Las "condiciones infrahumanas" en dos residencias de Sevilla
ElCaso ,,,,,,,,,, JORDI MATEU
La Junta de Andalucía ha cerrado cautelarmente dos residencias de ancianos sevillanas por maltratar a sus residentes. Según las mismas empleadas, los ancianos viven situaciones denigrantes. "Condiciones infrahumanas"; "Hay poca comida y los ancianos pasan hambre" o "no hay agua caliente" son algunas de las denuncias de una extrabajadora de una de las residencia acusadas. Entre los dos centros sevillanos habría 40 ancianos afectados.
ierran dos residencias de ancianos por malos tratos
Las grabaciones esclarecen los hechos. "Mira cómo tenemos que estar bañando a los abuelos, porque no hay agua caliente en las duchas", afirma una de ellas en una de las grabaciones que recoge LaSexta. Las trabajadoras limpian a los ancianos con un cubo de agua y un estropajo.
En otro vídeo se muestra a uno de los ancianos por la mañana, acostado con la misma ropa que el día anterior y sin el pañal cambiado. "No está ni con pijama", se escucha a una de las trabajadoras, que muestra la cama encharcada en orina a la cámara: "La cama hasta arriba, el usuario empapado en pipí", denuncia.
En declaraciones a Europa Press, una extrabajadora de dicha residencia, que prefiere permanecer en el anonimato, afirma que los ancianos están en "condiciones infrahumanas, no hay comida para todos. Es más, yo me he tenido que llevar comida de mi casa para que ellos pudiesen comer". Y añade: "Solo tienen una manta, yo sé que pasan frío, no ponen la calefacción en el salón".
Quince días para desalojar las residencias
La Junta ha ordenado el cierre cautelar de esta y otra residencia, ambas privadas, mientras la Fiscalía investiga lo ocurrido en ambos centros. Las residencias se podrían enfrentar a varios delitos de malos tratos.
Una de las residencias acusadas niega los hechos: "En su momento hubo una inspección con una serie de problemas que se han subsanado", asegura Noemí Pereira, portavoz de la residencia 'La Alegría'. Además, han grabado vídeos con los que quieren demostrar el buen estado de las instalaciones.
No obstante, la Junta se ha pronunciado y las dos residencias tienen 15 días para avisar a los familiares para que puedan buscar una solución para los ancianos y cerrar de forma voluntaria. Si no lo hacen, la administración tomará medidas para imponer esta decisión.