El rastro de los jabalíes llena de basura las calles de Can Rectoret
Los vecinos están hartos de encontrarse cada mañana los contenedores y la basura en el suelo y piden soluciones al consistorio
Los vecinos de Can Rectoret, en Les Planes, están habituados a ver jabalíes en su día a día, pero últimamente se han acostumbrado también a ver el rastro de suciedad que dejan estos animales salvajes tras bajar a las calles del barrio. Cuando los jabalíes van en busca de comida cada noche, tumban los contenedores y todos los residuos van al suelo. Para solucionarlo, hace tiempo que el Ayuntamiento colocó anclajes con sistema antivuelco en los contenedores. Los jabalíes, sin embargo, han aprendido a sacarlos y, si no se salen, recurren a la fuerza y los contenedores acaban destrozados.
Hartos de suciedad
"Los contenedores muchas veces están rodando por aquí las escaleras Gatell, porque los jabalíes los tiran durante la noche", explica el Alfonso Freire, vecino de Can Rectoret. "Me los encuentro cada mañana cuando voy a trabajar, con toda la basura en el suelo". Freire añade que "se ven más ratas que antes". Lamenta, además, que el Ayuntamiento ponga los contenedores en su lugar otra vez, mientras los plásticos quedan repartidos, dice, por toda la montaña.

Cansados de ver cómo su barrio se embruja cada día, en medio del Parque Natural de la Sierra de Collserola, algunos vecinos han empezado a limpiar la zona una vez por semana. "Vuelven con bolsas llenas de basura" explica la Cristina Espallargas, que vive en Can Rectoret desde hace 17 años y que no la había visto nunca tan sucio.
Piden alternativas a los anclajes antivuelco
"Los jabalíes han aprendido a sacar los contenedores del anclaje y, si no lo pueden sacar, simplemente se cargan el contenedor. Son muchos y tienen mucha gana", explica Espallargas mientras nos muestra un contenedor con la base y el anclaje rotos. "Estas bestias que tenemos aquí son grandes, son muy fuertes, se enredan y hacen fuerza", añade.
Como los anclajes no funcionan, los vecinos piden que pongan contenedores más grandes que estén rodeados por un vallado de madera y una puerta, una solución que ya se hace en otros lugares de Cataluña con problemas similares y que protege del asalto de los animales. Además, el vecindario pide que se controle la población de jabalíes y que se tomen medidas pensando en clave de montaña y no de ciudad.











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