Bono social eléctrico: así se puede solicitar el nuevo descuento del 40% en la factura de la luz
Se ha creado una nueva categoría para consumidores que ganen hasta 28.000 euros al año. A estos nuevos beneficiarios del bono social eléctrico también se les concederá el bono térmico automáticamente
El martes 18 de octubre el Consejo de Ministros aprobó el real decreto ley que recoge las nuevas medidas del Gobierno para rebajar la factura de la luz y del gas de los hogares españoles. Entre las medidas aprobadas, destaca la creación de una nueva categoría de consumidores de “bajos ingresos” con derecho a un descuento del 40% en sus facturas eléctricas, una medida que beneficiará a 1,5 millones de hogares. Esta nueva categoría de bono social eléctrico, llamado “bono de justicia energética”, tendrá carácter temporal y abarcará hasta finales de 2023.
Estos nuevos beneficiarios del bono social eléctrico también tendrán acceso al bono social térmico, hasta ahora reservado para consumidores vulnerables y extremadamente vulnerable. Esta ayuda se concede automáticamente a aquellos que reciben el bono eléctrico, por lo que los nuevos beneficiarios no tendrán que preocuparse por hacer ningún trámite adicional. Además, el paquete de medidas para amortiguar la subida del precio de la luz y el gas también contempla que el bono social térmico crezca desde la horquilla de 35 euros a 350 euros al año (según la zona climática del beneficiario) hasta la horquilla de 40 euros a 375 euros al año.
Límite de ingresos para acceder a este nuevo descuento en 2022 y 2023
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha calculado los límites de ingresos anuales a los que están sujetos los beneficiarios de este nuevo descuento. Podrán recibirlo todos los hogares cuya renta se sitúe entre 1,5 y dos veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem) de 14 pagas, que en 2022 es de 8.106,28 euros y en 2023 ascenderá a 8.400 euros, con los multiplicadores aplicados al bono social convencional. En concreto, cuando la unidad de convivencia esté formada por más de una persona, el multiplicador de renta respecto al índice Iprem de 14 pagas se incrementará en 0,3 por cada miembro adicional mayor de edad que conforme la unidad de convivencia y 0,5 por cada menor de edad de la unidad de convivencia.
En 2022, podrán acceder a esta nueva categoría del bono:
-Un adulto que gane hasta 16.212,60 euros al año.
-Un adulto y un menor con ingresos de hasta 24.318,80 euros.
-Dos adultos que vivan juntos y ganen entre los dos hasta 18.644,40 euros al año.
-Dos adultos y un menor con ingresos de hasta 22.697,60 euros.
-Un núcleo familiar con dos adultos y dos menores o más cuya renta conjunta no supere los 26.750,70 euros.
En 2023, con el incremento del IPREM, podrán acceder a esta nueva categoría del bono:
-Un adulto que gane hasta 16.800 euros al año.
-Un adulto y un menor con ingresos de hasta 25.200 euros.
-Dos adultos que vivan juntos y ganen entre los dos hasta 19.320 euros al año.
-Dos adultos y un menor con ingresos de hasta 23.520 euros.
-Un núcleo familiar con dos adultos y dos menores o máscuya renta conjunta no supere los 27.720 euros.
Umbrales para acceder a la nueva categoría del bono social eléctrico FOTO: MITECO
También se han aumentado los descuentos del bono social preexistente, de modo que para los consumidores vulnerables pasa del 60% al 65%, mientras que para los consumidores vulnerables severos pasa del 70% al 80%. Y el volumen de energía anual sujeta al descuento se incrementa un 15%, hasta los 1.587 kWh en una unidad de convivencia de una o dos personas y hasta los 4.761 kWh en una unidad de cinco o más.
Requisitos
Además de no sobrepasar los umbrales de renta marcados por el IPREM, para acceder a la nueva categoría del bono social eléctrico, los solicitantes deben tener contratada la tarifa regulada de la luz, también conocida como PVPC, contar con una potencia eléctrica contratada igual o inferior a 10 kW y solicitar esta ayuda para su vivienda habitual, ya que no se concede para segundas residencias. La ministra de Transición Ecológica matizó que se tendrán en cuenta “algunas modulaciones” como se hace con carácter general en este tipo de ayudas para las personas que sean víctimas de violencia doméstica o que tengan alguna discapacidad.
Documentos necesarios y vías para solicitar el bono social eléctrico
Las encargadas de gestionar las solicitudes del bono social eléctrico son las comercializadoras de referencias. Estas son: Endesa, Curenergía (Iberdrola), Gas & Power (Naturgy), Baser (EDP), Régsiti (Repsol), COR Energético, Teramelcor y Energía Ceuta XXI (Endesa)
El formulario de solicitud estará disponible en la página web de cada comercializadora, así como en sus oficinas de atención presencial al consumidor, cuando estas existan. Para acceder a este nuevo descuento del 40% en la factura eléctrica, hay que aportar a la compañía una serie de documentos que acrediten el cumplimiento de los requisitos para acceder a esta ayuda:
Formulario de solicitud.
DNI del titular del contrato, que es quien solicita la ayuda.
DNI de los menores que tengan más de 14 años, si se da esa condición.
Certificado de empadronamiento en la vivienda de todos los miembros de la unidad familiar.
Libro de familia.
Declaración de la Renta.
Título de Familia Numerosa, si existe esta condición.
Certificado expedido por la Seguridad Social si se percibe una pensión mínima
Certificado de los servicios sociales cuando se apliquen situaciones especiales, como discapacidad o ser víctima de violencia de género o terrorismo.
La solicitud se puede realizar ante el comercializador de referencia por las siguientes vías:
Por teléfono, a través del número disponible en la página web de la comercializadora de referencia. Este número se encuentra también publicado en la página web de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencial.
En las oficinas de la comercializadora de referencia, cuando existan.
Por fax o a través de la dirección de correo electrónico que comunique la comercializadora de referencia en su página web y en su factura.
Por correo postal en la dirección que comunique la comercializadora en su página web y en su factura.
A través de la página web de la comercializadora de referencia.
El Tower Bridge de Londres, iluminado al atardecer.Unplash
Los ciudadanos británicos podrían enfrentarse este invierno a severos cortes puntuales de electricidad en caso de que la crisis energética empore en el continente europeo. Así lo adelantó la empresa gestora de la red eléctrica del país National Grid System Operator (ESO) y este jueves, el diario Daily Mail, ha publicado un documento del gobierno en el que se detallan esos cortes en función de diferentes escenarios.
Según ese documento, en un primer escenario se establecerían cortes de electricidad de tres horas tres veces por semana, mientras que los apagones se duplicarían hasta seis veces por semana en el segundo escenario. El tercer nivel contempla nueve interrupciones de tres horas, lo que significa que los hogares británicos se quedarían 27 horas a la semana sin electricidad.
Los cortes de electricidad serían alternos en función de los centros de distribución eléctrica, es decir, nunca se quedaría el país a oscuras. Los apagones se dividirían en diferentes franjas horarias y en distintos días de la semana entre los hogares.
El documento también destaca la existencia de 'lugares protegidos' que en ningún momento se verían afectados por los cortes de suministro, entre ellos los hospitales, fábricas de alimentos, refinerías de petróleo, servicios financieros, puertos y aeropuertos, así como otras instalaciones esenciales.
La jubilación de oro de Liz Truss: casi 11.000 euros al mes durante el resto de su vida
20Minutos
La ex primera ministra de Reino Unido, Liz Truss.EFE
La primera ministra saliente de Reino Unido, Liz Truss, tiene derecho por haber vivido en Downing Street a reclamar gastos por valor de hasta 115.000 libras (unos 131.000 euros), una concesión a la que la oposición ya le ha pedido que renuncie, habida cuenta de su breve estancia en el poder. En total, Truss se embolsaría unos 11.000 euros al mes a partir de ahora.
La Guardia Urbana aumenta en un 20% sus efectivos en el Raval por el aumento del consumo de droga en la calle
Diariamente, se recogen alrededor de 130
jeringuillas en este barrio del distrito de
Ciutat Vella
Una calle de Ciutat Vella (Barcelona) sucia y con jeringuillas.ANTONIO HERREROS
La Guardia Urbana de Barcelona inicia hoy un incremento de la presencia de agentes en un 20% en el barrio del Raval, reforzando el patrullaje uniformado a pie en diferentes zonas donde se ha detectado un importante incremento del consumo de drogas en las calles del barrio.
Esta circunstancia se confirma con los últimos datos que ha publicado el Ajuntament, ya que en su último ‘Informe sobre la situación actual de la problemática de las drogas en el Raval’, advierte que, la cantidad de jeringuillas recogidas en la vía pública, uno de los principales indicadores de los niveles de tráfico y consumo de estupefacientes, se ha incrementado hasta llegar a los niveles de antes de la pandemia
En este sentido, El Raval, es con diferencia el barrio donde más aparecen por el suelo. En junio de 2022 se recogieron en el Raval más de 4.000 en un mes. Estas cifras quedan lejos de las de 2008, cuando se llegaron a contabilizar cerca de 7.000 inyectores. Según el análisis del informe del Ajuntament, la tendencia es claramente al alza en estos momentos.
Una de las razones principales de la concentración de consumidores de droga en el distrito central de Barcelona, y más específicamente en el Raval, es la proliferación de narcopisos. Fuentes del distrito calculan que en eeste barrio de Ciutat Vella hay unos 400 pisos vacíos, la mayoría propiedad de bancos, fondos de inversión y grandes propietarios en general. Para las autoridades, es un gran problema, porque después de desmantelar un narcopiso, la venta de drogas pasa a cualquiera de los otros inmuebles que están deshabitados.
En lo que va de año, la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra han desmantelado 58 pisos donde se vendía droga, y se ha detendio a 55 personas. Sin embargo, la desaparición de estos pisos, muchas veces provoca también que el consumo pase a la calle.
La manera de consumir también es diferente y tiene sus vinculaciones con la visibilidad en la calle. La droga que se vende está tan adulterada que los toxicómanos tienen que administrarse varias dosis al día, algunos hasta seis veces porque el efecto pasa muy rápido. Eso provoca que un consumo tan reiterado no se pueda hacer en las salas públicas habilitadas a tal fin, que en el caso del Raval es el CAS Baluart, cerca de la zona de Drassanes. Además, el 40% de los drogadictos viven en la calle.
Para luchar contra todo este cúmulo de circunstancias que ha disparado de nuevo el consumo callejero de estupefacientes, a la Unidad Territorial de Ciutat Vella se incorpora 50 nuevos agentes provenientes de la última promoción de la Guardia Urbana, para completar un plantilla de 437 policías. Además, se han reforzado las Unidades Operativas Nocturnas con turno de noche propio en Ciutat Vella.
Se incrementa también la acción de los Equipos de Policía de Barrio, EPB, que por su contacto con los diferentes referentes de las asociaciones de vecinos y comerciantes, recogen y analizan información de primera mano para poder ofrecer la mejor respuesta policial al tráfico de drogas.
Ucrania teme que Putin vuele la presa de Kajovka emulando a Stalin ante los nazis
Rusia ha minado la presa sobre el río Dniéper como hizo el líder soviético en la Segunda Guerra Mundial.
20Minutos
Ucrania teme un ataque contra la presa de Kajovka.HENAR DE PEDRO
Los servicios de Inteligencia de Ucrania han alertado de que el ejército ruso ha minado la presa de Kajovka, en el río Dniéper, una infraestructura crítica construida por la Unión Soviética en 1956, que embalsa una superficie de agua de 2.155 kilómetros cuadrados.
En su último mensaje a la nación, el presidente Zelenski ha hecho públicos esos informes y ha alertado a la comunidad internacional de que la destrucción de esa presa provocaría "un desastre a gran escala". Según medios locales, la voladura de la presa liberaría 18 millones de metros cúbicos de agua, inundando miles de hectáreas y hasta 80 localidades, afectando incluso a la ciudad de Jersón, que está situada 60 kilómetros río abajo en la desembocadura del Dniéper.
La voladura de la presa de Kajovka provocaría un tsunami artificial de 18 millones de metros cúbicos de agua
La Inteligencia ucraniana sospecha que el Kremlin podría recurrir a esa medida drástica en caso de tener que abandonar la región de Jersón ante el avance de la contraofensiva ucraniana. Sería una estrategia de 'tierra quemada' que históricamente ha utilizado Rusia desde las guerras napoleónicas.
Sin ir más lejos, Stalin llegó a volar una presa sobre el río Dniéper en esta misma región para contener el avance de las tropas nazis en la Segunda Guerra Mundial, una estrategia que sería idéntica a la que ahora temen en Kiev que pueda emular Vladimir Putin.
En agosto de 1941, Stalin ordenó a agentes del NKVD, precursor del KGB, la voladura de la presa de Dneprostroi cuando el ejército alemán amenazaba la ciudad ucraniana de Zaporiyia y el ejército Rojo estaba en retirada. Se estima que la inundación provocada por la voladura de aquella presa causó la muerte de entre 20.000 y 100.000 personas.
Voladura de la presa de Dneprostroi en 1941.Wikimedia Commons
"Un ataque terrorista de este tipo significaría exactamente lo mismo que el uso de armas de destrucción masiva", ha subrayado Zelenski, quien no descarta que Putin pueda dar la orden de activar los explosivos. Tampoco descarta la Inteligencia ucraniana que Moscú provoque un atentando de falsa bandera en la presa de Kajovka para acusar a Kiev. "Si Rusia está considerando seriamente ese escenario significa que los terroristas son claramente conscientes de que no podrán quedarse con Jersón ni con el sur del país, incluida Crimea".
Lo cierto es que la evacuación de civiles en Jersón que está llevando a cabo el Kremlin durante los últimos días, así como sus recomendaciones a la población para que abandone la región, aumentan las sospechas ucranianas de que algún tipo de ataque a gran escala podría producirse en la región.
El sur de Ucrania podría quedarse sin agua potable
Además de la catástrofe histórica que supondría para la población que reside en la desembocadura del Dniéper, la voladura de la presa también drenaría el gran embalse de Kajovka y pondría en serio riesgo el suministro de agua en gran parte del sur de Ucrania.
Las restricciones de agua afectarían también a la península de Crimea, bajo control ruso desde 2014, porque el embalse de Kajovka riega el canal de Crimea del Norte, que abastece hasta un 85% del agua potable que consume la península. En caso de que las tropas de Kiev traten de recuperar este territorio, Moscú también tendría en sus manos cortar el grifo del agua a esa península.
Asimismo, Kiev ha advertido de que la voladura de la presa pondría en riesgo la central nuclear de Zaporiyia, situada 150 kilómetros río arriba, ya que sus sistemas de refrigeración se abastecen de agua del embalse de Kajovka, que desaparecería.
Presa de Kakhovka en el río Dniéper.Lipunov Dmitry
El encarecimiento de los productos de la cesta de la compra está desbordando las colas del hambre y mermando cada vez más las reservas de los bancos de alimentos, ante la negativa del Gobierno a tomar medidas como bajar el IVA. En los primeros seis meses de este año han repartido 165 millones de kilos, lo que supone el 95% de los alimentos que se entregaron en 2021, cuando fueron 172 millones de kilos. La situación a la que se enfrentan en la actualidad los bancos de alimentos ha empeorado «considerablemente», debido al aumento de precios de los alimentos básicos y a la crisis alimentaria derivada de la guerra en Ucrania.
El pasado año los españoles que tuvieron que acudir a recoger alimentos básicos ascendieron a 1.353.000 personas. Una cifra que, ante el aumento de precios de los alimentos -que según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) superó el 14%- se incrementará notablemente en 2022. Según los datos de la Federación Española de Bancos de Alimentos, el pasado ejercicio se repartieron 172 millones de kilos, cantidad que la asociación espera alcanzar también este 2022: entre enero y junio de este año, se han repartido 165 millones.
Los bancos de alimentos se encuentran en una situación «preocupante» por el descenso de entre un 40% y un 50% en las reservas de sus despensas durante 2022, como consecuencia de la crisis alimentaria provocada por la guerra de Ucrania y la inflación.
El presidente de la Federación Española de Bancos de Alimentos, Pedro Llorca Llinares, también ha puesto el foco en el aumento de los beneficiarios que acuden a los bancos de alimentos, que ha considerado alarmante. Una situación preocupante que ha cambiado el perfil de personas que acuden hasta estas despensas solidarias. Ahora, «muchos donantes han pasado a ser beneficiarios», según Llorca, quien ha puesto de relieve la «cronificación de la pobreza» que viven muchas familias.
Cesta de la compra más cara
En el último año, la electricidad y la gasolina han elevado enormemente los costes de las empresas, que se han visto obligadas a trasladar ese incremento a los alimentos. Un alza de precios que ha elevado la cesta media mensual de las familias en casi 150 euros en los últimos cinco años, pasando de los 161,74 euros de 2017 a los 310,18 de 2022. Con el estallido de la guerra en Ucrania, el precio de los alimentos comenzó a crecer de manera muy significativa.
La pasta y el aceite han sido de los productos que más se han encarecido en el último lustro. Macarrones, espaguetis o tallarines han triplicado su precio, pasando de menos de 0,50 euros a más de 1,30 euros en los últimos cinco años. Por su parte, el aceite de girasol ha pasado de costar 0,90 euros en 2017 a 2,50 euros, mientras que el aceite de oliva virgen extra casi ha duplicado su precio, que se ha elevado hasta los 7 euros el litro frente a los 4 de hace cinco años.
Los productos lácteos han sido de los más afectados por el alza de precios. Por ejemplo, la leche, se ha encarecido un 25%, pasando de 0,80 a 1 euro el litro en los últimos cinco años. Pero sin duda, uno de los productos de la cesta de la compra que más se ha encarecido en el último lustro es el queso, cuyo precio se ha más que duplicado, pasado de 6,95 euros a 15 euros el kilo.
En el caso de la carne, los precios han llegado a subir hasta un 50% en algunos productos, como es el caso del estofado de ternera -que ha pasado de 6,80 a 12,95 euros el kilo-, o un pollo entero, cuyo precio en 2022 asciende a 6,20 euros/kilo frente a los 3,90 de hace cinco años. El pescado, por su parte, es un lujo que ya no está al alcance de todos. Atún, pez espada, merluza, rape y bacalao se han encarecido de media unos 8 euros el kilo en los últimos cinco años, mientras que otros productos como el salmón o los mejillones han subido sus precios entre 5 y 6 euros el kilo.