CanalCuriosidades
Aunque la idea de las islas artificiales suele asociarse a proyectos modernos muy ambiciosos, la realidad es que los seres humanos llevan miles de años construyéndolas. Dicho esto, recientemente un equipo de científicos ha centrado su atención en una de estas pequeñas islas que está situada en el lago Bhorgastail, en la Isla de Lewis. Han descubierto ques us cimientos de madera y piedra fueron levantados hace más de 5.000 años, durante el Neolítico tardío. Según explica la arqueóloga Stephanie Blankshein, aunque tradicionalmente se pensaba que estos cientos de pequeños islotes escoceses, muchos de ellos aún inexplorados, pertenecían principalmente a la Edad de Hierro y posterior, ahora sabemos que algunos comenzaron a construir mucho antes, entre el 3.800 y el 3.300 a.C.
Investigar la antigüedad exacta de los cimientos del lago Bhorgastail no fue un trabajo sencillo para los arqueólogos. Durante mucho tiempo, los investigadores conocían la existencia de la capa de piedra de la isla y habían hallado fragmentos de cerámica neolítica, como restos de cuencos y jarras, esparcidos en las aguas circundantes. No obstante, explorar lo oculto bajo la superficie presentaba un gran desafío. La arqueología moderna suele emplear la estereofotogrametría, una técnica que crea modelos tridimensionales a partir de fotografías tomadas desde distintos ángulos, normalmente usando drones guiados por sistemas de navegación por satélite. El problema estaba en que gran parte de esta isla está sumergida en aguas poco profundas y turbias, un entorno donde las señales de los satélites no penetran y donde los sedimentos, la vegetación flotando y la luz distorsionada dificultaban el mapeo, ya que las imágenes salían con un nivel de detalle muy bajo.
Un nuevo método para descubrir secretos arqueológicos bajo el agua
Para superar este contratiempo, el equipo de investigadores tuvo que buscar una alternativa. El arqueólogo marítimo Frase Sturt detalló que, en lugar de depender de los satélites, un buzo nadó a lo largo de la ruta submarina portando dos cámaras de gran angular y baja luminosidad. Esto permitió proporcionar una visión muy clara de lo que se ocultaba bajo las olas y permitió crear un modelo en 3D detallado del sitio. Gracias a esta cartografía submarina de alta precisión, los investigadores pudieron planificar de manera efectiva los métodos de trabajo de campo, procediendo a la excavación directa de los cimientos prehistóricos y a la datación por radiocarbono de los materiales encontrados.
A medida que avanzaba la excavación guiada por estos modelos, los científicos confirmaron que las partes terrestres submarinas de la pequeña isla formaban una estructura única y continua. Debajo de la capa superior de piedra, los arqueólogos encontraron los cimientos originales de hace cinco milenios: una plataforma circular de madera de unos 23 metros de diámetro, cubierta por una densa capa de ramas. Aproximadamente 2.000 años después de su construcción inicial, se añadió más vegetación, se reforzó la isla con piedra y se construyó una calzada empedrada para conectarla con la orilla del lago. Publicado en la revista Advances in Archaeological Practice, este estudio no solo valida una nueva y efectiva técnica para visualizar sitios arqueológicos subacuáticos, sino que también sirve a modo de recordatorio de la capacidad humana para cambiar su entorno desde tiempos inmemoriales.



No hay comentarios:
Publicar un comentario