CanalViajar20M

A pesar de que en España hay templos majestuosos de un tamaño colosal, como la Sagrada Familia en Barcelona, la catedral de Sevilla o la Catedral basílica de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza, repartidos por todo el país también hay muchas iglesias y santuarios de reducidas dimensiones, cuyo encanto reside precisamente en eso, en su pequeña magnitud, y además algunas de ellas se esconden en lugares especiales, como es el caso de la Ermita de Nuestra Señora de la Asunción.
Este asombroso santuario se ubica cerca del pueblo de Pesqueiras, al sur de la provincia de Pontevedra, y se erige en la cima de un monte desde el que casi se pueden vislumbrar tanto España como Portugal, ya que la frontera entre las dos naciones de la Península Ibérica está a tan solo unos kilómetros. Se trata de uno de los tesoros arquitectónicos más increíbles de Galicia, así como toda una reliquia que demuestra la larga presencia humana en la zona.
La Ermita de Nuestra Señora de la Asunción en Pesqueiras

A la Ermita de Nuestra Señora de La Asunción también se la conoce como la Capilla de la Asunción del Monte Castelo, ya que se ubica en la cima de dicha cumbre pontevedresa. Eso sí, lo más curioso de este santuario no es su emplazamiento como tal en lo alto del cerro, sino el hecho de que está excavada en una enorme roca granítica que forma parte de la preciosa y austera arquitectura del templo, haciéndolo completamente único.
A pesar de que hay indicios de que ya hubo edificaciones en el punto en el que se erige la ermita en el Neolítico y en la época castreña (hubo un antiguo castro romanizado), así como durante la Edad Media, no se sabe con exactitud el año en el que se levantó, pero hay una inscripción en la espadaña del 1783. Sea como fuere, se trata de una joya con siglos de historia que permanece cerrada gran parte del tiempo desde hace al menos un siglo, aunque cada 15 de agosto se realiza una romería.

La bonita entrada a la Ermita de Nuestra Señora de La Asunción se realiza a través de un pórtico de piedra con un arco de medio punto coronado por una pequeña espadaña que acentúa el carácter rupestre del santuario, y una vez dentro, se puede ver qué alberga la gigantesca roca que sirve de paredes y techo de la nave, como increíbles grabados que se asemejan a herraduras y un pequeño altar.
Este templo está rodeado de leyendas, como la de una cruz en el techo que, por mucho que se intente borrar, "reaparece siempre de nuevo", como se puede leer en el portal turístico de Galicia, o como la creencia de que hay un pasadizo bajo el altar que la conecta con el castillo de Salvatierra del Miño, la entidad municipal de Pesqueiras. Además, desde los alrededores de este templo se tienen unas vistas panorámicas excelsas tanto del valle del río Tea como de la comarca do Condado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario