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Si tienes deseos irrefrenables de verlo todo (más allá de los destinos de siempre), fuera de España hay una ciudad que se mantiene como una hoja en blanco para el turismo. Y aunque sabemos que cada vez quedan menos lugares por descubrir, te traemos un destino situado en pleno corazón de los Balcanes que todavía no se ha dado a conocer. Y si es verdad que en la zona toda la atención se la lleva Croacia, estamos seguros de que cuando descubras Sarajevo caerás rendido ante su riqueza cultural, su autenticidad y la mezcla de influencias que la hacen única.
Bašcaršija, el casco antiguo de Sarajevo

Rodeada de un impresionante entorno coronado por los Alpes Dináricos, la capital de Bosnia y Herzegovina ofrece una interesante mezcla de Oriente y Occidente que se manifiesta sobre todo en el antiguo barrio otomano de Baščaršija. Recorriendo estas calles empedradas del casco antiguo, lo primero que encontrarás es la plaza Sebilj, donde se encuentra la fuente Sebilj construida en madera y piedra a mediados del siglo XVIII. Es uno de los principales lugares para visitar en esta ciudad, de tan solo medio millón de habitantes, pero repleta de tesoros históricos.
El lugar más animado del casco antiguo es su calle principal, Ferhadija, que está llena de tiendas y restaurantes. Es también el punto perfecto para hacer una parada y disfrutar de un delicioso café turco en alguno de sus animados cafés.

Aunque es difícil olvidar su tortuoso pasado, Sarajevo es tan vibrante y moderna como multiétnica y plurirreligiosa, con numerosas iglesias, sinagogas y mezquitas que enriquecen su patrimonio. Una de las mezquitas más importantes es la de Gazi Husrev Bey, con casi 500 años de historia, es además el mejor testimonio de la rica arquitectura otomana. También te recomendamos visitar la de Ferhadija, la del Emperador o la de Ali Pasha (hay más de un centenar). En cuanto a las iglesias, la Catedral del Sagrado Corazón, construida en estilos neorrománico y neogótico, es el templo católico más importante de todo el país.
La Gran Mezquita del Emperador

Conocida también como la Mezquita de los Zares, fue construida en 1457 tras la conquista otomana de Bosnia. Aunque su interior está enormemente decorado, lo que más llama la atención es su minarete octogonal, considerado el más bello del país
El lugar donde cambió la historia de Europa

Paseando por la ciudad irás encontrando numerosos puentes que cruzan el río Miljacka, pero el más importante y turístico es el Puente Latino. De origen otomano, se puede ver desde distintos puntos de la ciudad. Cuando lo cruces, recuerda que en este lugar cambió la historia de Europa: a pocos metros tuvo lugar el asesinato del heredero al trono austriaco, Francisco Fernando, un suceso que marcó el comienzo de la Primera Guerra Mundial.
Vijecnica, el Ayuntamiento

Inaugurado en 1896, el Ayuntamiento de Sarajevo combina el estilo morisco español con detalles arabescos inspirados en mezquitas. Desde 1949 albergaba la Biblioteca Nacional (Vijecnica), edificio que fue una víctima más del asedio de Sarajevo. Tras ser destruida a manos serbias (1992) se reconstruyó exactamente igual y 22 años después volvió a abrir sus puertas. Se encuentra en uno de los lados del Puente Latino, y es exactamente en este lugar donde murió asesinado el archiduque Francisco Fernando, tras asistir a una recepción en el edificio. No solo es el edificio más bello de la ciudad, también es el más querido para los habitantes de Sarajevo.
Pijaca Markale

Situado en pleno centro del barrio turco, este mercado está repleto de puestos con productos locales, frutas, verduras o flores. Es uno de los lugares con más vida de la ciudad. Pero paradójicamente, junto a este edificio neoclásico hay un muro rojo en el que aún resuenan los ecos de la guerra y se recuerdan los atentados de 1994 y 1995 en los que numerosos civiles perdieron la vida.
Sarajevo desde las alturas

Desde la moderna torre Avaz Twist tendrás una impresionante panorámica de Sarajevo. Su fachada retorcida, de 176 metros de altura, se puede ver desde casi todos los puntos de la ciudad. Pero también podrás disfrutar de bonitas vistas si subes a una de las colinas donde se encuentra el Bastión Amarillo, una fortaleza del siglo XVIII, de origen otomano, que es uno de los miradores más populares para observar Sarajevo desde lo alto, con los tejados rojos, los minaretes y el río. Además, mucha gente acude a esta zona al atardecer para disfrutar de un relajado picnic.
Conocer un poco más de su historia

Además de la belleza de su entorno, Sarajevo cuenta también con una historia trágica que no deja indiferente y que podrás descubrir visitando algunos de sus museos más interesantes, como el Museo de Sarajevo 1878-1918 (junto al famoso Puente Latino) o el de la Infancia en Guerra. Pero es el Túnel de Sarajevo, conocido también como El Túnel de la Esperanza, uno de los más impactantes. Se encuentra a unos 14 kilómetros del centro.
Qué comer en Sarajevo

Si te ha encantado la ciudad, seguro que su gastronomía también ayudará a que te lleves el mejor sabor de boca. En Sarajevo se come muy bien y barato. Disfrutar de una comida en un restaurante local cuesta poco más de 10 euros. Entre los platos que no debes perderte están el popular Cevapi, una salchicha de carne con cebolla cruda acompañada de somun (el pan de pita tradicional) y el Burek, una pasta también rellena de carne, espinacas, queso o patatas. Tampoco te vayas sin probar el ajvar, una especie de paté elaborado con pimientos rojos, berenjenas, ajo y pimienta. Y de postre, un delicioso baklava.
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