La Guardia Urbana de Barcelona desalojó entre la noche y la noche para evitar las botelladas y garantizar la circulación de los vehículos y la actuación de los servicios de limpieza
Centenares de jóvenes celebraron las horas posteriores a la comida de Navidad ocupando la vía pública en la calle de Mandri, en Sarrià-Sant Gervasi, y bloqueando la circulación del tráfico privado. Es una imagen que ya se repitió en 2021, cuando había toque de queda y algunos aprovecharon para salir a divertirse en un momento de muchas restricciones. Este año, la escena ha sido esta: muchos jóvenes charlando, bebiendo y pasando el rato en medio de la calle con amigos o compañeros. Ya entrada la noche, un dispositivo amplio de la Guardia Urbana desalojó de la calzada.
Un mínimo de cuatro furgones de la Guardia Urbana se desplegaron este domingo a las 20.30 horas en la calle de Mandri mientras un grueso de personas ocupaban la calzada, donde pasaban las últimas horas del día de Navidad. Los agentes de la policía municipal bajaron de sus vehículos y adelantaron la línea para hacerlos fuera y garantizar la circulación del tráfico privado.

Retirada de los restos de la botellones en Mandri
Después, pasaron los servicios de limpieza para retirar los restos de la botellada. Algunos usuarios han compartido en las redes sociales los momentos previos al desalojo, con muchos jóvenes ocupando la calzada.
Tal y como han confirmado fuentes de los Mossos d'Esquadra a betevé, no hubo ningún despliegue por parte de la policía catalana en este punto de la ciudad y, por tanto, sólo actuó la Urbana.
Los restos de las botellones
Horas después, a las 12 h de este lunes, 26 de diciembre, en Mandri todavía había restos de los botellones de la noche y la noche anteriores. Betevé ha podido hablar con algunos vecinos, que confirman que el enredo era importante. "El ruido era brutal, y eso debía durar casi dos horas. A las 22 h ya vino la policía y evacuó a los jóvenes", explica uno de ellos.
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