Los usuarios han estrenado el nuevo cambiador inclusivo de la playa de Sant Miquel, adaptado para personas con discapacidad, y no han quedado satisfechos. Explican que el espacio es insuficiente para abastecer la cantidad de usuarios que acostumbran a ir. "Si pones un cambiador tan completo pero no amplías el espacio, no caben los usuarios", dice Cristina García, miembro de la plataforma Accesibilidad Ciudad y Playas Barcelona.

Aunque valoran positivamente la introducción de las sillas hidráulicas o la pérgola, denuncian que se han quedado sin el material necesario para tapar el espacio y asegurar que todos los usuarios puedan estar a la sombra en plena ola de calor: "Siempre nos quedamos a medias. Ponen la pérgola, pero no ponen sombra porque se les ha acabado la lona", explica Ángel Urraca, también miembro de la plataforma Accesibilidad Ciudad y Playas Barcelona.

Interior del módulo del cambiador inclusivo de la playa de Sant Miquel

Calcula que solo hay espacio para una veintena de usuarios cuando acostumbran a ser alrededor de un centenar. En la playa de la Nova Icària, "el viernes pasado éramos 115 personas. Nos tienen aquí con el mínimo para tapar bocas. Es una tomadura de pelo", sentencia Urraca.

Trabajadores en condiciones precarias

Los usuarios también miran por los trabajadores que deben atender los trabajadores y creen que han empeorado las condiciones en las que deben trabajar. Aseguran que no tienen agua ni una fuente para refrescarse, así como un lavabo para ellos. "Les han quitado a los trabajadores su propio espacio y les han privado de tener una fuente propia", denuncia García, quien cree que "hay muy pocos trabajadores y en malas condiciones".

No se puede tener un punto accesible tan deficitario, tanto para los trabajadores como para las personas "
Cristina Garcia, miembro de la plataforma Accesibilidad Ciudad y Playas Barcelona

Aseguran que han intentado interpelar a los responsables del Ayuntamiento a través de las redes sociales y les han pedido una reunión, pero no han obtenido ninguna respuesta: "No nos prestan ningún tipo de atención ni de diálogo", lamentan.