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Barcelona ha batido este miércoles su récord histórico de calor registrado por el Observatori Fabra, una temperatura que ha alcanzado los 40,7º. Se trata de un valor que nunca se había detectado hasta ahora en los 112 años de la serie histórica de la estación meteorológica. Además, supera la anterior máxima que se registró el 30 de julio de 2024, cuando se alcanzaron los 40 grados.
No es casual que esta misma mañana el Ayuntamiento de Barcelona haya activado la fase de alerta por ola de calor "muy intensa" después de que el Servicio Meteorológico de Catalunya (Meteocat) señale un riesgo 4 en la escala del 0 al 6 por avisos de calor. De esta forma, la capital catalana deja atrás la fase preventiva, según informa el consistorio en un comunicado.
Es por ello que ha puesto en marcha medidas para atender a personas vulnerables y, a través del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (Cuesb), ha enviado avisos a más de 11.800 personas con recomendaciones y consejos para el calor.

También ha desplegado informadores, con especial atención a las personas que viven en la calle, para informar sobre la red de refugios climáticos y otras medidas preventivas para evitar la incidencia de las altas temperaturas. Además, ha repartido agua, gorras, toallas y crema solar.
Más allá del envío de los mensajes de aviso, el Cuesb mantiene operativo durante las 24 horas su servicio telefónico (900 70 30 30) para ofrecer orientación, consejo y apoyo a la ciudadanía, así como realizar desplazamientos a domicilios cuando sea necesario para valorar posibles situaciones de riesgo.
Minimizar el impacto de la ola de calor
El consistorio explica que el objetivo de este operativo es minimizar el impacto de la ola de calor sobre la salud, con especial atención a los colectivos vulnerables de la capital catalana. Es el caso de gente mayor que vive sola, personas con discapacidad o movilidad reducida, las personas con enfermedades crónicas o quienes carecen de un hogar.

En este sentido, el Ayuntamiento ha adaptado este año su protocolo de actuación al Plan para Prevenir los Efectos del Calor de la Generalitat. La principal novedad es que las distintas fases ya no se activan únicamente en función de la previsión de temperaturas, sino de los avisos del Meteocat en su escala del 0 al 6.
Así, la fase de alerta corresponde a los niveles 4 y 5, mientras que la fase de emergencia se activaría si el riesgo alcanzara el nivel 6 durante al menos tres días consecutivos.
¿Qué pasaría en fase 6?
En caso de que la situación empeorara y se decretara dicha fase de emergencia, el Ayuntamiento reforzaría todas las medidas ya desplegadas. Una de ellas sería el traslado de las personas más vulnerables a refugios climáticos o al propio Cuesb, que se podría llegar a habilitar como espacio de pernocta.
Además, si las previsiones apuntaran a temperaturas superiores a los 40 grados en la ciudad, el protocolo contempla la adopción de medidas extraordinarias, que no se especifican, para proteger a la población.

En 2027 la fase preventiva durará 4 meses
Vista la situación de este verano, el consistorio también ha decidido también ampliar el calendario de la fase preventiva por calor a partir del año que viene. En 2027 durará cuatro meses, empezando el primero de junio y cerrando el último de septiembre.
Dicha fase se pone en marcha con la llegada de la temporada estival e independientemente de las temperaturas. Incluye, entre otras medidas, la difusión de los diferentes refugios climáticos de la ciudad, la comunicación de medidas de prevención entre la población vulnerable o la impresión de folletos informativos para la ciudadanía.

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