Crece la tensión entre el mandatario ruso, Vladímir Putin, y Occidente ante la amenaza de un posible ataque nuclear. Tras perder algunas de las ciudades claves en el noreste de la región ucraniana de Járkiv y ordenar una movilización parcial de 300.000 reservistas rusos, Putin amenazó a Occidente, recordando que Rusia también tiene armamento nuclear. "Aquellos que intentan chantajear a Rusia con armas nucleares deben ser conscientes de que la rosa de los vientos puede girar en su dirección", aseveró el líder ruso.