domingo, 23 de noviembre de 2025

Canal Curiosidades : Corsarios de Argel: los temibles piratas del Mediterráneo

 


El 9 de noviembre de 1540, una flota compuesta de dieciséis naves –entre galeras, galeotas, fustas y bergantines– tomó tierra en Gibraltar, en un punto denominado La Caleta (hoy Catalan Bay). A bordo iban más de mil cristianos, obligados a servir como remeros, y unos dos mil musulmanes, entre marineros y soldados. Procedían de Argel y formaban una expedición de corsarios berberiscos que llegaban con el propósito de saquear la ciudad que Isabel la Católica llamó la llave de España. 

Entre los asaltantes había un número considerable de renegados –personas nacidas como cristianas que, por diversas circunstancias, se habían convertido al Islam– así como moriscos, musulmanes españoles que habían huido del acoso que sufrían en la Península. Una avanzadilla entró en Gibraltar; iban vestidos como cristianos y pasearon tranquilamente por las calles de la villa, compraron en el mercado... 

En realidad, su propósito era auscultar el estado de las defensas de la ciudad. Luego, volvieron a las naves con el mensaje que todos esperaban: Gibraltar no se encontraba en alerta. Mientras tanto, los guardas del Peñón habían descubierto la enorme flota, pero cuando preguntaron quién va, unos renegados españoles les respondieron en perfecto castellano que pertenecían a la tripulación de las galeras de España que protegían la costa. Los guardas les creyeron sin sospechar nada. 

Al día siguiente, al amanecer, todos los corsarios se lanzaron sobre la ciudad por sorpresa. Cuando las autoridades los descubrieron y llamaron a rebato mediante el tañer de campanas, cientos de piratas recorrían ya las calles de Gibraltar saqueando y secuestrando. Los cronistas narran la «cabalgada» –así se denominaban los ataques corsarios contra ciudades de la costa– como un rosario de pequeñas escaramuzas. Una vez las fuerzas españolas se reorganizaron, los corsarios no se enfrentaron directamente a ellas. Nunca lo hacían. Permanecieron en la ciudad cuatro horas, robaron con tranquilidad en decenas de casas y secuestraron a setenta personas, casi todas mujeres y niños. Habían conseguido su objetivo. 

Incidentes como éste fueron habituales en la costa española durante todo el siglo XVI, paradójicamente el siglo de mayor poder militar y político de la monarquía hispánica. Tales episodios eran la consecuencia de la existencia de varias ciudades corsarias en Berbería, la región del norte de África que hoy denominamos Magreb. Como dijo Cervantes en La Ilustre Fregona en relación a un pueblo gaditano, Zahara: «Toda esta dulzura que he pintado tiene un amargo acíbar que la amarga, y es no poder dormir sueño seguro sin el temor de que los trasladen en un instante de Zahara a Berbería». 

La plaga de los corsarios

Los historiadores seguramente no han tenido en cuenta lo suficiente las consecuencias de estos saqueos corsarios, porque estas guerras de «baja intensidad» suelen ocupar las acotaciones al margen de los manuales. Pero el cronista Francisco López de Gómara opinaba de otra manera, precisamente en esta década de 1540: «Menos sangre española vertieron los árabes en la destrucción de toda España cuando por fuerza de armas la ganaron, que los corsarios que en nuestros tristes tiempos han robado nuestros mares; más prisioneros y más cautivos han llevado de nuestra España los corsarios de cuarenta años a esta parte que en ochocientos años antes».

Aunque muchas ciudades norteafricanas contribuyeron a este estado de cosas, la más destacada de todas fue sin duda Argel, no sólo por el gran número de corsarios que acogió y su enorme actividad a lo largo de casi tres siglos, sino también por el modelo de sociedad que forjó. 

El comienzo de ese curioso experimento histórico se sitúa en 1516, cuando, a la muerte de Fernando el Católico, las autoridades de Argel creyeron llegado el momento de sacudirse el yugo de la Corona española, de la que eran vasallos, y para ello llamaron a Oruch Barbarroja, un pirata de origen griego-turco que desde hacía años operaba en el Mediterráneo occidental. Barbarroja no era un cualquiera: disponía de una importante flota y había protagonizado abundantes hazañas; en una ocasión capturó incluso una flota pontificia. Llegado a Argel, Oruch no sólo expulsó a los españoles, sino que mató al jeque argelino (según algunos, con sus propias manos) y se apoderó de la ciudad. 

En el ambiente de anarquía e inestabilidad característico de Berbería, aquel golpe de Estado podía haber supuesto una conjura de palacio más. Pero la aventura de los Barbarroja tuvo éxito y un largo recorrido. Aunque Oruch murió en uno de los contraataques de los españoles por recuperar Argel, su hermano Hay-reddín terminó el trabajo. Primero se sometió al vasallaje del Imperio otomano, con lo que logró la protección del sultán frente al emperador Carlos V. Luego extendió su poder por la costa en torno a Argel y por el interior, para dominar a las tribus bereberes. De este modo, gracias a su labor y a la de sus sucesores, se configuró un verdadero reino, origen de la moderna Argelia. 

Ello plantea la pregunta de cómo fue posible que un puñado de aventureros, con una flotilla menor en el contexto europeo, consiguieran consolidar un Estado a las puertas de la misma España en la época de su máximo poder, y se convirtieran en una auténtica pesadilla para sus barcos y sus costas durante los siglos XVI y XVII. Porque, además, Turquía nunca defendió activamente a su supuesta vasalla, que durante la mayor parte de su historia gozó de una gran autonomía interior y también exterior. Podría decirse que tres fueron las razones principales del éxito de Argel: la actividad de sus corsarios, la presencia de los jenízaros y el protagonismo de una casta peculiar: los renegados cristianos convertidos al Islam. 

Jenízaros y renegados

Consciente de su inferioridad frente a España, lo primero que solicitó Hayreddín a la Sublime Puerta en el momento en que le rindió vasallaje fue una partida de sus soldados de élite: los jenízaros. Este cuerpo militar con fama de invencible estaba compuesto por los niños que los países cristianos ocupados por los otomano debían entregar anualmente como impuesto. Estos niños se educaban en la más absoluta lealtad al sultán y la mayoría, aunque no todos, seguían la carrera de las armas. Eran, pues, un instrumento militar de confianza para los sultanes. 

Los jenízaros enviados a Argel consiguieron durante los primeros años someter a los habitantes bereberes autóctonos, llamados en las fuentes moros. A partir de 1560, los arráeces argelinos –capitanes de barco o rais– aceptaron que participaran en las expediciones corsarias, a las que aportaron una fuerza decisiva en todas las batallas cuerpo a cuerpo. Con el tiempo, el cuerpo de jenízaros de Argel dejó de provenir del impuesto turco en niños y se aceptaron adultos autóctonos, aunque mantuvieron siempre sus hábitos de austeridad y disciplina, y, con ello, toda su eficacia guerrera.

Sin embargo, el grupo social más original del reino corsario de Argel, el que constituyó su raíz, su naturaleza y la razón de sus éxitos, fue el de los renegados: personas nacidas como cristianos y convertidas al Islam. Los renegados fueron la casta dominante de Argel, por encima de los turcos de la metrópoli, los llamados chacales, y, desde luego, de los moros autóctonos, que se veían discriminados. Su origen era diverso. Hubo algunos aventureros de religión protestante u ortodoxa que, siendo ya adultos, se convirtieron al Islam por pura ambición, atraídos por las oportunidades del reino corsario. 

Pero esto no fue lo normal. La mayor parte de renegados la formaron los propios cristianos capturados y esclavizados por los corsarios en sus razias; cautivos que, al renegar del cristianismo, buscaban obtener un mejor trato y evitar que los condenaran a servir como galeotes. Muchos de ellos, con el tiempo, lograron ganar la libertad e integrarse en la sociedad argelina como uno más de sus miembros. 

Aun así, la fuente más eficaz de sangre nueva en el mundo corsario fueron los niños capturados en alguna de las «cabalgadas» en las costas cristianas, a los que se convertía al Islam y luego se los educaba, igual que a los jenízaros, en la obediencia a su captor, que se convertía en un auténtico padre y patrón. La educación consistía en una rápida islamización y en la instrucción en los oficios a los que se les quisiera destinar. Si sus «padres» eran corsarios, ellos también lo serían. Por eso venían a trabajar a los barcos, en los que pasaban por todos los grados de formación hasta convertirse, cuando reunían los méritos suficientes, en arráeces. Era éste un instrumento humano perfecto para el corso. 

La eficacia corsaria

Los renegados fueron el alma de Argel, y también su principal ventaja. Si se habían convertido cuando eran adultos, conocían a la perfección sus países y sus costas de origen, hablaban la lengua local y, como hemos visto en Gibraltar, contribuían como nadie en los ataques a las poblaciones cristianas. Los que habían sido capturados en su infancia, por su parte, habían sido educados desde tierna edad para su cometido y se habían seleccionado cuidadosamente entre los más aptos.  En una sociedad de oportunidades como Argel sólo los mejores escalaban a los puestos más altos.

Otro elemento que explica el éxito de la actividad corsaria de los marinos de Argel son sus naves. Mientras que las galeras cristianas tendieron a hacerse más grandes y a llevar una artillería cada vez más poderosa, hasta convertirse en verdaderas fortalezas flotantes, las galeotas argelinas siguieron una evolución contraria: eran pequeñas en comparación con las galeras cristianas, destacaban por su maniobrabilidad y ligereza, y prescindieron de la ornamentación innecesaria y también de la artillería, pues rara vez cargaron con poco más que un falconete en proa.

Esto último es típico de los piratas de toda época y lugar, pues la artillería hunde un barco cuando el fin del pirata es capturarlo. Los corsarios usaban sólo fusiles o armas blancas, y buscaban la sorpresa y las tretas de toda índole: disfraces, falsas banderas, emboscadas… Trucos éstos en los que la doble naturaleza de los renegados funcionaba a las mil maravillas. 

Pero el mayor impacto de los piratas berberiscos sobre la España del siglo XVI no se registró en el mar abierto, sino en sus costas. Una de las ventajas de las galeotas frente a los barcos del tipo nao estribaba en su capacidad de alcanzar fácil y rápidamente las playas. Su escaso calado les permitía acercarse hasta la misma arena sin necesidad de utilizar esquifes, o botes de aproximación; podían, así, desembarcar con celeridad y luego embarcar después de un ataque con igual o mayor rapidez, escapando a la probable persecución de varias poblaciones puestas en pie de guerra. 


los cautivos, principal botín

El principal objetivo de los corsarios berberiscos eran los cautivos. Sus expediciones rara vez se ensañaban con las víctimas (aunque se dieron casos) porque se orientaban al secuestro y a la obtención de un rescate. Los corsarios solían cobrar los rescates en la misma costa española, unos pocos días más tarde del asalto. Si la negociación tenía éxito, unos recuperaban la libertad y los otros se iban con el dinero. Pero si no se llegaba a un acuerdo, entonces los cautivos eran llevados a los famosos «baños» de Argel, los presidios a los que, entre muchos otros, fue arrojado Miguel de Cervantes en 1575.

 Allí esperaban a que vinieran a pagar su rescate o los vendieran en el mercado de esclavos. Los precios variaban según la clase y los posibles de los familiares, pero también según la edad o el sexo. Los niños rara vez se canjeaban, pues ya hemos visto el interés de los corsarios en la reproducción de su sistema; representaban una inversión y una importante garantía de futuro para el corsario y, si se vendían, era a unos precios exorbitantes. 

Resultaba aún más difícil que se vendiera a las mujeres, sobre todo si eran jóvenes. Decididos a quedarse con ellas, los corsarios las trataban siempre exquisitamente, hasta el punto de que los tripulantes de un navío cristiano a punto de ser asaltado les rogaban que guardaran sus alhajas entre sus ropas. La razón de este comportamiento no era tanto sexual como racial: los corsarios renegados argelinos odiaban a las moras, a las que a lo sumo aceptaban como concubinas, porque socialmente sólo se aceptaba el casamiento con renegadas y, a ser posible, de su mismo país. No es de extrañar que durante el siglo XVI se prohibiera incluso la venta de mujeres y, cuando ésta se permitió, que su precio fuera aún más elevado que el de los niños. 

El final de la piratería

En el siglo XVII cambiaron mucho las cosas. El Mediterráneo dejó de ser el centro del mundo, y el eje de la riqueza y el poder fue basculando hacia el mar del Norte. A resultas de esto, los corsarios también llevaron progresivamente su campo de operaciones hacia el Atlántico. Ello trajo consigo otros cambios. Para empezar se abandonó prácticamente el barco tipo galera y se optó por el de alto bordo, más apto para hacer frente a las tormentas del Atlántico. 

Esta elección debilitó la capacidad de los corsarios argelinos para invadir las poblaciones costeras, por lo que los pueblos españoles sufrieron mucho menos. En cambio, los barcos pasaron a ser la presa preferida de los corsarios. También cambió la composición nacional de los renegados, que de ahora en adelante se enriqueció con gentes procedentes del norte de Europa. No deja de ser curioso que por aquella época no pocos corsarios argelinos fueran de origen y aspecto germánico, como ingleses u holandeses. 

En el siglo XVIII se produjo una rápida decadencia de la piratería berberisca. Apartada España de la primera fila del tablero mundial, los argelinos resultaron bastante molestos para todos, un residuo de otra época en la que habían resultado útileEl 9 de noviembre de 1540, una flota compuesta de dieciséis naves –entre galeras, galeotas, fustas y bergantines– tomó tierra en Gibraltar, en un punto denominado La Caleta (hoy Catalan Bay). A bordo iban más de mil cristianos, obligados a servir como remeros, y unos dos mil musulmanes, entre marineros y soldados. Procedían de Argel y formaban una expedición de corsarios berberiscos que llegaban con el propósito de saquear la ciudad que Isabel la Católica llamó la llave de España. 

Entre los asaltantes había un número considerable de renegados –personas nacidas como cristianas que, por diversas circunstancias, se habían convertido al Islam– así como moriscos, musulmanes españoles que habían huido del acoso que sufrían en la Península. Una avanzadilla entró en Gibraltar; iban vestidos como cristianos y pasearon tranquilamente por las calles de la villa, compraron en el mercado... 

En realidad, su propósito era auscultar el estado de las defensas de la ciudad. Luego, volvieron a las naves con el mensaje que todos esperaban: Gibraltar no se encontraba en alerta. Mientras tanto, los guardas del Peñón habían descubierto la enorme flota, pero cuando preguntaron quién va, unos renegados españoles les respondieron en perfecto castellano que pertenecían a la tripulación de las galeras de España que protegían la costa. Los guardas les creyeron sin sospechar nada. 

Al día siguiente, al amanecer, todos los corsarios se lanzaron sobre la ciudad por sorpresa. Cuando las autoridades los descubrieron y llamaron a rebato mediante el tañer de campanas, cientos de piratas recorrían ya las calles de Gibraltar saqueando y secuestrando. Los cronistas narran la «cabalgada» –así se denominaban los ataques corsarios contra ciudades de la costa– como un rosario de pequeñas escaramuzas. Una vez las fuerzas españolas se reorganizaron, los corsarios no se enfrentaron directamente a ellas. Nunca lo hacían. Permanecieron en la ciudad cuatro horas, robaron con tranquilidad en decenas de casas y secuestraron a setenta personas, casi todas mujeres y niños. Habían conseguido su objetivo. 

Incidentes como éste fueron habituales en la costa española durante todo el siglo XVI, paradójicamente el siglo de mayor poder militar y político de la monarquía hispánica. Tales episodios eran la consecuencia de la existencia de varias ciudades corsarias en Berbería, la región del norte de África que hoy denominamos Magreb. Como dijo Cervantes en La Ilustre Fregona en relación a un pueblo gaditano, Zahara: «Toda esta dulzura que he pintado tiene un amargo acíbar que la amarga, y es no poder dormir sueño seguro sin el temor de que los trasladen en un instante de Zahara a Berbería». 

La plaga de los corsarios

Los historiadores seguramente no han tenido en cuenta lo suficiente las consecuencias de estos saqueos corsarios, porque estas guerras de «baja intensidad» suelen ocupar las acotaciones al margen de los manuales. Pero el cronista Francisco López de Gómara opinaba de otra manera, precisamente en esta década de 1540: «Menos sangre española vertieron los árabes en la destrucción de toda España cuando por fuerza de armas la ganaron, que los corsarios que en nuestros tristes tiempos han robado nuestros mares; más prisioneros y más cautivos han llevado de nuestra España los corsarios de cuarenta años a esta parte que en ochocientos años antes».

Aunque muchas ciudades norteafricanas contribuyeron a este estado de cosas, la más destacada de todas fue sin duda Argel, no sólo por el gran número de corsarios que acogió y su enorme actividad a lo largo de casi tres siglos, sino también por el modelo de sociedad que forjó. 

El comienzo de ese curioso experimento histórico se sitúa en 1516, cuando, a la muerte de Fernando el Católico, las autoridades de Argel creyeron llegado el momento de sacudirse el yugo de la Corona española, de la que eran vasallos, y para ello llamaron a Oruch Barbarroja, un pirata de origen griego-turco que desde hacía años operaba en el Mediterráneo occidental. Barbarroja no era un cualquiera: disponía de una importante flota y había protagonizado abundantes hazañas; en una ocasión capturó incluso una flota pontificia. Llegado a Argel, Oruch no sólo expulsó a los españoles, sino que mató al jeque argelino (según algunos, con sus propias manos) y se apoderó de la ciudad. 

En el ambiente de anarquía e inestabilidad característico de Berbería, aquel golpe de Estado podía haber supuesto una conjura de palacio más. Pero la aventura de los Barbarroja tuvo éxito y un largo recorrido. Aunque Oruch murió en uno de los contraataques de los españoles por recuperar Argel, su hermano Hay-reddín terminó el trabajo. Primero se sometió al vasallaje del Imperio otomano, con lo que logró la protección del sultán frente al emperador Carlos V. Luego extendió su poder por la costa en torno a Argel y por el interior, para dominar a las tribus bereberes. De este modo, gracias a su labor y a la de sus sucesores, se configuró un verdadero reino, origen de la moderna Argelia. 

Ello plantea la pregunta de cómo fue posible que un puñado de aventureros, con una flotilla menor en el contexto europeo, consiguieran consolidar un Estado a las puertas de la misma España en la época de su máximo poder, y se convirtieran en una auténtica pesadilla para sus barcos y sus costas durante los siglos XVI y XVII. Porque, además, Turquía nunca defendió activamente a su supuesta vasalla, que durante la mayor parte de su historia gozó de una gran autonomía interior y también exterior. Podría decirse que tres fueron las razones principales del éxito de Argel: la actividad de sus corsarios, la presencia de los jenízaros y el protagonismo de una casta peculiar: los renegados cristianos convertidos al Islam. 

Jenízaros y renegados

Consciente de su inferioridad frente a España, lo primero que solicitó Hayreddín a la Sublime Puerta en el momento en que le rindió vasallaje fue una partida de sus soldados de élite: los jenízaros. Este cuerpo militar con fama de invencible estaba compuesto por los niños que los países cristianos ocupados por los otomano debían entregar anualmente como impuesto. Estos niños se educaban en la más absoluta lealtad al sultán y la mayoría, aunque no todos, seguían la carrera de las armas. Eran, pues, un instrumento militar de confianza para los sultanes. 

Los jenízaros enviados a Argel consiguieron durante los primeros años someter a los habitantes bereberes autóctonos, llamados en las fuentes moros. A partir de 1560, los arráeces argelinos –capitanes de barco o rais– aceptaron que participaran en las expediciones corsarias, a las que aportaron una fuerza decisiva en todas las batallas cuerpo a cuerpo. Con el tiempo, el cuerpo de jenízaros de Argel dejó de provenir del impuesto turco en niños y se aceptaron adultos autóctonos, aunque mantuvieron siempre sus hábitos de austeridad y disciplina, y, con ello, toda su eficacia guerrera.

Sin embargo, el grupo social más original del reino corsario de Argel, el que constituyó su raíz, su naturaleza y la razón de sus éxitos, fue el de los renegados: personas nacidas como cristianos y convertidas al Islam. Los renegados fueron la casta dominante de Argel, por encima de los turcos de la metrópoli, los llamados chacales, y, desde luego, de los moros autóctonos, que se veían discriminados. Su origen era diverso. Hubo algunos aventureros de religión protestante u ortodoxa que, siendo ya adultos, se convirtieron al Islam por pura ambición, atraídos por las oportunidades del reino corsario. 

Pero esto no fue lo normal. La mayor parte de renegados la formaron los propios cristianos capturados y esclavizados por los corsarios en sus razias; cautivos que, al renegar del cristianismo, buscaban obtener un mejor trato y evitar que los condenaran a servir como galeotes. Muchos de ellos, con el tiempo, lograron ganar la libertad e integrarse en la sociedad argelina como uno más de sus miembros. 

Aun así, la fuente más eficaz de sangre nueva en el mundo corsario fueron los niños capturados en alguna de las «cabalgadas» en las costas cristianas, a los que se convertía al Islam y luego se los educaba, igual que a los jenízaros, en la obediencia a su captor, que se convertía en un auténtico padre y patrón. La educación consistía en una rápida islamización y en la instrucción en los oficios a los que se les quisiera destinar. Si sus «padres» eran corsarios, ellos también lo serían. Por eso venían a trabajar a los barcos, en los que pasaban por todos los grados de formación hasta convertirse, cuando reunían los méritos suficientes, en arráeces. Era éste un instrumento humano perfecto para el corso. 

La eficacia corsaria

Los renegados fueron el alma de Argel, y también su principal ventaja. Si se habían convertido cuando eran adultos, conocían a la perfección sus países y sus costas de origen, hablaban la lengua local y, como hemos visto en Gibraltar, contribuían como nadie en los ataques a las poblaciones cristianas. Los que habían sido capturados en su infancia, por su parte, habían sido educados desde tierna edad para su cometido y se habían seleccionado cuidadosamente entre los más aptos.  En una sociedad de oportunidades como Argel sólo los mejores escalaban a los puestos más altos.

Otro elemento que explica el éxito de la actividad corsaria de los marinos de Argel son sus naves. Mientras que las galeras cristianas tendieron a hacerse más grandes y a llevar una artillería cada vez más poderosa, hasta convertirse en verdaderas fortalezas flotantes, las galeotas argelinas siguieron una evolución contraria: eran pequeñas en comparación con las galeras cristianas, destacaban por su maniobrabilidad y ligereza, y prescindieron de la ornamentación innecesaria y también de la artillería, pues rara vez cargaron con poco más que un falconete en proa.

Esto último es típico de los piratas de toda época y lugar, pues la artillería hunde un barco cuando el fin del pirata es capturarlo. Los corsarios usaban sólo fusiles o armas blancas, y buscaban la sorpresa y las tretas de toda índole: disfraces, falsas banderas, emboscadas… Trucos éstos en los que la doble naturaleza de los renegados funcionaba a las mil maravillas. 

Pero el mayor impacto de los piratas berberiscos sobre la España del siglo XVI no se registró en el mar abierto, sino en sus costas. Una de las ventajas de las galeotas frente a los barcos del tipo nao estribaba en su capacidad de alcanzar fácil y rápidamente las playas. Su escaso calado les permitía acercarse hasta la misma arena sin necesidad de utilizar esquifes, o botes de aproximación; podían, así, desembarcar con celeridad y luego embarcar después de un ataque con igual o mayor rapidez, escapando a la probable persecución de varias poblaciones puestas en pie de guerra. 

Los cautivos, principal botín

El principal objetivo de los corsarios berberiscos eran los cautivos. Sus expediciones rara vez se ensañaban con las víctimas (aunque se dieron casos) porque se orientaban al secuestro y a la obtención de un rescate. Los corsarios solían cobrar los rescates en la misma costa española, unos pocos días más tarde del asalto. Si la negociación tenía éxito, unos recuperaban la libertad y los otros se iban con el dinero. Pero si no se llegaba a un acuerdo, entonces los cautivos eran llevados a los famosos «baños» de Argel, los presidios a los que, entre muchos otros, fue arrojado Miguel de Cervantes en 1575.

 Allí esperaban a que vinieran a pagar su rescate o los vendieran en el mercado de esclavos. Los precios variaban según la clase y los posibles de los familiares, pero también según la edad o el sexo. Los niños rara vez se canjeaban, pues ya hemos visto el interés de los corsarios en la reproducción de su sistema; representaban una inversión y una importante garantía de futuro para el corsario y, si se vendían, era a unos precios exorbitantes. 

Resultaba aún más difícil que se vendiera a las mujeres, sobre todo si eran jóvenes. Decididos a quedarse con ellas, los corsarios las trataban siempre exquisitamente, hasta el punto de que los tripulantes de un navío cristiano a punto de ser asaltado les rogaban que guardaran sus alhajas entre sus ropas. La razón de este comportamiento no era tanto sexual como racial: los corsarios renegados argelinos odiaban a las moras, a las que a lo sumo aceptaban como concubinas, porque socialmente sólo se aceptaba el casamiento con renegadas y, a ser posible, de su mismo país. No es de extrañar que durante el siglo XVI se prohibiera incluso la venta de mujeres y, cuando ésta se permitió, que su precio fuera aún más elevado que el de los niños. 

El final de la piratería

En el siglo XVII cambiaron mucho las cosas. El Mediterráneo dejó de ser el centro del mundo, y el eje de la riqueza y el poder fue basculando hacia el mar del Norte. A resultas de esto, los corsarios también llevaron progresivamente su campo de operaciones hacia el Atlántico. Ello trajo consigo otros cambios. Para empezar se abandonó prácticamente el barco tipo galera y se optó por el de alto bordo, más apto para hacer frente a las tormentas del Atlántico. 

Esta elección debilitó la capacidad de los corsarios argelinos para invadir las poblaciones costeras, por lo que los pueblos españoles sufrieron mucho menos. En cambio, los barcos pasaron a ser la presa preferida de los corsarios. También cambió la composición nacional de los renegados, que de ahora en adelante se enriqueció con gentes procedentes del norte de Europa. No deja de ser curioso que por aquella época no pocos corsarios argelinos fueran de origen y aspecto germánico, como ingleses u holandeses. 

En el siglo XVIII se produjo una rápida decadencia de la piratería berberisca. Apartada España de la primera fila del tablero mundial, los argelinos resultaron bastante molestos para todos, un residuo de otra época en la que habían resultado útiles a diversas potencias –turcos, franceses, ingleses y holandeses– como contrapeso del poder español. Ahora ya no eran sino una molestia y sufrieron un acoso cada vez más duro. Pero resistieron mal que bien todavía durante décadas, hasta que Francia decidió ocupar el país en 1830.s a diversas potencias –turcos, franceses, ingleses y holandeses– como contrapeso del poder español. Ahora ya no eran sino una molestia y sufrieron un acoso cada vez más duro. Pero resistieron mal que bien todavía durante décadas, hasta que Francia decidió ocupar el país en 1830.



Canal Curiosidades : ¿La erupción que arrasó Pompeya fue en agosto? La fecha exacta aún intriga a la ciencia

 Curiosidades20M


Pompeya.

La erupción que sepultó la ciudad romana de Pompeya hace dos milenios es una de las tragedias más famosas de la historia, pero la fecha exacta en que se produjo sigue dividiendo a los científicos, reunidos este viernes en Italia para repasar las pruebas que apuntan a algún día entre agosto y noviembre del 79 d.C.

Científicos e historiadores se han dado así cita en la localidad de Boscoreale, cerca de las ruinas de la urbe, para debatir en un convenio internacional esta disputada cuestión: el día exacto de aquel 'fin del mundo', de la erupción del volcán Vesubio.

El único que dejó escrita una fecha exacta de la trágica erupción fue uno de sus supervivientes, Plinio El Joven, que la describió años después en unas epístolas enviadas al historiador Tácito. Los manuscritos más antiguos de aquellos legajos recogen la fecha nonum kal. septembres, es decir, el noveno día antes de las kalendas de septiembre, el 24 de agosto del 79 d.C, y esta ha sido la hipótesis más aceptada tradicionalmente.

Sin embargo, las lagunas en algunos textos, la presencia de frutas otoñales entre las casas y calles sepultadas para siempre por el volcán o el hallazgo de grafitis en numerosos muros -práctica frecuente en esta urbe- han alimentado el enigma durante siglos. Por ejemplo, en algunos manuscritos de Plinio la 'n' central de nonum parece más bien una 'v', lo que ha hecho pensar a algunos científicos en la fecha del 1 de noviembre, kalendis nov.

El debate sufrió una nueva sacudida con el hallazgo en 2018 de una inscripción que demostraría que en octubre la ciudad aún existía. En el convenio, el más férreo defensor de la hipótesis tradicional del 24 de agosto fue el profesor de Estudios Clásicos de la Universidad de Greencastle, Pedar Foss: "Ninguna de las lecturas alternativas son mejor fuente que los manuscritos", declaró.

Su hipótesis, desarrollada a lo largo de nueve años de estudio de las fuentes, se basa en las transcripciones que los estudiosos del siglo XV hicieron de los manuscritos, aún existentes por entonces. "Deberíamos ser reacios a alterar la fecha real por conveniencia propia", criticó. La arqueóloga italiana Helga Di Giuseppe abrió el enfoque: "Todos podemos coincidir en que la erupción fue en otoño" del 79 d.C, estación que hace dos milenios era entre agosto y noviembre.

Debate en torno a la fecha

El experto en Arqueología Clásica, Alessandro Russo, coincidió con Foss en que la hipótesis más sólida es la del 24 de agosto porque, según ha expresó, las demás "no tienen sustento en la tradición de manuscritos". La profesora neerlandesa Nathalie de Hann y su colega alemán Kurt Wallat también se decantaron por el otoño como el momento del desastre, tras haber recogido varios indicios en las obras en los baños centrales de esta próspera ciudad romana.

"Combinando los datos recogidos en los baños, creemos que el otoño fue el escenario más probable, entre septiembre, octubre y noviembre como los meses de la erupción", indicaron. El profesor de la Universidad española de Valencia, Llorenç Alapont, acudió para mostrar los resultados de un estudio sobre los ropajes que llevaban los pompeyanos muertos en las calles: vestidos gruesos de lana, adelantó antes de su ponencia.

Hace exactamente un año, la dirección de este impresionante yacimiento, repleto de villas y tesoros recuperados casi intactos bajo la ceniza, publicó un artículo en el que reconocía que, hasta la fecha, "nada permite descartar" la fecha del 24 de agosto. El director de Pompeya, Gabriel Zuchtriegel, afirmó que este tipo de conferencias sirven, sobre todo, para "celebrar la cultura del diálogo", ya que reunieron por primera vez a los defensores de las varias hipótesis.

El convenio, organizado por el yacimiento y la asociación Archeoclub d'Italia, ha proseguido este sábado la jornada para tratar de acercar posturas sobre el día de esta tragedia. Una misión importante para Pedar Foss, ya que pondría en el largo calendario de la historia un "punto fijo" ayudando a calibrar los diversos métodos de datación científica que la estudian

Canal Noticias : Encendido de las luces de Navidad en Madrid 2025, en directo | Almeida da inicio al alumbrado con 13 árboles por toda la ciudad

 Noticia20M

Videomapping en Cibeles antes del encendido de las luces de Navidad en Madrid.

Madrid da este sábado la bienvenida a la Navidad con el tradicional encendido de la iluminación desde la plaza de Cibeles, frente a la sede del Ayuntamiento. Un gran espectáculo de luces y música sobre la fachada del Palacio de Cibeles titulado 'La energía de la Navidad' ha puesto el arranque de la temporada navideña en la capital junto a un concierto de Pablo López, así como la esperada cuenta atrás para el encendido de las luces.

Esta proyección sobre el Palacio busca convertir la fachada en un lienzo vivo con un cuento contemporáneo en el que Madrid, "cosmopolita, abierta y, a la vez, familiar, es el gran protagonista" han explicado desde el Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid.

Tras el espectacular videomapping, el concierto del artista Pablo López y la actuación del coro del Teatro Real preceden la cuenta atrás para el encendido de las luces que da comienzo a las fiestas en la capital. En esta ocasión, el encargado de pulsar el botón junto al alcalde, José Luis Martínez-Almeida es el bicampeón del mundo de rallies Carlos Sainz.


En total, Madrid lucirá hasta el 6 de enero 13 millones de bombillas repartidas en 7.134 cadenetas, 126 cerezos y 13 grandes abetos luminosos situados en más de 240 emplazamientos de los 21 distritos de la capital. 

Entre las principales novedades, destacan el gran abeto frente al edificio Metrópolis, el nacimiento gigante de la plaza de las Cortes, el coro de ángeles de la glorieta de Atocha y el nuevo diseño de Gran Vía. También la vela gigante de Nuevos Ministerios y el amanecer luminoso de la calle Goya.

Los horarios del encendido navideño serán de domingo a jueves de 18.00 a 00.00 horas. Viernes y sábados de 18.00 a 01.00 h, el 7 de diciembre de 18.00 a 01.00 h y el 24 de diciembre y 5 de enero de 18.00 a 03.00 h. El 31 de diciembre la iluminación aguantará de 18.00 a 06.00 horas.

Con motivo de la temporada navideña, la capital ha reforzado su transporte público, así como el dispositivo de seguridad hasta el 6 de enero. Este sábado también permanece cerrado el tráfico entre las 16.30 y las 22.00 en el entorno de la plaza de Cibeles. 

En el caso de Metro de Madrid, se refuerzan las líneas 1, 2, 3, 4, 5, 8, 10, 12 y ML1y para este sábado se prevé duplicar en algunos momentos el servicio en las líneas 1, 2, 3, 4, 5 y 10. 

Por su parte, los autobuses de la EMT serán gratuitos durante este fin de semana, que también coincide con la temporada de compras del Black Friday. El objetivo es "incentivar la movilidad en transporte público" y "aliviar el tráfico", explica el delegado de Movilidad. Para ello, se reforzarán 18 líneas desde las 11.00 horas hasta el cierre: la 5, 14, 18, 19, 21, 26, 27, 30, 35, 53, 77, 128, 146, 150, 152, E1, E2 y E3.

Noticias20M

Canal Noticias : Pánico en el encendido de un árbol de Navidad en EEUU: un tiroteo en pleno concierto deja tres heridos críticos

  Noticias20M


Cuatro personas resultaron heridos, tres de ellas críticas, en un 
tiroteo ocurrido en Concord, Carolina del Norte, cuando se celebraba el encendido de las luces de Navidad de esta localidad.

Tal y como recoge la cadena Fox, el tiroteo ocurrió en la ceremonia anual de iluminación del árbol de la ciudad en Union Street, poco antes de las 19:30 horas el viernes, y en la que había numerosos niños.

La policía, los bomberos de Concord y el personal de EMS del condado de Cabarrus ya estaban en el evento y respondieron de inmediato con ayuda médica y esfuerzos de evacuación. El resto del evento fue cancelado después del tiroteo.

En vídeos compartidos en redes sociales se ve cómo se está celebrando un concierto de música para celebrar el evento y cómo se escuchan claramente los disparos, paralizando a los asistentes.

Según el portal de noticias TMZ.com, los autores de los disparos son un hombre llamado Nasir Ahmad Bostic y un menor de edad de 17 años cuyo nombre no ha trascendido.

Estos dos presuntos delincuentes están entre los heridos críticos, a resultas del intercambio de disparos con la policía, que está revisando las imágenes del ataque y pide a cualquier persona que tenga videos adicionales que se ponga en contacto con ellos. La policía no ha revelado el motivo del crimen.

Canal Gastronomia : El dueño de Bar Pimentel abre una tasca con pescado fresco en el Born y anuncia otras dos aperturas en Barcelona

  Metropoli



Grup Amicks 


Tres nuevas aperturas se sumarán en los próximos meses a la oferta gastronómica de Barcelona. Con ellas, Grup Amicks consolida su presencia en la capital catalana, donde quiere asentar las bases antes de dar el salto a Madrid.

En solo seis años, la empresa de restauración liderada por Martín Pimentel ha abierto seis locales –V de Vermut, Bar Pimentel, Piel de Gallina (cerrado a finales de junio), CulkinCasa Pepi y Sr. Antúnez–, y ya prepara la inminente llegada de otros tres: NardiAmicks y Fonik.

Tres conceptos distintos que comparten una misma filosofía: cocina de producto, honestidad en el sabor y pasión por el detalle.

El hermano de Pimentel

La apertura más inminente del grupo es Nardi, el hermano del popular Bar Pimentel –no solo por su ubicación, sino también por su propuesta–. Abrirá en tres semanas en el número 11 de la calle Corders, el local donde durante más de 25 años el bar La Parrilla sirvió comidas y bocadillos.

Con un ticket medio similar al de Pimentel, Nardi será una tasca basada en la gastronomía española pero con una leve fusión mediterránea. “No hacemos técnica por hacer; las mezclas que elaboramos buscan potenciar el sabor”, precisa Martín a este medio.

Esta conexión con el mar se refleja en una propuesta gastronómica centrada en el producto de lonja. Habrá pescado fresco cocinado a la plancha, que se podrá disfrutar de forma distendida desde la barra. El local, pequeño, contará con un par o tres de mesas.


Local del número 11 de la calle Corders donde abrirá Nardi, lo nuevo de Grup Amicks SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

El local más grande del grupo

También en Ciutat Vella, en el número 11 de la calle Allada Vermell, abrirá Amicks, el restaurante que adopta el nombre del grupo. Con una capacidad para atender a unos 80 comensales, casi la mitad en terraza, se convierte en el local más grande del grupo.

El 80 % de la carta estará dedicada a la cocina a la brasa, con una oferta basada en el producto local, aunque con toques nórdicos. La presentación de los platos será minimalista, ya que a través de ellos Martín busca que los comensales “coman la representación más honesta de cada plato, tanto en sabor como en presentación”. Los vinos también serán de mínima intervención, según detalla a este digital.

La apertura de Amicks está prevista para diciembre, tras un breve retraso debido a la magnitud de las obras. “Hemos tenido que tirar el local entero abajo y volverlo a montar”, explica Martín.

‘Listening bar’ en Sant Antoni

El último proyecto anunciado se desmarca ligeramente de lo que suele hacer Grup Amicks. Inspirado en los listenings bars de Japón, Martín abrirá en el barrio de Sant Antoni junto a dos socios Fonik, una cafetería-heladería Hi-Fi donde tomar el café “sea un momento de disfrute, como un ritual”, en palabras del mismo.

El café de especialidad, procedente de Colombia, lo suministrará Juanita Arroyave, mientras que el toque dulce llevará la firma de Antonio Parrilla Fría, tercera generación de heladeros. Ambos, socios del proyecto.

El establecimiento, ubicado en Tamarit 104, propone una experiencia íntima, en la que los clientes podrán escuchar vinilos de alta calidad mientras disfrutan del café. “Quiero que sea un espacio donde la gente pueda sentarse, tomar un café y disfrutar del momento”, concluye Martín. Fonik abrirá puertas a principios del año que viene.

Sobre Grup Amicks

Amicks es un grupo de restauración fundado por Martín Pimentel, quien inspirado en la cocina de su abuelo, José Eugenio Pimentel, decidió dedicarse al mundo de la gastronomía pese a haber estudiado cinematografía.

Operan cinco restaurantes en la ciudad, con los que facturaron 4 millones de euros el año pasado. Martín abrió su primer local, una vermutería en la avenida del Paral·lel, en 2019, a la que le siguieron otros proyectos, todos con un profundo respeto por el entorno y la cultura local.

sábado, 22 de noviembre de 2025

Canal Noticias : Una anciana muere de frío en un depósito de cadáveres tras ser dada por muerta por error

  Noticias20M

Imagen de un depósito de cadáveres.
Imagen de un depósito de cadáveres.WIKIPEDIA

Una anciana de 80 años que había sido dada por muerta de manera prematura murió de frío en el depósito de cadáveres al que había sido llevada y cuando trataba de salir de la bolsa en la que la habían metido.

Tal y como recoge el Mirror, los hechos ocurrieron en Boyle Heights, Los Ángeles, California (EEUU). La mujer, María de Jesús Arroyo, sufrió un supuesto ataque al corazón y fue trasladada de urgencia al Centro Médico White Memorial , donde los médicos la declararon muerta.

La mujer fue llevada entonces al depósito de cadáveres refrigerado del centro hospitalario. Cuando unos días después el personal del centro fue a sacarla para el funeral, hicieron el impactante hallazgo.

Encontraron el cuerpo de la mujer boca abajo, con la nariz rota y magulladuras, y con la cremallera de la bolsa mortuoria medio abierta. La anciana había muerto de hipotermia.

Un patólogo contratado por la familia, el doctor William Manion, concluyó más tarde que la mujer estaba viva cuando la colocaron en el congelador y que había sufrido heridas mientras intentaba escapar de la bolsa para cadáveres después de recuperar la conciencia en el ambiente frío.

En los registros judiciales, el patólogo afirmó que la mujer había sido "congelada viva", "finalmente despertó" y "se dañó la cara y se puso boca abajo mientras luchaba sin éxito por escapar de su tumba congelada". El asunto está en los tribunales.

Canal Noticias : El Puigmal se alza vestido de blanco después de la nieve: así se ve desde Barcelona

 Los espesores más importantes, en la cara norte




Los Pirineos se han cargado de blanco, sobre todo en la vertiente norte, donde el cambio respecto a hace una semana ha sido espectacular. El Puigmal, una de las cumbres visibles desde Barcelona, también viste de blanco, aunque con una capa mucho más fina. La nieve ha llegado a los Pirineos.

Nieve, viento y turbo

Durante los últimos días, la entrada de la masa de aire fría ártica ha supuesto varios episodios de nieve en los Pirineos. Sin ir más lejos, este viernes ha vuelto a nevar en toda la cordillera y el grosor es realmente importante en la vertiente norte, donde algunos lugares ya superan los 30 cm de nieve a las puertas del invierno.

El caso de la vertiente sur y el Pirineo más oriental es diferente. Estas zonas quedan mucho menos expuestas al viento de norte y, aunque también ha nevado, lo ha hecho con menos abundancia.

nieve Puigmal Pirineos noviembre 2025
El Puigmal desde Manlleu. foto: Carme Ribagorçana

Además, el fuerte viento ha supuesto que en muchos puntos la nieve se haya levantado, desplazado e incluso sublimado, haciendo que la capa de nieve que recunbren las montañas del prepirineo y el Pirineo oriental sea mucho más escasa. Es el conocido turbo de los Pirineos.

Es así como el Puigmal, visto desde Barcelona, ha hecho un cambio sustancial, cambiando el marrón por el blanco, pero con una cobertura más que discreta. También se han podido ver las montañas de la cabecera del Ter, desde Montjuïc, así como el techo del Canigó, en una enfilación perfecta con la Sagrada Familia.

nieve Puigmal Montjuic noviembre 2025

Más nieve en los próximos días

La nieve volverá a acumular espesores en los próximos días. Ya la noche del sábado al domingo volverá a nevar en la vertiente norte, aunque con una cota de nieve más elevada.

Una nueva descarga de aire frío de origen polar conllevará otro episodio de nieve en la vertiente norte a principios de la semana próxima. De nuevo, básicamente en el Pirineo más axial, pero también con la posibilidad de que salte transitoriamente a la vertiente sur.

El viento volverá a ser protagonista y, por tanto, será desde este punto de vista una situación muy parecida a la de los últimos días. Se acumulará más grueso en la vertiente norte y se enharinará un poco la vertiente sur.

Para los amantes del esquí, el frío de los próximos días augura unas cuantas jornadas en las que las estaciones de esquí podrán producir nieve, más allá de la que también pueda caer de forma natural. Y todo ello, a las puertas del inicio de la temporada.



Canal Noticias : Nuevo tiroteo en Barcelona: los Mossos investigan un incidente con arma de fuego en Sarrià-Sant Gervasi

  NoticiasMetropoli  Los agentes de la policía catalana han abierto un caso para esclarecer los hechos ocurridos durante la madrugada de est...