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La Guardia Urbana de Barcelona ha recibido una formación especial tras la irrupción de este grupo de origen latino para identificar a sus miembros, que habrían sellado una alianza con los 'Barrio 18' para frenar el dominio de los 'Trinitarios'
Visten de blanco y negro y se comunican entre ellos con unas señas específicas. Se dedican al tráfico de drogas y no tienen reparo en llevar y exhibir armas blancas para enfrentarse a otros grupos. Son de origen sudamericano, la mayoría, y la policía ya los tiene en el radar.
'Los 300', como se hacen llamar, es una banda latina de reciente aparición que opera en el límite entre los distritos barceloneses de Sant Martí y Sant Andreu. Según ha podido averiguar Metrópoli, el grupo ya ha protagonizado incidentes violentos y estaría en guerra con 'Los Trinitarios', los pandilleros dominicanos más temidos en la capital catalana.
Formación específica
La alarma es tal que diferentes unidades de la Guardia Urbana de Barcelona han recibido una formación específica para desgranar la simbología y los movimientos de estas bandas, especialmente la de 'Los 300'.
La virulencia de sus ataques, con armas blancas y también de fuego, en plena vía pública de Barcelona y sus alrededores, ha hecho también que los agentes de orden público (ARRO) de los Mossos d'Esquadra estén alertas ante cualquier enfrentamiento grupal.
La alianza estratégica contra los Trinitarios
Una alianza y a la vez una guerra entre estos grupos ha trascendido a este medio. Según los agentes que lidian con este tipo de agresores en la calle, 'Los 300' habrían unido fuerzas --temporalmente-- con los 'Barrio 18', pandilleros de origen mayoritariamente hondureño.
Esta unión buscaría plantar cara a los 'Trinitarios' dominicanos, que según fuentes policiales tienen una estructura mucho más profesionalizada y difícil de batir, llegando a utilizar empresas pantalla para blanquear el dinero proveniente del tráfico de drogas.
Mientras los 'Trinitarios' operan con un sistema económico más sólido, 'Los 300' y sus aliados se centran en el control físico de las plazas y en el hostigamiento mediante peleas y exhibición de armas.
Un parque de Sant Martí
Aunque el radio de acción de 'Los 300' es amplio, la policía ha ubicado el epicentro de sus actividades en el parque de la calle Menorca, 64. Este espacio verde de Sant Martí se ha convertido en su punto de reunión habitual y escenario de diversos incidentes, el último de ellos especialmente grave el pasado 7 de marzo.
La fisonomía de 'Los 300' es clara para los investigadores: se identifican con los colores blanco y negro. A diferencia de otras bandas históricas ya consolidadas, 'Los 300' están liderados por un joven español de origen latino de 25 años, que ya ha sido plenamente identificado por las patrullas del distrito.
Pero la zona no es su único punto de reunión, aunque sí es un lugar donde se mueven con frecuencia. La instrucción dada a los agentes es clara: no solo hay que disolver los grupos, sino realizar identificaciones detalladas donde conste la simbología y los colores que portan.
Diferentes colores
Esta identificación visual es el aspecto en el que la Guardia Urbana está poniendo especial énfasis durante los cacheos preventivos. Los miembros de 'Los 300', como ya se ha mencionado, se identifican con los colores blanco y negro. Los 'Barrio 18' visten de azul y es habitual verlos con gorras de "Los Ángeles" y zapatillas Nike Cortez.
Los 'Trinitarios', en cambio, se identifican con el color verde y el lema "Dios, Patria y Libertad". Son el grupo más consolidado y utilizan el parque de la Pegaso de Sant Andreu, en La Sagrera, como base de operaciones.
Objetivo: desescalada de violencia
El objetivo de la Guardia Urbana es monitorizar cada paso de 'Los 300' para evitar que su alianza con 'Barrio 18' escale la violencia en los distritos.
La policía ya no solo busca prevenir peleas, sino asfixiar el tráfico de drogas que estos grupos intentan controlar a través del miedo y la ocupación de los espacios públicos.
Fin de semana de violencia
Precisamente este fin de semana jóvenes de origen sudamericano han protagonizado diferentes altercados violentos. En Cornellà de Llobregat, lo que parece un único grupo agresor dejó la madrugada del sábado un balance de cinco apuñalados en tan solo una hora.
Horas más tarde, esa misma noche, un joven dominicano de 28 años murió tras ser tiroteado en el barrio de La Florida de L'Hospitalet de Llobregat.



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