlo sin que nadie resultara herido con estos cuchillos.
Mientras el hombre quedaba inmovilizado, la patrulla de Mossos ha llegado y se ha hecho cargo del detenido. Ha tomado nota de lo ocurrido, ha cogido los dos cuchillos y s eha llevado al hombre, de 52 años a comisaría acusado de un delito de amenazas.
Mientras el hombre quedaba reducido y posteriormente detenido en el andén de Tarragona, el regional ha reanudado su marcha sin más incidencias.
Cámaras de videovigilancia en las discotecas para evitar los pinchazos en el ocio nocturno
El sector defiende que son espacios seguros ante el aumento de casos de pinchazos a jóvenes
Beteve
El sector del ocio ya toma medidas contra los pinchazos en las discotecas de Cataluña. Tras mostrar su preocupación por el aumento de casos, la patronal Spain Nightlife, a la que también está adherida la catalana FECASARM, ha explicado que estos locales han empezado a instalar cámaras de videovigilancia y a formar al personal en materia de seguridad para evitar este tipo de prácticas.
Hoy por hoy, una treintena de salas de fiesta y discotecas ya han empezado a concretar cómo lo llevarán a la práctica en las próximas semanas. En este sentido, el secretario general de la patronal, Joaquim Boades, recomienda incrementar los controles en las puertas y hacer escraches a la entrada de las discotecas.
El ocio nocturno defiende que los locales son espacios seguros
Barcelona ya suma 5 denuncias por pinchazos en discotecas, 17 en Cataluña. La patronal Spain Nightlife lamenta estos hechos y defiende que los locales son espacios seguros. En la misma línea, FECASARM hace un llamamiento a la calma y remarca que "ninguna de las pinchazos ha derivado en la comisión de un delito posterior".
La entidad también explica que, tras una reunión con la Generalitat de Cataluña y los Mossos d'Esquadra, han llegado a la conclusión de que los pinchazos tienen origen en el ocio nocturno ilegal de la pandemia. Según explican en un comunicado, la portavoz de los Mossos d'Esquadra les informó de que en Francia habían crecido las denuncias por sumisión química tras la reapertura de las discotecas.
Los Mossos, con todas las vías de investigación abiertas
La portavoz de los Mossos d'Esquadra, Montserrat Escudé, ha explicado que la policía catalana investiga de forma prioritaria los casos de los pinchazos en las discotecas y mantiene todas las vías de investigación abiertas. Asegura que ninguna de las víctimas ha sufrido un robo o agresión sexual, sin embargo les recomiendan que vayan a un centro médico.
Una mujer queda atrapada en un baño de Ciutat Vella
Metropoli ..........
Este jueves la Guardia Urbana y los Bomberos de Barcelona sacaron a una mujer que se había quedado atrapada en un baño de un local de Ciutat Vella.
ATAQUE DE ANSIEDAD
La afectada, que era una de las clientas del negocio, estaba sufriendo un fuerte ataque de ansiedad, por lo que los efectivos tuvieron que actuar con precaución para evitar daños mayores.
La Guardia Urbana de la ciudad ha explicado este viernes que la asistencia al ciudadano incluye todo tipo de requerimientos y que los usuarios “merecen nuestra total atención”.
RESCATE DE PERSONAS
Hace pocos días los Bomberos rescataron a otra persona en la ciudad. En aquella ocasión los agentes trabajaron conjuntamente con el Servicio de Emergencias Médicas (SEM) y la Guardia Urbana.
Los precios no tienen freno: el IPC se dispara aún más, hasta el 10,8%
Se trata de un récord no registrado desde septiembre de 1984 pese al descenso del precio de los carburantes, según el INE. La inflación subyacente, sin el impacto de la energía, también escala seis décimas, hasta el 6,1%
Los precios se han elevado en julio hasta niveles no vistos desde septiembre de1984. En concreto, su indicador, el IPC, ha escalado hasta el 10,8%, de acuerdo con los datos adelantados elaborados por el INE que deberán ser corroborados en unas semanas. Este indicador proporciona un avance del IPC que, en caso de confirmarse, supondría un aumento de seis décimas en su tasa anual, ya que en el mes de junio esta variación fue del 10,2%.
Esta evolución es debida, principalmente, a la subida de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas y de la electricidad (la cual registró una bajada en julio de 2021) y al comportamiento del vestido y calzado, cuyos precios bajan menos que el año pasado. Destaca también, aunque en sentido contrario, el descenso de los precios de los carburantes. La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) también aumenta seis décimas, hasta el 6,1%. De confirmarse, sería la más alta desde enero de 1993.