CanalCuriosidades
Llevamos semanas en las que saltamos de una alarma a otra con relación a los virus. Empezamos con el [[LINK:TAG|||etiqueta|||69fb2ce84721ca41e2a6ceff|||hantavirus ]]del Hondius, pasamos al brote de norovirus en un crucero en el Caribe, nos alertan desde la OMS sobre la enfermedad de Lyme y otras producidas por virus de garrapatas, estamos ahora inmersos en el resurgimiento del ébola con una cepa nueva más letal en el Congo y Uganda, y para colmo nos hacen los científicos una severa advertencia sobre el riesgo «real» de que «virus zombis» del Ártico puedan expandirse con el deshielo del permafrost por el cambio climático. Ese deshielo de la capa de suelo congelada miles de años podría poner en circulación patógenos hibernados que, en algunos casos, desencadenarían enfermedades zombis.
El virus más parecido a una «infección zombi» en la vida real es el de la rabia, por afectar al sistema nervioso central, provocando confusión, alucinaciones y una agresividad extrema antes de causar la muerte. En el reino animal y en insectos, hay hongos zombis (cordyceps) capaces de tomar el control del sistema nervioso y el cuerpo de su huésped. Asimismo, existe una denominada «enfermedad de desgaste crónico», conocida popularmente como el virus de los «ciervos zombis», desencadenada por priones que provocan deterioro neurológico, pérdida de peso y comportamiento errático en animales, de manera que deambulan sin rumbo hasta que mueren. El animal afectado deja de reaccionar a estímulos externos y no teme a las personas. No existen registros de transmisión en humanos, pero dicen los científicos que se trata de una patología severa extremadamente contagiosa, temiéndose que pueda mutar generando una epidemia o pandemia zombi a nivel mundial.


No hay comentarios:
Publicar un comentario