CanalElPeriodico
La Unión Europea estrena este 12 de agosto una nueva normativa para reducir el volumen de envases y residuos. El Reglamento, conocido como PPWR por sus siglas en inglés, sustituye a la directiva de 1994 y será de aplicación directa en los 27 Estados miembros. Aun así, no todo su contenido se aplicará de forma inminente.
La norma busca limitar los embalajes innecesarios, mejorar su reciclabilidad, fomentar la reutilización y unificar las reglas para las empresas en todo el mercado comunitario. El cambio afecta de lleno a fabricantes, distribuidores, comercios y, en menor medida, también a los consumidores.
Desde su entrada en aplicación, las empresas deberán acreditar que sus envases cumplen los requisitos de sostenibilidad, composición y reducción de materiales, mientras que otras obligaciones se incorporarán de forma progresiva hasta 2030.




De momento, la aplicación del nuevo reglamento se notará más dentro de las empresas que en la vida cotidiana de los consumidores. Los cambios llegarán después de forma gradual a los supermercados, restaurantes y hogares a través de nuevas etiquetas, recipientes reutilizables o sistemas de devolución.
Fuentes conocedoras del reglamento, pese a su magnitud, comparan su repercusión sobre la ciudadanía con lo que sucedió con los tapones unidos a las botellas. La obligación afectaba al diseño industrial y se terminó incorporando, de forma natural, al día a día de los compradores.
Cabe señalar que el reglamento contiene otras restricciones pero que no entrarán en vigor hasta 2030, como el límite al espacio vacío en embalajes u otras concreciones sobre cómo debe ser el diseño del material reciclado, su embalaje, su reutilización e incluso la prohibición de ciertos envases de un solo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario