Agosto suele ser el mes con menos tráfico del año en Barcelona y su área metropolitana. Muchas familias están de vacaciones, disminuyen los desplazamientos diarios y las rondas recuperan una tranquilidad poco habitual. Sin embargo, ese paréntesis terminará en apenas unas semanas. Con la vuelta al trabajo y al colegio, miles de conductores volverán a cruzar cada día entre Barcelona y los municipios del entorno, y este septiembre lo harán con un mapa de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) más amplio que el del curso pasado.
Hace pocas semanas, varios municipios metropolitanos han ido incorporando sus propias ZBE para limitar la circulación de los vehículos más contaminantes. Muy cerca de Barcelona, en su área metropolitana sur, Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat y Sant Just Desvern se han sumado al despliegue de estas restricciones, ampliando un modelo que ya funciona desde hace años en Barcelona y la ZBE Rondas.
Moratorias a vecinos empadronados
Eso sí, la implantación, a escasos meses de las próximas elecciones municipales, no está siendo igual en todos los municipios. Una de las principales diferencias respecto a Barcelona es que varias ciudades han optado por introducir moratorias para los vecinos empadronados, retrasando las sanciones a los propietarios de vehículos sin distinto ambiental mientras se adaptan a la nueva normativa.
Sant Vicenç dels Horts y Sant Feliu de Llobregat, por ejemplo, aprobaron inicialmente sus ordenanzas con periodos de gracia para sus residentes, mientras que otros municipios también han estudiado fórmulas similares. El modelo sigue la línea iniciada anteriormente por ciudades como Cerdanyola del Vallès, Castelldefels o Santa Coloma de Gramenet, donde las restricciones conviven con aplazamientos temporales de las multas.
Los ayuntamientos justifican estas moratorias por distintos motivos. Entre ellos destacan las carencias del transporte público en algunos municipios, la necesidad de ofrecer un periodo de adaptación a los vecinos o la conveniencia de coordinar las restricciones con las localidades limítrofes para evitar situaciones en las que un conductor pueda circular libremente por un municipio y ser sancionado apenas unos metros después.
Ahora bien, más allá de la capacidad normativa del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), el despliegue de las ZBE también responde a la obligación legal de implantar este tipo de zonas en municipios de determinado tamaño y con problemas de calidad del aire. Además, la activación de estas medidas se ha convertido en un requisito para acceder a determinadas ayudas estatales destinadas al transporte público, lo que ha acelerado la aprobación de nuevas ordenanzas durante este año.
Por ello, para muchos conductores, agosto puede ser el momento idóneo para comprobar si los trayectos habituales que realizarán a partir de septiembre atraviesan alguna de estas nuevas zonas. Quienes cada día se desplazan entre municipios del Baix Llobregat o del resto del área metropolitana pueden encontrarse con restricciones que hace apenas unos meses que no existían.
El calendario tampoco termina aquí. La hoja de ruta prevista en Catalunya contempla nuevas fases de implantación durante los próximos años y, si se cumplen las previsiones actuales, 2028 marcará otro punto de inflexión con la posible ampliación de las restricciones a los vehículos con etiqueta B en las ZBE catalanas. Mientras tanto, la vuelta a la rutina llegará con un escenario en el que las zonas de bajas emisiones ya forman parte del paisaje cotidiano de Barcelona y de un número cada vez mayor de municipios metropolitanos.
Se camina de punta a punta en menos de media hora y sus vecinos lo tienen claro: quieren gestionar ellos mismos lo que hasta ahora decide Alicante.
Se desembarca y en cinco minutos ya se ha visto casi todo: una plaza, dos calles principales, seis callejones y una muralla del siglo XVIII que envuelve el pueblo como si lo protegiera de algo más que del viento. Recorrer Tabarca de punta a punta lleva unos 25 minutos a pie, lo justo para entender que aquí la escala lo cambia todo, incluida la política.Porque esta isla de 30 hectáreas frente aSanta Pola—1.800 metros de largo por 400 de ancho, la más pequeña de España que sigue habitada todo el año— acaba de dar un paso que lleva once años gestándose.
El 7 de abril, sus vecinos acordaron iniciar los trámites para pedir que Tabarcase convierta en Entidad Local Menor, una figura que existe en la Comunitat Valenciana y que le permitiría gestionar directamente el alumbrado, la conservación de sus caminos, las licencias menores o la recogida de residuos, sin depender en cada gestión del Ayuntamiento de Alicante. No es la fundación de un municipio nuevo ni una ruptura con España: la isla seguiría perteneciendo a Alicante. Es, más bien, la versión administrativa de algo que Tabarca lleva pidiendo desde que existe como comunidad:que se cuente con ella al tomar decisiones sobre su propio territorio.
La isla habitada más pequeña de España parece un escenario de película: casco antiguo amurallado, vida callejera y Reserva Natural Marina
De cautivos en Argel a fundadores de un pueblo amurallado
La historia de quienes hoy reclaman esta autonomía empieza, paradójicamente, en un cautiverio. A mediados del siglo XVIII, un grupo de pescadores de origen genovés vivía en la isla tunecina de Tabarka, dedicados a la extracción de coral bajo protección española. Cuando esa protección se rompió, cientos de ellos acabaron esclavizados en Argel y Túnez. Carlos III, a instancias del conde de Aranda, negoció su rescate y decidió reasentarlos en una isla frente a la costa alicantina que hasta entonces solo había servido de escondite a piratas berberiscos. Así nació Nueva Tabarca: 296 personas fundaron el pueblo, 31 llegadas directamente de Génova, 137 procedentes de la propia Tabarka y el resto liberadas de los cautiverios de Argel y Túnez.
No se levantó un simple asentamiento, sino un núcleo con categoría de ciudad, amurallado y defendido, con sus puertas monumentales todavía en pie. Dentro del recinto se construyó la iglesia de San Pedro y San Pablo, de líneas barrocas, y fuera de él, ya en pleno campo tabarquino, se erigió a partir de 1789 la Torre de San José, una fortificación de planta cuadrada y tres alturas pensada para vigilar la costa. Con el tiempo cambió varias veces de función: sirvió de cuartel, de almacén y, durante el siglo XIX, de prisión para carlistas capturados en las guerras que sacudieron España. Hoy sigue en pie, a la espera de una rehabilitación que la abra de nuevo a quienes recorren la isla.
Ese origen —gente rescatada de un cautiverio que construyó su propio pueblo desde cero— explica en parte el carácter de quienes viven allí hoy. Los apellidos genoveses (Chacopino, Lucero, Pitaluga) siguen sonando en Santa Pola, Alicante o Torrevieja, prueba de que la sangre tabarquina se dispersó mucho más allá de la isla, aunque un núcleo reducido decidió quedarse y sostener el lugar generación tras generación.
Un recinto del siglo XVIII sobre la primera reserva marina de España
La muralla que hoy se recorre en pocos minutos fue durante siglos la línea que separaba la vida organizada del peligro exterior, y se conserva como Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural. Dentro, las casas blancas y anaranjadas con cubiertas rojas se apiñan alrededor de la plaza y la iglesia de San Pedro y San Pablo, cuya fachada barroca contrasta con la sobriedad del resto del pueblo. Fuera del recinto, el paisaje se abre hacia el faro y hacia la Torre de San José, dos referencias visuales que marcan el perfil de la isla desde el mar.
Lo que ocurre bajo el agua es, si cabe, más singular que lo que se ve en tierra. Tabarca fue declarada en 1986 la primera reserva marina de España, y sus praderas de posidonia oceánica —una planta, no un alga, que solo crece en aguas limpias— se han convertido con los años en un termómetro científico del calentamiento del Mediterráneo: los investigadores miden en ellas, año tras año, cómo sube la temperatura del mar. Alrededor de la isla se reparten once playas y calas de tamaños y carácter muy distintos: la Playa de Tabarca, junto al pueblo, la Playa de la Faroleta a los pies del faro, El Portet en el extremo norte, y calas más recogidas como la de la Mina o la Seca, perfectas para quien busca algo de silencio lejos del núcleo urbano.
Cómo llegar, cuándo ir y qué comer para entender la isla
La forma más rápida de llegar es desde Santa Pola, el puerto más cercano: el trayecto dura unos 25 minutos y varias navieras cubren la ruta con salidas frecuentes en temporada alta, con precios de ida y vuelta que suelen rondar los 9-10 euros por adulto. Desde el puerto de Alicante la travesía es más larga, cerca de una hora, y conviene reservar con antelación en julio y agosto, cuando los barcos se llenan y algunas rutas exigen comprar el billete con varios días de margen. Fuera de la temporada estival, entre noviembre y marzo, las frecuencias se reducen mucho y conviene confirmar los horarios antes de planificar el viaje.
Un día es tiempo suficiente para recorrer el pueblo, bañarse en un par de calas y comer con calma, pero conviene tener presente que en pleno verano la isla puede recibir a diario muchas más personas que habitantes tiene todo el año, algo que los propios vecinos señalan como parte del problema de fondo: no es solo falta de servicios, es la presión de una masificación estacional que la isla, con sus recursos limitados, no siempre puede absorber con comodidad. Visitarla fuera de las horas centrales del día o en temporada media ayuda a aliviar esa presión y, de paso, regala una experiencia más tranquila.
Para comer, el plato que hay que pedir es el caldero tabarquino: pescado de roca —gallina o cabracho, según la pesca del día— servido primero con patatas y alioli, y después el arroz meloso cocinado en ese mismo caldo, una receta que se transmitió durante generaciones sin pasar por el papel. El Restaurante Don Jerónimo, en pleno centro del pueblo amurallado, junto a la plaza principal, lleva décadas siendo una de las referencias de la isla para este plato y conviene reservar mesa antes de embarcar, sobre todo en fin de semana.
Cuatro meses después de aquel acuerdo vecinal, el expediente para convertir Tabarca en Entidad Local Menor sigue su curso: entró en una fase de evaluación técnica y jurídica que, como suele ocurrir con este tipo de trámites, avanza más despacio de lo que sus impulsores querrían. Si finalmente se aprueba, la isla se convertirá en la octava Entidad Local Menor de la Comunitat Valenciana, uniéndose a otros núcleos como La Xara, Jesús Pobre o El Perelló. Mientras tanto, la vida en la isla sigue su ritmo de siempre: intensa en verano, casi en silencio en invierno, sostenida por un puñado de familias que llevan generaciones defendiendo un lugar que se recorre en menos de media hora, pero que no piensan dejar en manos de nadie más.
Carmen Martí, presidenta de la asociación vecinal Tabarca Isla Plana, lo resume mejor que cualquier crónica: "Llevamos 11 años peleando y hemos dicho basta. Es nuestra ilusión".
Su defensa de las casas blancas, los edificios bajos y la integración con el paisaje volcánico transformó para siempre el desarrollo de esta isla.
Durante la segunda mitad del siglo pasado, buena parte del litoral español crecía a golpe de grandes hoteles y bloques de apartamentos por el boom turístico de los años 60 y 70, pero hubo una isla que decidió seguir un camino muy distinto. En lugar de levantar rascacielos frente al mar, apostó por conservar sus casas blancas, limitar la altura de los edificios e integrar la arquitectura en el paisaje volcánico.
Detrás de aquella idea estuvo César Manrique, el artista y arquitecto lanzaroteño que dedicó buena parte de su vida a demostrar que el desarrollo turístico podía convivir con la naturaleza sin destruirla. Su influencia fue tan profunda que, décadas después de su muerte, Lanzarote sigue siendo un ejemplo en escuelas de arquitectura y urbanismo por su manera de proteger un paisaje sin renunciar al desarrollo turístico.
La idea que cambió para siempre el futuro de una isla
Tras regresar aLanzarotedespués de varios años viviendo y trabajando en Nueva York, César Manrique encontró una isla que comenzaba a abrirse al turismo internacional. Manrique estaba convencido de que el crecimiento podía poner en peligro uno de sus mayores valores (el paisaje volcánico), por lo que inició una intensa labor de concienciación junto a las instituciones de la isla para impulsarun modelo de desarrollo muy diferente al que empezaba a extenderse por otros destinos del Mediterráneo.
Y lo consiguió.Su influencia resultó decisiva en la protección de la arquitectura tradicional de Lanzarote y logró que las nuevas construcciones tuvieran que respetar la estética local (con fachadas encaladas, madera pintada principalmente en verde o azul y una altura limitada) para evitar que los altos edificios dominaran el paisaje. El objetivo era básicamente que la arquitectura acompañara al territorio y ahora eso es uno de los grandes rasgos de identidad deLanzarote.
Arquitectura que nace del paisaje volcánico
En sus proyectos, Manrique buscó crear espacios donde la naturaleza y la arquitectura se complementasen, es decir, intervenir lo mínimo posible para que sea la naturaleza quien siga ocupando el papel protagonista. Ese planteamiento puede apreciarse en algunos de los lugares más emblemáticos de Lanzarote, como los Jameos del Agua, construidos en el interior de un tubo volcánico aprovechando una cavidad natural.
También destaca el Mirador del Río, que está prácticamente oculto en la roca y se asoma al archipiélago Chinijo. Otra de sus populares obras es el Jardín de Cactus, para el cual recuperó una antigua cantera volcánica transformándola en uno de los jardines botánicos más singulares de Europa. Tampoco podemos olvidarnos de la Fundación César Manrique, instalada sobre varias burbujas volcánicas naturales.
Un modelo admirado en todo el mundo
Su manera de entender el territorio contribuyó decisivamente a que Lanzarote fuese declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1993, un reconocimiento que valoró precisamente la convivencia entre la actividad humana y un paisaje volcánico de enorme valor ambiental.
Más de tres décadas después de la muerte del artista, su legado sigue presente en cada pueblo, en cada carretera y en cada mirador de la isla, mientras que urbanistas yarquitectoscontinúan estudiando el llamado "modelo Lanzarote" comouno de los ejemplos más exitosos de planificación territorial vinculada al turismo.
LaUnión Europeacambiará la forma de viajar en avión en los próximos meses. El Parlamento Europeo ha confirmado los cambios en las normas sobre derechos de los pasajeros aéreos pactados con el Consejo de la Unión Europea en julio.
La reforma busca reforzar la protección de los viajeros frente a incidencias como la denegación de embarque, los retrasos y las cancelaciones de vuelos. A continuación, explicamos las dudas más frecuentes y los cambios más relevantes para los pasajeros que vuelan en la UE.
En vigor en 20 días... y un año para aplicarlo
El reglamento entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE (DOUE). Desde entonces, los Estados miembros y las empresas tendrán un año para prepararse para su aplicación.
Las aerolíneas no están obligadas a incluir maletas gratis
El acuerdo confirmado no impone a las aerolíneas la obligación de incluir sin coste una maleta de mano —también denominada equipaje de cabina— en todos los billetes. También queda claro que los pasajeros podrán embarcar sin sobrecoste alguno con un artículo personal que pueda colocarse bajo el asiento delantero, como una mochila o una funda de ordenador.
¿Qué cambia al comprar un vuelo por Internet?
Las compañías deberán ofrecer de forma visible y como primera opción en sus canales de venta online una tarifa que incluya el equipaje de mano, pero este no será el precio más bajo de la ruta ya que podrían ofrecer una tarifa más baja si el pasajero no viaja con esa maleta.
El pasajero deberá poder conocer desde el inicio cuánto cuesta un billete que incluya equipaje de cabina, sin tener que avanzar en el proceso de reserva o añadir posteriormente ese servicio. Esta obligación pretende que los viajeros comparen las tarifas de las distintas aerolíneas con mayor claridad y puedan decidir si les resulta más conveniente un billete básico o uno con maleta de mano incluida.
¿Pueden cobrarte por asientos junto a tu familia?
Las compañías deberán sentar gratuitamente junto a un menor de 14 años a la persona que le acompañe. La protección también se extiende a pasajeros con discapacidad o movilidad reducida y a mujeres embarazadas. Si las familias viajan con un carrito para bebés tendrán prioridad en el embarque. Además, tendrán la opción de depositarlo en la puerta de entrada al avión y recuperarlo en el mismo lugar al finalizar el vuelo.
Retrasos y cancelaciones
Los pasajeros conservarán el derecho a optar por el reembolso del billete o por un transporte alternativo hasta su destino final en caso de cancelación. También conservarán el derecho a reclamar una compensación por retrasos de más de tres horas, si su vuelo se cancela con menos de 14 días de antelación o si se deniega el embarque a un pasajero.
Como novedad, los pasajeros que opten por recuperar su dinero en lugar del transporte alternativo lo recibirán automáticamente. Asimismo, se mantienen los niveles de compensación, que dependen de la distancia del vuelo: 250 euros para trayectos de hasta 1.500 km, 400 euros para trayectos dentro de la UE de más de 1,500 km y para el resto de trayectos de entre 1.500 km y 3.500 km, y 600 euros para los demás trayectos más largos.
Las compañías aéreas podrán reducir en un 50% las indemnizaciones de los trayectos más largos si ofrecen a los pasajeros un transporte alternativo hasta su destino final tras una incidencia en el viaje, o si el retraso a la llegada no supera las cuatro horas. No obstante, la aerolínea no deberá abonar la indemnización si acredita que el retraso o la cancelación se debieron a circunstancias extraordinarias ajenas a su control.
Los viajeros afectados por retrasos también deberán tener garantizado el acceso a Internet y dos llamadas telefónicas y, en caso de que sea necesario permanecer una o más noches, el pasajero deberá ser alojado en un hotel de forma gratuita y contar con transporte también gratuito del alojamiento al aeropuerto y viceversa.
Cambios en la forma de reclamar
Los pasajeros afectados por una incidencia deberán recibir, en un plazo de cuatro días desde la finalización del viaje, información clara sobre cómo solicitar la compensación.
En tal caso, el viajero deberá ser informado con claridad de los derechos que le asisten y de los procedimientos a seguir para obtener su indemnización, cuyos umbrales se mantienen como estaban en el marco actual.
El Parlamento fija, además, que el viajero tendrá nueve meses para reclamar y que la aerolínea contará con 30 días para abonar la compensación o justificar que concurrieron circunstancias extraordinarias.
Comida obligatoria si hay espera
Respecto al derecho a asistencia, la nueva norma recoge el derecho a recibir refrigerios cada dos horas de espera, además de una comida después de tres horas y cada cinco horas a partir de entonces (hasta tres comidas al día).
Se podrá denegar el embarque si no se subió al vuelo de ida
Otra de las claves de la reforma tiene que ver con "nuevos derechos" como la prohibición de denegar el embarque porque un pasajero no haya tomado el vuelo de ida ('no-show') o derechos de indemnización cuando los aeropuertos no presten la asistencia suficiente que requieran las personas con discapacidad que lo requieran. Las aerolíneas no podrán cobrar por corregir errores ortográficos en el nombre de la reserva.
Los controles, activados en conexiones aéreas y marítimas con España, obligan a los pasajeros a estar preparados para acreditar su identidad. La medida no equivale a un cierre de fronteras ni impide a los españoles viajar a Italia, pero sí puede causar verificaciones documentales y esperas adicionales.
¿Hay que viajar a Italia con pasaporte?
Los ciudadanos españoles pueden identificarse con el DNI o el pasaporte en vigor para viajar a Italia, incluso durante la vigencia de los controles temporales. No obstante, en el caso de ciudadanos de países que no están en el espacio Schengen, pueden pasar por un control migratorio. En esos casos, además del pasaporte, les pueden pedir visado o permiso de residencia válido.
¿Hasta cuándo estará vigente esta medida?
Italia ha indicado que no revisará su decisión de reintroducir los controles fronterizos con España hasta el 15 de agosto, después de que España le haya dado un plazo de tres días para levantar los controles a sus viajeros.
"Solo cuando estemos seguros de que no habrá riesgos para la seguridad ni riesgos terroristas para Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá inmigrantes irregulares dirigiéndose hacia territorio europeo, será posible revisar lo que ya se ha decidido", avisa el Ejecutivo de Meloni.
El glaciar del Ródano, en el sur de Suiza, ha perdido más de cuatro metros de hielo en un solo mes tras las sucesivasolas de calor que han barrido Europa, lo que pone de relieve el creciente impacto del aumento de las temperaturas en los glaciares alpinos.
Según el servicio suizo de seguimiento de glaciares (GLAMOS), el glaciar se ha estado derritiendo a un ritmo medio de unos diez centímetros al día desde mediados de junio. Los glaciólogos señalan que la combinación de unas nevadas invernales escasas y unas temperaturas inusualmente altas ha dejado el hielo expuesto y vulnerable, lo que hace temer que 2026 pueda igualar las pérdidas récord de hielo glaciar registradas en 2022.
Los investigadores que siguen la zona señalan que el glaciar no solo se funde en la superficie, sino también desde abajo, donde el agua de deshielo que circula está excavando grandes cavidades que debilitan el hielo desde el interior.
Matthias Huss, glaciólogo y responsible de GLAMOS, explicó:"Se trata de un pozo en colapso. El arroyo que fluye bajo el glaciar ha excavado una gran cavidad. Esa cavidad se ha desplomado después. En los últimos años estamos viendo cada vez más casos de glaciares que se derriten desde abajo, además de hacerlo desde arriba. Estos procesos están erosionando los glaciares desde dentro. Es un problema importante que acelera aún más el deshielo".
Las mediciones realizadas en el glaciar ilustran hasta qué punto el hielo ha desaparecido en las últimas semanas. "Medimos la cantidad de hielo que se derrite. Desde mi última visita, hace dos semanas, hemos perdido 1,40 metros. Eso supone una pérdida de diez centímetros de hielo al día. Desde mediados de junio, cuando visité por primera vez este año el glaciar del Ródano, la pérdida ha superado la altura de este poste. Así que en un mes han desaparecido unos cuatro metros, entre este punto y ese punto. Es una cantidad de deshielo considerable y, por supuesto, muy problemática para el glaciar".
El rápido retroceso está transformando el paisaje y se espera que las partes bajas del glaciar del Ródano desaparezcan en pocos años si continúan las tendencias actuales. "Con estos elevados ritmos de deshielo, el glaciar retrocede muy deprisa. Creo que en esta zona ya no quedará hielo dentro de cinco a diez años. El glaciar solo permanecerá más arriba en la montaña, donde hace más frío y hay más nieve", explicó el glaciólogo.
Los científicos señalan que las malas condiciones de este año comenzaron mucho antes del calor veraniego, ya que unas nevadas por debajo de la media dejaron a los glaciares sin la capa de nieve protectora que normalmente frena el deshielo. Según el glaciólogo, "hasta ahora, 2026 ha sido un año muy malo para los glaciares. Tuvimos poca nieve este invierno, lo que se tradujo en una capa protectora escasa para el hielo. Sufrimos olas de calor tempranas en mayo, junio y ahora en julio".
Los glaciólogos seguirán vigilando el glaciar del Ródano durante todo el verano, pero las últimas mediciones subrayan el ritmo cada vez más rápido del retroceso glaciar en los Alpes suizos.
La provincia de Castellón mantiene este sábado por la mañana un amplio dispositivo de emergencia desplegado para combatir tres incendios forestalesque se declararon ayer a última hora de la tarde y que obligaron a adoptar medidas de protección para la población. Los fuegos permanecen activos en Serra d'en Galceran, Culla y Tírig, mientras que el incendio declarado en la Salzadella pudo darse por extinguido pocas horas después de su inicio.
El episodio más complejo se concentra en Serra d'en Galceran, donde el humo llevó anoche a Emergencias de la Generalitat a ordenar el confinamiento de la población mediante un mensaje Es-Alert. El aviso, enviado poco antes de las 23.00 horas, instaba a los vecinos a permanecer en el interior de sus viviendas, cerrar puertas y ventanas y los sistemas de ventilación, apagar el aire acondicionado y los extractores y seguir únicamente las indicaciones difundidas por los canales oficiales.
La evolución del incendio obligó también al desalojo preventivo de tres masías situadas en las proximidades del fuego. La Guardia Civil se encargó de evacuar a sus ocupantes, al rededor de 91 vecinos, y Cruz Roja recibió la petición para gestionar el alojamiento de alrededor de diez personas en el polideportivo de Els Ibarsos. Durante la noche, los equipos de emergencia han mantenido el trabajo por tierra para contener las llamas y proteger las zonas habitadas.
El incendio fue comunicado inicialmente en Vall d'Alba, aunque a partir de las 21.49 horas la localización del frente se situó en Serra d'en Galceran, donde quedó instalado un Puesto de Mando Avanzado para coordinar la intervención. La simultaneidad de varios incendios en distintos puntos de la provincia complicó la respuesta y llevó a Emergencias a elevar el nivel de alerta del Plan Especial Frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) hasta la situación 2, prevista para emergencias que pueden afectar gravemente a la población y requieren la adopción inmediata de medidas de protección y socorro, así como la incorporación de medios extraordinarios.
El operativo ha trabajado durante toda la madrugada y a primera hora de este sábado se han reincorporado los medios aéreos para apoyar las labores de extinción. Sobre el terreno participan tres dotaciones URAF del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, además de otras ocho dotaciones de este cuerpo, 20 unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), seis unidades de mando y coordinación, una unidad de jefatura, un técnico forestal y un camión nodriza articulado.
Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) celebrada a las 9:00 horas en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado desde la noche de ayer viernes en la Serra d’en Galceran, la evolución de los incendios es positiva.
Los medios aéreos desplazados a la extinción de estos incendios son en estos momentos 17. En total se cuenta con 150 efectivos, de los cuales 120 son de la Diputación Provincial de Castellón y Generalitat Valenciana, mientras que 30 corresponden a la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Por municipios, en Serra d’en Galceran la superficie afectada es de 45 hectáreas y su evolución es favorable. La población permanece confinada y en la noche de ayer viernes se desalojaron 91 vecinos de sus masías. Once de ellos han sido evacuadas al polideportivo de Els Ibarsos.
En Tírig, el incendio no ha sufrido evolución durante la noche. Sin embargo, se mantiene la emergencia más activa que en el resto de incendios. En Culla, la evolución es buena y sin avance.
También la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, se desplazó anoche hasta el puesto de mando para conocer de primera mano la evolución de la emergencia y mantener la coordinación con los equipos desplegados. Desde las administraciones se ha insistido en la necesidad de evitar desplazamientos innecesarios por las zonas afectadas y atender las instrucciones oficiales.
Sobre el origen del incendio de Serra d’en Galceran, la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMET) apunta a un posible rayo como causa, en el contexto de las fuertes tormentas registradas durante las últimas horas en esta zona de Castellón. Estos fenómenos estuvieron acompañados de un reventón cálido y seco, con temperaturas de alrededor de 33 grados y rachas de viento superiores a los 70 kilómetros por hora.
La prioridad del operativo pasa ahora por estabilizar los frentes, evitar que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas y evaluar la superficie afectada, en una mañana en la que la evolución meteorológica y del viento será determinante para el desarrollo de la emergencia.