Metropoli
Los Mossos d'Esquadra han detenido a diez hombres en una operación contra el tráfico de drogas en el Port Olímpic de Barcelona.
La red criminal se dedicaba a la venta de cocaína y marihuana, especialmente dirigida a turistas que visitan la zona, conocida por sus discotecas y bares.
Los arrestos tuvieron lugar en la madrugada del 11 de enero, cuando los agentes detectaron un intercambio de sustancias ilegales entre los vendedores y los clientes.
Una red criminal organizada
Según ha informado El Caso, los detenidos formaban parte de una red bien estructurada, con roles claramente definidos entre los miembros.
Su modus operandi consistía en dispersarse por las calles cercanas a las discotecas y otros espacios de ocio del Port Olímpic para ofrecer drogas a los turistas.
Aunque no vendían grandes cantidades, los traficantes mantenían un flujo constante de transacciones, utilizando técnicas de ocultación para evitar la confiscación por parte de la policía.
Las sustancias ilegales se escondían en plantas y muros cercanos para garantizar que no fueran descubiertas durante los controles policiales.
Armados con machetes
Además del tráfico de drogas, los Mossos descubrieron que los detenidos estaban armados con machetes y otras armas blancas. Estos utensilios eran utilizados para defenderse de otros grupos rivales que también competían por el control del mercado en la zona.
Según fuentes policiales, los detenidos no solo se dedicaban a vender drogas, sino también a realizar tareas de contra-vigilancia para detectar la presencia de la policía y de otros grupos criminales.
Investigación abierta y posibles repercusiones
La operación fue llevada a cabo por los agentes de la Unidad Fura de los Mossos d'Esquadra, que actúan de paisano para desmantelar pequeñas redes delictivas y multirreincidentes.
Durante la intervención, los agentes detuvieron a siete personas por un delito contra la salud pública (tráfico de drogas), a dos por la tenencia de armas blancas prohibidas y a uno más que ya tenía una orden de detención pendiente.
Aunque los detenidos podrán quedar en libertad próximamente, las autoridades han logrado identificar a los miembros de la red y han recopilado pruebas suficientes sobre su forma de organización.
Esto permite a los Mossos mantener una vigilancia continua sobre el grupo y seguir investigando sus vínculos con otras actividades delictivas en Barcelona.
De hecho, se ha confirmado que estos mismos traficantes están relacionados con otros episodios violentos en la ciudad, como el mencionado apuñalamiento en diciembre y un reciente incendio en Badalona, que se investiga como parte de la guerra entre clanes de la droga.
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