La R4 es la que más ha aumentado el tiempo de trayecto, con hasta media hora de diferencia desde el 2000




(ACN) El trayecto en tren de Cercanías y regionales entre Barcelona y las 24 capitales de comarca de la red es ahora más largo que en el año 2000. Según un análisis de la ACN a partir de los horarios oficiales de mayo del 2000 y justo antes del accidente de Gelida, los convoyes necesitaban hasta media hora menos para hacer la ruta que ahora, y muchos trenes hacían menos paradas.

La R4, la que se ha ralentizado más

El análisis ha tenido en cuenta los tiempos más cortos de los trayectos en dirección a Barcelona y recoge los horarios difundidos, que no son necesariamente los reales. El R4 es la línea que acumula más diferencias en el tiempo de trayecto en comparación con hace un cuarto de siglo, en especial el tramo que pasa por el Penedès y el Baix Llobregat. Los trayectos más cortos entre Martorell y Sants eran de 28 minutos en el año 2000 y, antes del accidente de Gelida ya era de 39, con los trenes deteniéndose a dos paradas más.

De manera similar, entre Vilafranca del Penedès i Sants es trigava un mínim de 53 minuts, però ara no es baixa de 70, un terç més que abans. Des de l’estació del Vendrell, els 69 minuts de mínima en el passat han esdevingut 90 minuts en l’actualitat.

En cambio, si los trenes más rápidos del R3 cubrían el trayecto entre Vic y Barcelona en 71 minutos parando en ocho estaciones, en el año 2024 el mínimo eran 86 minutos, con paradas en 11 estaciones. Los residentes en Puigcerdà y Ripoll también tardaban 20 minutos menos.

Lleida-Barcelona, entre un 15 y 25 % más

El R13 y R14, que conectan la capital catalana con las comarcas de Poniente, también registran diferencias sensibles. En el año 2000 los convoyes de servicio regional más rápidos recorrían el Lleida – Barcelona Sants en 2 h y 8 minutos, parando en 11 estaciones. En noviembre pasado, el recorrido paraba en seis estaciones más y era 20 minutos más lento. Otras capitales de las mismas líneas, como Les Borges Blanques, Valls y Montblanc, también registran aumentos de tiempo de entre el 15 y el 25 %.

Incremento menos acentuado en Tarragona y Girona


Las líneas de Camp de Tarragona y Terres de l'Ebre también son ahora unos 15 minutos más lentas que hace un cuarto de siglo. Lo mismo ocurre con Valls. Tarragona, sobre el papel, son seis minutos más, mientras que el R14 entre Reus y Barcelona va diez minutos más lenta.

La otra capital de demarcación catalana, Girona, también necesita ahora más tiempo para conectarse con Sants en tren regional, ya que siete minutos y una parada más que en el último año del siglo pasado.

Más paradas sin más capacidad

Adrián Ramírez, presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP), apunta que "hay un incremento de trenes que paren en todas las paradas y de frecuencias", pero "lo que no se ha incrementado es la capacidad de la red".

A su vez, el director del Centro de Estudios del Transporte, Joan Carles Salmerón, ha justificado los datos aduciendo una falta de inversiones sobre la infraestructura que ha llevado a una "debilidad del sistema ferroviario". Además, dice que "hace tres o cuatro años, cuando por fin se ha empezado a invertir dinero", han comenzado obras que también han incrementado más el tiempo de viaje. Por ello, pide la vuelta de los trenes semidirectos.