viernes, 14 de agosto de 2026

Canal Viajar : Uno de los rincones más bonitos del planeta

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Los Túneles, formaciones de lava sobre el mar, repletos de piqueros de patas azules

Conocidas por el apodo de Islas Encantadas, otorgado por los antiguos marineros y piratas ensimismados por sus paisajes volcánicos, Galápagos es uno de los lugares más inolvidables que se puede visitar en el mundo.

Galápagos es un lugar único en el mundo y la relación que se establece con la fauna marina o terrestre es imposible encontrarla en otra zona. Los animales no huyen de los humanos porque no les tienen miedo. Una tortuga gigante, una iguana, un pelícano, un lobo marino o, incluso, una lagartija enana, no se moverán aunque te acerques a ella. Es el paraíso al aire libre soñado para los animales y el lugar armonioso para observarlos sin cansarte a escasos metros.

Toda la superficie terrestre de sus treces islas grandes, sus nueve islas medianas, sus 107 islotes de tamaño pequeño y otras rocas y promontorios aún más minúsculos, hasta 234 en total, cabe en la mitad de la superficie de la provincia de Zaragoza. Pero si incluimos el agua que separa todos los puntos terrestres, con la esquina noroeste de la isla de Darwin situada a 431 kilómetros al sureste de la isla Española, estaríamos hablando de un área aproximada de 59.500 kilómetros cuadrados, más grande que Aragón y la provincia de Soria.

Hay viajeros que vuelan a las islas Galápagos para un día de estancia. Y otros se quedan un mes conectando una isla con otra. El esfuerzo económico que hay que hacer para llegar en avión y el pago de una tasa de 200 dólares como turista extranjero nos debería convencer de pasar el mayor tiempo posible. Una vez sobre el terreno, después de 10.800 kilómetros en línea recta desde Zaragoza, todo es fácil y cómodo y hay precios para todas las economías.

En 1991 viajé por primera vez a Galápagos. Conseguí incorporarme a un tour a última hora que había organizado seis madrileños en un barquito de ocho plazas. Fueron lo suficientemente generosos para hacernos un hueco tanto a mi como a mi pareja cuando ya habían decidido pagar el extra y viajar más cómodos.

Seis días y noches navegando entre isla e isla convirtió la experiencia en inolvidable. El guía nos conquistó y nuestro amor por los animales se disparó. Nadar entre lobos marinos, cruzarte con tiburones a menos de un par de metros, ver peces de todos los colores, fue algo tan normal que se convirtió en rutina. Pisamos tierra en islas desiertas y nos encontramos con decenas de especies de aves en pleno proceso de apareamiento. Hay pocas cosas más maravillosas que despertase muy temprano perseguidos por una manada de delfines encantados de ser jaleados.

Una iguana marítima se pasea por una playa desierta
Una iguana marítima se pasea por una playa desierta

Hace unos meses volví y decidí conectar varias islas por ferry. La isla de Santa Cruz es la más poblada con más de 15.000 habitantes. Pero es fácil perderse por sus playas kilométricas sin cruzarte con algún turista en horas mientras caminas al lado de una iguana de metro y medio. En otras playas hay decenas de lobos marinos por cada persona tumbada en la arena.

Galápagos es un fascinante archipiélago que se creó por las continuas erupciones ocurridas en el transcurso de millones de años. Las islas son las cimas de enormes montañas submarinas. Las más jóvenes todavía están en formación y siguen creciendo.

Su descubridor fue Thomás de Berlanga. Al zarpar el 23 de febrero de 1535 de Panamá con la misión de recoger vestigios sobre las tierras recién conquistadas a los incas, se encontró con una “gran calma” sin apenas viento y con las corrientes arrastrando su embarcación.

Dos semanas después, el 10 de marzo, casi al borde de la muerte por falta de agua, tocó tierra. Impactado por la desolación del paisaje, su descripción fue negativa: “Parece que en algún tiempo llovió Dios piedras muy grandes y la tierra que hay es como escoria sequísima”.

Aquel accidental descubrimiento les salvó la vida. Consiguieron encontrar pozas de agua dulce cuando ya habían muerto dos marineros y varios caballos. El viaje continuó hasta el continente, al territorio del actual Ecuador, y desde allí Berlanga escribió al rey informándole de su inesperado descubrimiento.

En 1832 Ecuador tomó posesión de las Galápagos. El primer gobernador, José Villamil obtuvo el permiso para establecer una colonia en isla Floreana, concedió el perdón a 80 presos para que trabajasen en régimen comunitario que nunca funcionó.

Coincidiendo con este experimento fracasado, el joven científico Charles Darwin viajaba a bordo del Beagle en una expedición marítima que iba durar cinco años. El capitán del barco, Robert FitzRoy, cuyo objetivo era dar la vuelta al mundo, simplemente había contemplado una pequeña escala en el archipiélago.

Pero Darwin sintió que “aquí, tanto en el espacio como en el tiempo, tenemos la sensación de que estamos cerca de ese gran acontecimiento –ese misterio de los misterios- que es la aparición de nuevos seres sobre la Tierra”, tal como escribió en su diario. Esa visión fue la poderosa fuente que le llevo a plantear su teoría sobre el origen de las especies años más tarde.

Tortugas gigantes en una de las islas Galápagos.
Tortugas gigantes en una de las islas Galápagos.

El fracaso de la primera colonización convirtió a las islas en sinónimo de explotación y muerte a mediados del siglo XIX. Llegaron empresarios con ideas peregrinas de explotar los recursos. Por ejemplo, la orchilla, un liquen nativo, conocida como "musgo de tintorero", se exportaba a Europa y América para extraer valiosos tintes naturales. Las fincas parecían campos de concentración donde trabajaban criminales que acabaron ajusticiando a algunos de los hombres de negocios.

Después llegaron los balleneros que exterminaron a las tortugas especialmente en la Isla Isabela, la más grande, y se intentó crear grandes ingenios de azúcar con veleros que la transportaban al puerto de Guayaquil a centenares de millas náuticas. También grandes potencias de la época como Estados Unidos, Francia e Inglaterra, compitieron por el guano, un sustrato natural formado por la acumulación masiva de excrementos de aves marinas, murciélagos y focas, utilizado como fertilizante por su altísimo contenido de nitrógeno, fósforo y potasio.

La colonización brutal finalizó con la construcción de un penal en la isla Isabela en 1946, donde se concentraron criminales incorregibles y guardianes sin piedad que maltrataban hasta la muerte a los prisioneros. El saldo trágico de muertos convirtió al archipiélago en un lugar maldito durante muchas décadas tras el cierre del terrible penal hasta que las islas fueron declaradas el primer Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1978.

Colonias de lobos marinos entre turistas
Colonias de lobos marinos entre turistas

Hoy es la segunda reserva marítima más grande del planeta y recibe 200.000 turistas al año. Sus islas son el hábitat de múltiples especies endémicas como la tortuga gigante, el más emblemático de sus animales con unas 15 subespecies originarias aunque algunas ya se han extinguido, la única iguana del mundo que se alimenta en el mar, los famosos pinzones de Darwin, fundamental en su estudio de su teoría más famosa, el lobo peletero, una especie de foca endémica más pequeña que los leones marinos y piqueros de patas azules, rojas o enmascarados. 

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