martes, 11 de agosto de 2026

Canal Viajar : El pueblo más bonito de Segovia no es Pedraza, es una pequeña villa medieval que flota sobre un embalse: es el escondite de la Capilla Sixtina segoviana

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Llegar a este pequeño municipio de apenas cien habitantes es encontrarse con una sorpresa tras otra.

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Noelia Santos

No hay duda de que Pedraza es uno de los pueblos más bonitos de Segovia, una pequeña población con un precioso y muy bien conservado entramado medieval que está declarado Conjunto Monumental. Sin embargo, poca gente sabe que hay un municipio vecino, a menos de 60 kilómetros de distancia, que presume de ser incluso más atractivo.




Maderuelo tiene motivos de sobra para hacerle sombra a Pedraza. Es oficialmente uno de los pueblos más bonitos de Segovia y su casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural. Hasta ahí, nada que no tenga Pedraza. Sin embargo, hay algo que le hace realmente único y es el paisaje que dibuja su silueta.

Una pequeña fortaleza que flota sobre el agua

Este pequeño municipio que apenas cuenta con cien habitantes censados, está construido sobre una estrecha elevación junto al embalse de Linares del Arroyo, coronada por los restos del castillo. De manera que, según el ángulo desde el que se mire, parece casi una fortaleza flotando sobre el agua. De hecho, la propia Diputación de Segovia lo describe como una villa medieval sobre un cerro rodeada de agua, piedra y silencio. Y eso, en términos paisajísticos, es oro.

A diferencia de Pedraza o Sepúlveda, por citar dos de los municipios que siempre están en las listas de los pueblos más bonitos de Segovia, y de Castilla y León, lo que hace de Maderuelo un lugar interesante no es solamente un conjunto medieval muy bien conservado, sino el paisaje espectacular que lo rodea, formando un conjunto único.

Antiguo recinto amurallado

Llegar a Maderuelo es, posiblemente, la sorpresa más inesperada. Se accede atravesando el antiguo recinto amurallado, y el trazado conserva bastante bien su estructura medieval: calles estrechas, casas de piedra, restos de muralla y edificios religiosos en muy buen estado de conservación.

En lo alto se encuentran los restos del castillo, que refuerzan esa imagen de plaza fortificada. Y, junto a él, hay un detalle muy fotogénico al que es prácticamente imposible resistirse: la puerta de entrada a la villa, que permite entender inmediatamente por qué Maderuelo tiene esa apariencia de pueblo medieval aislado.

La Capilla Sixtina segoviana

Uno de los edificios religiosos más destacados de Maderuelo es la ermita de la Vera Cruz, un sencillo templo católico de estilo románico que a comienzos del siglo XX fue declarado monumento arquitectónico-artístico. Uno de los motivos principales que le valieron ese reconocimiento fue el descubrimiento de unas “interesantísimas pinturas murales”. Y no es para menos.

Resulta que se trata de unas pinturas que datan de la primera mitad del siglo XII y que en 1947 fueron trasladadas al Museo del Prado de Madrid ante el riesgo de inundación del inmueble, como consecuencia de la construcción del embalse de Linares que rodea el pueblo.

Los frescos originales siguen en la pinacoteca madrileña, mientras que en la capilla de la ermita se pueden contemplar unas réplicas de lo que pudo ser aquella curiosa Capilla Sixtina segoviana. Lo bueno es que, si nos fijamos detenidamente, se pueden contemplar algunos vestigios y reproducciones que permiten imaginar cómo era el conjunto.


Canal Viajar : El pueblo ideal junto al mar para recorrer a pie: más de 60 hórreos asomados a la ría, calles de marineros y marisco recién pescado en el día

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Este precioso pueblo de Pontevedra cuenta con uno de los paisajes más bonitos de toda Galicia.

El pueblo gallego con hórreos y cruceiros que está bañado por una ría

Un pueblo con hórreos es un pueblo que recuerda su pasado. En regiones del norte de España, como Galicia, Asturias y Cantabria, se empleaban como graneros a cierta distancia del suelo para proteger los alimentos de la humedad y de los animales. Esas construcciones que antaño eran simplemente para almacenar, hoy son verdaderas señas de identidad en lugares como Combarro.

Ubicado en plenas Rías Baixas, en Pontevedra, Combarro está repleto de hórreos, llegando a contar más de 60 por todo su territorio. Tanto es así, que es imposible pasear sin toparte al menos con uno. En gallego se llamaban 'tornarratos', que significa 'ahuyentarratones', y aunque normalmente eran para guardar el grano, al ser un pueblo pesquero se empleaban para secar el pescado.

Ni Cambados, ni Betanzos: el pueblo marinero más bonito de Galicia se llama "el Cinque Terre gallego" por sus casas de colores

El pueblo de los hórreos y los cruceiros

Hay dos calles que definen Combarro: la Rúa do Mar, que discurre junto a la ría y aglutina la mayor parte de los hórreos; y la paralela, la calle de los cruceiros. La otra seña de identidad de esta aldea pontevedresa son los cruceiros, que tienen una colocación muy curiosa: la figura de la Virgen que los gobierna siempre mira hacia el mar, mientras que la del Cristo mira al interior.

Un hórreo y un cruceiro en Combarro

Se suele decir que Combarro es el pueblo de los hórreos, pero tampoco podemos olvidar sus cruceiros. Son construcciones que se encuentran en las intersecciones de calles y plazas y que datan de los siglos XVIII y XIX. Dicen las malas lenguas que se construían para marcar los lugares donde antiguamente se reunían las meigas, las brujas, para compartir su magia.

Un hórreo típico de Combarro

Si seguimos paseando por el pueblo, nos encontramos con la Plaza da Fonte, donde se encuentra el cruceiro más antiguo, erigido en 1721. La estampa queda completa con casas de arquitectura típica gallega y una fuente de piedra en medio, donde estaba el cruceiro antes de que se trasladase a uno de los laterales. Además de este, hay ocho más y siete están en el centro histórico.

El hermoso pueblo gallego de Combarro a orillas del mar

La vida marinera como alma

Continuamos hacia la Rúa de San Roque, donde antaño se concentraba la vida agrícola y donde se levanta la iglesia de San Roque. Todo el pueblo está salpicado de viviendas rurales tradicionales, aunque las casas 'mariñeiras' son exclusivas de Combarro. Estaban habitadas por pescadores y se diferenciaban por tener soportales que usaban como almacén y por tener balcón hacia el mar.

La iglesia de San Roque en Combarro

No se puede terminar de entender Combarro sin la parte marítima. El agua ha sido muy importante a nivel histórico, pero, aun así, solo alberga una playa, la Praia do Padrón. Además, su arena es visible únicamente durante la bajamar. No siempre es posible el baño, pero sí contemplar uno de los paisajes más espectaculares del pueblo, con los hórreos y las mariñeiras bañadas por la ría.

Canal Curiosidades : El mar en España se calienta a un ritmo alarmante: avanza un 67% más rápido

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El mar en España se calienta a un ritmo alarmante, lo que transforma radicalmente el entorno costero. En el Cantábrico y las Baleares, diversos sensores marinos registran marcas históricas sin precedentes y que generan mucha preocupación.

Greenpeace advierte que las aguas territoriales sufren un incremento térmico muy superior al promedio global diario. Esta constante acumulación de calor impacta gravemente en las cadenas biológicas y altera la biodiversidad de la zona.

La subida del termómetro marino intensifica la evaporación, generando fenómenos meteorológicos extremos en la península. Además, se agrava la erosión de las costas y se deterioran gravemente valiosos hábitats como las praderas de Posidonia.

Esta crisis ambiental obliga a las especies comerciales a desplazarse, afectando a la pesca artesanal y al turismo costero. Urge reducir las emisiones globales para mitigar una transformación irreversible que amenaza nuestros mares.

El mar en España se calienta a un ritmo alarmante y alcanza temperaturas récord

El mar en España se calienta a un ritmo alarmante y las señales aparecen simultáneamente en diferentes costas. Una boya de Sa Dragonera, Mallorca, alcanzó 33 ºC, mientras el Mediterráneo atraviesa una ola de calor marina clasificada como extrema y el Cantábrico también registra temperaturas excepcionalmente elevadas.

El fenómeno trasciende un verano especialmente cálido. Según los datos difundidos por Greenpeace, las aguas que rodean la península ibérica y las islas aumentan su temperatura a un ritmo de 0,25 ºC por década, un 67% superior a la media mundial, abriendo un escenario de profundas consecuencias ecológicas, económicas y climáticas.

El mar en España se calienta a un ritmo alarmante con registros de hasta 33 ºC

El termómetro marino ha vuelto a ofrecer una señal extraordinaria. Una boya situada en Sa Dragonera (Mallorca) registró la pasada semana 33 ºC, reflejando la intensidad que está alcanzando el calentamiento en determinadas zonas del Mediterráneo.

La situación adquiere mayor dimensión al observar el conjunto del planeta. Según los datos citados del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, la temperatura global de los océanos volvió a establecer en julio un récord histórico por segundo mes consecutivo.

El Mediterráneo se encuentra bajo una ola de calor marina de categoría 4, considerada extrema, según la clasificación de la NOAA citada por Greenpeace. Desde 2022, el 100% de sus aguas habría experimentado condiciones de ola de calor marina en algún momento de cada año.

Las aguas españolas se calientan un 67% más rápido que la media

La anomalía no termina en el Mediterráneo. Las aguas alrededor de la península ibérica y los archipiélagos se están calentando, según los datos difundidos, aproximadamente 0,25 ºC cada década, un ritmo un 67% superior al promedio mundial.

El Cantábrico proporciona otra señal. La boya de Bilbao-Vizcaya habría registrado récords mensuales de temperatura desde abril, superando los 25,2 ºC durante julio, un dato especialmente significativo para unas aguas históricamente más frescas.

La acumulación de registros importa más que cualquier récord aislado. El mar en España se calienta a un ritmo alarmante dentro de una tendencia de largo recorrido vinculada al calentamiento global y a la acumulación de energía en los océanos.

Un océano más caliente puede alimentar episodios meteorológicos extremos

Los océanos funcionan como un gigantesco amortiguador climático al absorber más del 90% del exceso de calor asociado al calentamiento del planeta. Esa capacidad ha limitado hasta ahora una parte considerable del aumento térmico que habría experimentado la atmósfera.

Pero almacenar semejante cantidad de energía tiene consecuencias. Una superficie marina más caliente incrementa la evaporación y puede proporcionar más humedad y energía disponible para determinados episodios de precipitaciones intensas cuando concurren las condiciones atmosféricas necesarias.

El calentamiento contribuye además al aumento del nivel del mar mediante expansión térmica, agravando amenazas sobre costas vulnerables. En España, este proceso se superpone a la erosión, temporales y décadas de intensa ocupación urbanística de numerosos sectores del litoral.

Posidonia, corales y peces afrontan un Mediterráneo diferente

La crisis también sucede bajo la superficie. Muchos organismos marinos están adaptados a determinados rangos térmicos y una exposición prolongada a temperaturas extraordinarias puede provocar estrés fisiológico, alteraciones reproductivas, desplazamientos e incluso mortalidad.

Hábitats especialmente sensibles, como las praderas de Posidonia oceanica y determinadas comunidades de corales, pueden sufrir cuando las temperaturas superan sus umbrales de tolerancia. Su deterioro tiene efectos en cascada porque numerosas especies utilizan estos ecosistemas como refugio, alimento o áreas de reproducción.

Paralelamente avanza la tropicalización del Mediterráneo. Especies asociadas a aguas más cálidas encuentran condiciones cada vez más favorables, mientras otras buscan latitudes o profundidades más frías. Además, el agua caliente puede contener menos oxígeno, añadiendo presión sobre los organismos.

Del ecosistema a la pesca: calentar el mar también tiene un coste humano

Las consecuencias terminan alcanzando tierra firme. Si las especies comerciales modifican su distribución buscando temperaturas adecuadas, también pueden desplazarse los caladeros tradicionales, afectando especialmente a pescadores artesanales cuya actividad depende de recursos relativamente próximos.

La transformación de los ecosistemas puede favorecer además la expansión de determinadas especies invasoras, alterar cadenas alimentarias y modificar la disponibilidad de recursos. El impacto potencial se extiende desde la pesca hasta actividades turísticas vinculadas directamente con la calidad ambiental del litoral.

Greenpeace reclama reducir con mayor rapidez las emisiones de gases de efecto invernadero, acelerar la salida de los combustibles fósiles y reforzar la conservación y restauración marina. La cuestión ya no consiste solamente en evitar futuros récords, sino en aumentar la capacidad de adaptación de ecosistemas y comunidades costeras.

Los expertos lo advierten: esta situación es muy preocupante

Los 33 ºC de Mallorca, los más de 25,2 ºC del Cantábrico y el calentamiento de 0,25 ºC por década dibujan partes de una misma transformación.

Los océanos han amortiguado durante décadas una enorme fracción del calentamiento global, pero esa energía acumulada está modificando progresivamente su funcionamiento.

El mar en España se calienta a un ritmo alarmante y el problema no termina cuando baja el termómetro al finalizar el verano. La verdadera amenaza está en la tendencia: mares progresivamente más cálidos significan ecosistemas sometidos a mayor estrés y costas obligadas a adaptarse a un clima diferente.

El mar en España se calienta a un ritmo alarmante: te lo contamos en 30 segundos

¿Por qué está tan caliente el mar en España este verano?

El calentamiento global está elevando progresivamente la temperatura oceánica y puede superponerse a episodios meteorológicos que generan olas de calor marinas especialmente intensas y prolongadas.

¿A qué temperatura ha llegado el Mediterráneo en Mallorca?

Una boya situada en Sa Dragonera (Mallorca) registró recientemente 33 ºC, según los datos difundidos por Greenpeace.

¿Cuánto se está calentando el mar en España?

Las aguas que rodean la península y las islas se estarían calentando alrededor de 0,25 ºC por década, un ritmo aproximadamente 67% superior a la media mundial, según los datos citados por la organización.

¿Qué pasa si el Mediterráneo sigue calentándose?

Puede aumentar el estrés sobre especies y hábitats, favorecer la tropicalización, modificar la distribución de peces, reducir el oxígeno disponible y elevar el riesgo de mortalidad en organismos especialmente sensibles.

¿El mar caliente puede provocar lluvias torrenciales?

Un mar más caliente puede aportar más evaporación, humedad y energía a la atmósfera, ingredientes capaces de intensificar determinados episodios de precipitación cuando coinciden las condiciones meteorológicas adecuadas. Por sí solo, el calentamiento del mar no determina que ocurra una lluvia torrencial.

¿Qué animales y plantas sufren más las olas de calor marinas?

Son especialmente vulnerables los organismos con menor capacidad para desplazarse, incluidas determinadas comunidades de corales y praderas de Posidonia oceanica, mientras algunas especies móviles pueden cambiar su distribución buscando aguas más adecuadas.

Canal Curiosidades : Descubrimiento inquietante: científicos observan en directo por 1ª vez en la historia una erupción de lava desde el fondo del océano

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Un equipo internacional de científicos liderado por el investigador francés Jean-Yves Royer ha logrado registrar en tiempo real, por primera vez, cómo se abre el fondo del océano en una dorsal oceánica y se derrama lava desde el interior de la Tierra. El hallazgo se publicó en la revista Nature en julio de 2026.

El episodio de expansión y erupción submarina ocurrió en abril de 2024 en la Dorsal Índica Suroriental, cerca de la isla Amsterdam, en el océano Índico.

Desde finales de febrero de ese año, el equipo había instalado en la zona una red de instrumentos submarinos bautizada Observatorio con Hidroacústica y Geodesia cerca de la isla Amsterdam (OHA-GEODAMS, por sus siglas en inglés Observatory with Hydro-Acoustics and Geodesy near Amsterdam Island). La red incluía hidrófonos, transductores acústicos y un sensor de presión, pensados para vigilar de forma continua ese tramo de la dorsal.

¿Cómo lograron observar la erupción volcánica submarina en tiempo real cerca de la isla Amsterdam?

El estudio se realizó con cinco hidrófonos autónomos anclados en la columna de agua que captaron las ondas sonoras generadas por los terremotos y por el contacto entre la lava y el agua marina. Ese registro permitió detectar la actividad de 500 señales sísmicas y más de 2.000 acústicas durante el episodio.

Además, colocaron quince balizas acústicas colocadas en el fondo, once repartidas a ambos lados del valle y cuatro sobre una falla vecina, las cuales midieron cada pocas horas la distancia exacta entre ellas para detectar cualquier movimiento del terreno.

Un sensor de presión registró, segundo a segundo, los cambios de profundidad durante once meses. Antes y después del episodio, el equipo también comparó mapas del relieve del fondo del océano obtenidos con una ecosonda montada en el barco, lo que permitió confirmar dónde había quedado la nueva lava.

La grieta que liberó 160 millones de metros cúbicos de lava en el océano Índico

El episodio arrancó el 26 de abril de 2024 con cinco pequeños temblores, seguidos de un terremoto de magnitud 4,9. La actividad sísmica avanzó más de 8 kilómetros hacia el sureste y luego retrocedió más de 9 kilómetros hacia el noroeste, a una velocidad de hasta 3 metros por segundo. En total se registraron siete terremotos de magnitud igual o superior a 5.

El suelo del valle se hundió 4,2 metros en seis días, el 83 % de ese hundimiento en las primeras 16 horas, mientras las dos paredes del valle se separaban más de un metro.

Durante los 16 días siguientes brotaron unos 160 millones de metros cúbicos de lava, un promedio de entre 9 y 10 millones diarios, que formaron dos coladas paralelas a lo largo del eje de la dorsal. Según recogió ScienceAlert, un mapeo posterior mostró que, en algunos puntos, la nueva lava se acumuló con más de 90 metros de espesor.

¿Por qué esta erupción submarina en el océano Índico explica el déficit sísmico de las dorsales oceánicas?

Los modelos del equipo de Royer calculan que solo el 24 % del desplazamiento de las fallas del valle fue sísmico. El otro 76 % ocurrió sin generar terremotos perceptibles, un mecanismo conocido como deslizamiento asísmico impulsado por el propio movimiento del magma. Ese hallazgo ayuda a explicar por qué las dorsales oceánicas, pese a deformarse rápido, liberan mucha menos energía sísmica de la esperada.

La deformación total equivalió a unos 39 años de expansión normal de esa dorsal, concentrados en pocos días. Cuando el avance de la grieta se detuvo, la presión acumulada disparó un terremoto de magnitud 5,9 en una falla de transformación cercana, apenas 42 minutos después.

Royer dirige el equipo desde Geo-Ocean, una unidad de investigación conjunta del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), la Universidad de Bretaña Occidental y el Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (Ifremer), según recogió ScienceAlert.

Canal Curiosidades : Prestigiosos medios del Reino Unido lanzan un aviso de lo que podría pasar en España justo a la hora del eclipse: "Existe el temor"

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Los prestigiosos diarios británicos The Guardian y Financial Times han lanzado sendos avisos sobre el alto riesgo de incendios devastadores durante el eclipse total de sol que se podrá apreciar en su totalidad en buena parte de España.

"La afluencia masiva de personas a España para presenciar el eclipse solar podría provocar incendios forestales aún más devastadores", titula directamente The Guardian, que alerta de que "el calor implacable y la escasez de lluvias han creado las condiciones ideales para los incendios forestales que han devastado grandes extensiones de España en las últimas semanas".

A esas condiciones se suma una añadida: "La Policía estima que el miércoles se realizarán aproximadamente 1,5 millones de viajes adicionales en coche, y existe el temor de que el volumen de tráfico pueda dificultar el acceso de los vehículos de emergencia si se producen incendios en zonas rurales. Se ha prohibido aparcar en los arcenes o cerca de vegetación seca, así como hacer barbacoas y usar fuegos artificiales".

El papel del cambio climático

En este aspecto, el rotativo británico no tiene dudas de que "el cambio climático provocado por el ser humano está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo y es responsible de una mayor probabilidad de incendios y de zonas quemadas más extensas en el sur de Europa".

Mientras, el Financial Times muestra el contraste entre la devastación de los incendios y el auge del turismo estos días por el eclipse: "Tras los devastadores incendios forestales que azotaron el sector turístico español en 30 años, la demanda hotelera en la zona de máxima cobertura del eclipse se ha disparado".

"Los precios en A Coruña, ciudad del norte de España, se han duplicado con creces, mientras que en Bilbao y Santiago de Compostela han aumentado un 59% y un 31%, respectivamente. En Mallorca, donde el eclipse será visible bajo en el horizonte al atardecer, las tarifas se han incrementado en un 20%", destaca.


Canal Viajar : Qué ver en Malta: mucho más que aguas cristalinas

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Malta es uno de esos destinos capaces de condensar siglos de historia en apenas 316 kilómetros cuadrados. Fenicios, romanos, árabes, normandos, franceses y británicos dejaron aquí una huella imborrable que hoy convive con una escena gastronómica en plena efervescencia, hoteles de diseño y algunas de las aguas más cristalinas del Mediterráneo. Más que un destino de playa, Malta es un viaje donde la cultura, la arquitectura y el mar forman un perfecto ecosistema.

Qué ver en Malta

La Valeta: la capital barroca que mira al Mediterráneo

La primera mañana en Malta debe comenzar, de manera inexcusable, en La Valeta, la minúscula capital con alma colosal que se erige como un testimonio vivo de su glorioso pasado. Fundada en 1566 por los Caballeros de San Juan, la ciudad fortificada se despliega en un laberinto de calles empedradas, donde el barroco se plasma en cada esquina y se respira una atmósfera profundamente mediterránea. Sus estrechas calles, largas y angostas, las piedras con sabor inmemorial, las murallas y la huella de la orden de San Juan, le conceden una atmósfera muy particular, como si estuviéramos en una novela de thriller histórico, en la que el cualquier momento puede aparecer en el interior de una catacumba el mismísimo Santo Cáliz.

Iniciamos la jornada temprano, junto a las murallas que dominan el Gran Puerto, iluminados por el vespertino sol. El silencio del amanecer se rompe al paso por los jardines de Upper Barrakka, un mirador de postal que ofrece vistas panorámicas al mar donde el ir y venir de barcos parece un cuadro en movimiento. Cada día al mediodía, el tradicional disparo del cañón que recuerda el pasado militar de la isla. Para cruzar al otro lado del puerto merece la pena tomar una tradicional dgħajsa, la embarcación de madera maltesa que conecta con las Tres Ciudades.

La Concatedral de San Juan, con su interior ricamente decorado, es parada obligada. En esta joya gótica y barroca donde el horro vacui alcanza su máxima expresión, se guarda “La Decapitación de San Juan Bautista” de Caravaggio, una obra que, por sí sola, justifica la visita. Pero La Valeta es también un escenario vivo: sus plazas, cafés y calles rebosan con propuestas culturales constantes, desde exposiciones contemporáneas hasta festivales nocturnos que celebran la música y el teatro.

El recorrido continua por Republic Street y Merchant Street, las dos grandes arterias de la ciudad, dos calles de postal, en la que cada rincón es una fotografía. Entre balcones de madera pintados en tonos verdes y azules, iglesias barrocas y pequeñas plazas siempre animadas, aparecen edificios históricos como el Palacio del Gran Maestre, antigua sede de los caballeros, o el elegante Teatro Manoel, considerado uno de los teatros en funcionamiento más antiguos de Europa.

Las Tres Ciudades: la Malta más auténtica

Frente a La Valeta, al otro lado de las aguas tranquilas del Grand Harbour, se alzan Birgu, Senglea y Cospicua, conocidas como las Tres Ciudades. Mucho menos concurridas que la capital, conservan intacta la esencia de la Malta más auténtica, donde el ritmo pausado, las fachadas de piedra dorada y la vida cotidiana de sus habitantes invitan a descubrir un destino alejado de las rutas más transitadas.

Birgu, la más antigua y probablemente la más fascinante de las tres, fue la primera residencia de los Caballeros de San Juan antes de la construcción de La Valeta. Su entramado de calles medievales, cuidadosamente restauradas, conduce hasta elegantes palacios, pequeñas iglesias y plazas silenciosas que evocan siglos de historia. Pasear junto al puerto deportivo, donde yates de lujo y veleros conviven con antiguas fortificaciones, visitar el imponente Fuerte de San Ángel o detenerse en alguna de sus terrazas con vistas al puerto, permite descubrir una ciudad profundamente ligada al mar.

Senglea, construida sobre una estrecha península fortificada, ofrece algunas de las panorámicas más bellas del Grand Harbour. Sus murallas y bastiones, levantados para proteger la isla de los ataques otomanos, desembocan en el mirador de Gardjola, una torre de vigilancia coronada por los emblemáticos ojos y oídos esculpidos que simbolizan la vigilancia permanente sobre el puerto. Sus calles estrechas, salpicadas de balcones tradicionales malteses pintados en vivos colores, reflejan la vida tranquila de un barrio que conserva un marcado carácter local.

Cospicua, la mayor de las Tres Ciudades, es también la menos turística y la que mejor transmite el pulso cotidiano de Malta. Rodeada por las impresionantes fortificaciones conocidas como las Líneas de Santa Margarita y las Líneas de Cottonera, combina edificios históricos con pequeñas plazas, cafés de barrio y un animado paseo marítimo.

Mdina y Rabat: viajar varios siglos atrás

Si existe un lugar donde el tiempo parece haberse detenido es Mdina. Conocida como la Ciudad del Silencio, la antigua capital de Malta conserva intacto su trazado medieval entre murallas de piedra dorada.

La visita comienza atravesando su monumental puerta barroca para recorrer un laberinto de callejuelas donde apenas circulan coches. Palacios nobiliarios, iglesias escondidas y patios interiores aparecen tras cada esquina. La Catedral de San Pablo, el Palazzo Falson —uno de los edificios medievales mejor conservados del país— y el Bastión de Mdina, desde donde se domina gran parte de la isla, son algunas de sus paradas imprescindibles.

A pocos minutos caminando se encuentra Rabat, mucho más local y animada. Aquí merece la pena visitar las Catacumbas de San Pablo y Santa Ágata, una extensa red subterránea utilizada durante los primeros siglos del cristianismo, así como la Domus Romana, que conserva algunos de los mosaicos romanos más importantes del Mediterráneo.

El mar: calas escondidas y acantilados infinitos

Las aguas que rodean Malta son el otro gran protagonista del viaje. Aunque la Blue Lagoon, en la pequeña isla de Comino, continúa siendo uno de los lugares más fotografiados del archipiélago, merece la pena visitarla a primera hora de la mañana o al atardecer para disfrutar de su espectacular color turquesa con mucha más tranquilidad. Muy cerca se encuentra la menos conocida Crystal Lagoon, accesible únicamente en barco o nadando, una de las mejores zonas para practicar snorkel y buceo.

En la isla principal destacan playas como Ghajn Tuffieha, protegida por altos acantilados y mucho más tranquila que su vecina Golden Bay, o la extensa Mellieha Bay, la mayor playa de arena de Malta, perfecta para pasar el día.

Para quienes prefieran paisajes salvajes, los Acantilados de Dingli ofrecen algunos de los mejores atardeceres del país. Desde aquí parte una agradable ruta senderista entre campos agrícolas, antiguas torres defensivas y espectaculares vistas sobre el Mediterráneo. Otro rincón imprescindible es Fomm ir-Rih, una de las calas más remotas de la isla, solo accesible tras una caminata, donde el silencio conversa con el sonido del mar.

Popeye Village: el plató que se convirtió en uno de los iconos de Malta

En la tranquila Anchor Bay, al noroeste de la isla, se esconde uno de los lugares más singulares de Malta. Lo que hoy es Popeye Village nació en 1979 como el gigantesco decorado construido para el rodaje de la película Popeye, protagonizada por Robin Williams. Tras finalizar el rodaje, el pequeño pueblo de casas de madera de colores no fue desmontado y terminó transformándose en una de las atracciones más visitadas del archipiélago.

Más allá de su faceta como parque temático, merece la pena acercarse simplemente para contemplar el conjunto desde los miradores que rodean la bahía. Las coloridas construcciones contrastan con el intenso azul del Mediterráneo, creando una de las estampas más fotografiadas de Malta. Durante los meses de verano es posible bañarse en las aguas cristalinas de Anchor Bay, realizar excursiones en pequeñas embarcaciones o practicar actividades acuáticas.

Dónde dormir

Malta ofrece una atractiva selección de hoteles que combinan diseño, patrimonio y el inconfundible estilo de vida mediterráneo. Desde elegantes refugios urbanos en La Valeta hasta modernos resorts junto a la costa de St. Julian’s, estas son algunas de nuestras recomendaciones:

ME Malta (La Valeta). Situado en el animado distrito de St. Julian’s, dentro del exclusivo complejo Mercury Towers diseñado por Zaha Hadid Architects, ME Malta representa la nueva generación del lujo contemporáneo en la isla. Sus amplias habitaciones y suites, muchas con vistas al Mediterráneo, se complementan con una cuidada propuesta gastronómica, un espectacular rooftop con piscina infinita, spa y una programación que conecta con la escena cultural y social de Malta.

The Phoenicia Malta (La Valeta). A las puertas de La Valeta, este icónico hotel de cinco estrellas es uno de los grandes clásicos de la isla. Rodeado de jardines y con vistas al puerto, combina el encanto de un edificio histórico con habitaciones elegantes, una magnífica piscina infinita y un servicio impecable.

Iniala Harbour House (La Valeta). Ubicado frente al Grand Harbour de La Valeta, este exclusivo hotel boutique ocupa varios edificios históricos cuidadosamente restaurados. Sus interiores contemporáneos, el reconocido spa y las espectaculares vistas lo convierten en un lugar de sobrecogedora belleza.

Rosselli AX Privilege (La Valeta). Escondido entre las calles barrocas de La Valeta, este pequeño hotel de lujo ocupa un palacio del siglo XVII reinterpretado con un elegante diseño contemporáneo. Dispone de una azotea con piscina y uno de los restaurantes gastronómicos más interesantes de la ciudad.

The Xara Palace Relais & Châteaux (Mdina).  En el corazón de Mdina, este hotel boutique ocupa un palacio del siglo XVII y cuenta con solo unas pocas habitaciones y suites, muchas de ellas con terrazas privadas y vistas panorámicas a la isla. Una opción ideal para quienes buscan una experiencia exclusiva cargada de historia.

Dónde comer

La gastronomía maltesa es un fiel reflejo de su historia. Las influencias italianas, árabes y británicas conviven con el excelente producto del Mediterráneo en una escena culinaria que combina restaurantes con estrella Michelin, tabernas tradicionales y propuestas contemporáneas repartidas por toda la isla.

ION Harbour by Simon Rogan (La Valeta). Con dos estrellas Michelin y unas vistas privilegiadas al Grand Harbour, este restaurante es uno de los grandes referentes gastronómicos de Malta. Su propuesta gira en torno al producto local y la estacionalidad, con una cocina creativa y elegante.

Noni (La Valeta). En una de las calles más bonitas del centro histórico, este restaurante con estrella Michelin reinterpreta la cocina maltesa desde una óptica contemporánea. Un imprescindible para quienes buscan una experiencia gastronómica refinada.

The Medina Restaurant (Mdina). Ubicado dentro de una casa normanda de más de 500 años de antigüedad, en pleno corazón de la Ciudad del Silencio, este restaurante ofrece una cocina mediterránea con influencias maltesas en uno de los escenarios más románticos de la isla. Su encantador patio interior es uno de sus grandes atractivos.

Root 81 (Rabat). A pocos minutos de Mdina, este pequeño restaurante se ha convertido en una de las sorpresas gastronómicas de Malta gracias a una propuesta basada en ingredientes de proximidad y una cocina de temporada elaborada con gran sensibilidad. Perfecto para descubrir el lado más auténtico de Rabat.

Bahia (Balzan). Situado en el elegante Corinthia Palace, este restaurante con estrella Michelin apuesta por una cocina de autor inspirada en los sabores y productos de Malta. Un destino gastronómico en sí mismo, ideal para una ocasión especial.

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