Noticias20M

Varios factores atmosféricos han provocado que, en las últimas semanas, España haya encadenado varias borrascas atlánticas con lluvias, rachas de viento y una sorprendente nevada en Madrid. Desde hace unas semanas, el debilitamiento del vórtice polar, un cinturón de aire frío en el Polo Norte, se ha unido a un bloqueo anticiclónico en Groenlandia y Escandinavia. Esta combinación ha provocado que el chorro polar discurra más al sur de lo habitual, un "pasillo" que ha canalizado esta sucesión de borrascas hacia la Península. Ahora, el desarrollo del mencionado vórtice polar alerta a los expertos; un mayor debilitamiento o una posible ruptura podría trasladar olas de frío severas hacia latitudes más meridionales.
Este vórtice polar es un cinturón de aire muy frío y bajas presiones que normalmente permanece confinado en el Ártico durante el invierno, manteniendo el aire gélido lejos de latitudes medias. Sin embargo, cuando se debilita, o se rompe, permite que masas de aire frío desciendan hacia Norteamérica, Europa o Asia, provocando olas de frío como la que se apreció recientemente en Estados Unidos.

Según explica a 20minutos Samuel Biener, meteorólogo de Meteored, "realmente el vórtice polar lleva débil desde hace varias semanas; incluso algunos días se ha intuido en los mapas que se ha llegado a romper formando algunos lóbulos". Este debilitamiento, añade, genera "importantes descuelgues de aire muy frío hacia latitudes meridionales", un fenómeno que ayuda a explicar tanto la reciente ola de frío en Norteamérica como episodios de frío intenso en el norte de Europa y Rusia.
Biener también explica el efecto sobre España: "El chorro polar está circulando también más al sur de lo habitual y es lo que está provocando este tren de frentes y borrascas atlánticas que dan de lleno a España". Gracias a esta dinámica, el país seguirá experimentando precipitaciones persistentes y acumuladas en varias regiones, especialmente en el noroeste y oeste peninsular.
En los últimos días, varios expertos y plataformas meteorológicas contemplaban la posibilidad de un calentamiento súbito estratosférico a comienzos de febrero. Este fenómeno, donde la temperatura de la estratosfera polar puede aumentar drásticamente (hasta 50ºC de diferencia en pocos días) podría debilitar, o incluso dividir en dos, el vórtice polar. En algunos casos, llega a trasladar sus efectos a la troposfera, donde se desarrollan los fenómenos meteorológicos que sentimos en la superficie.
Uno de estos posibles efectos es la llegada de bloqueos atmosféricos (com el activo actualmente en zonas de Groenlandia o Escandinavia), así como el desplazamiento a posiciones meridionales de olas de frío "retrógradas", que pueden provocar que el aire frío se desplace de este a oeste (de Siberia hasta Europa). Sobre esto, Biener aclara que "no todos los calentamientos súbitos estratosféricos provocan o llegan a la troposfera". Además, "sus efectos pueden afectar a cualquier punto del hemisferio norte, por lo que es imposible saber a día de hoy si sus efectos se notarán en España".
Sin olas de frío en tres años
La llegada de una posible ola de frío supondría una novedad en España. Pese a que el 2026 ha arrancado con temperaturas bajas en gran parte del territorio, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) no ha catalogado aún como "ola de frío" ninguno de estos episodios. Para que se de, la Agencia detalla que este fenómeno "solo se produce cuando se encadenan al menos tres días consecutivos en los que, como mínimo, el 10% de las estaciones registran temperaturas mínimas por debajo del percentil 5% de su serie histórica de enero y febrero (1971-2000)".
De hecho, la Aemet ha detallado que, en caso de que en este invierno no se produzca ninguna, "sería el tercer año consecutivo sin olas de frío, algo sin precedentes desde que existen registros". La última ola de fío en la península tuvo lugar entre entre el 28 de febrero y el 2 de marzo de 2023, afectando a 13 provincias y con una anomalía de -1,2 °C.
Próximos días
"Vamos a seguir con un bloqueo anticiclónico entre Groenlandia y Escandinavia, y eso va a favorecer que las borrascas circulen más al sur de lo habitual", explicaba este jueves Samuel Biener a 20minutos. "Seguiremos hablando de precipitaciones prácticamente generalizadas en la Península y Baleares, menos importantes en el litoral Mediterráneo, como es habitual con los ponientes, pero en puntos de la vertiente Atlántica, sobre todo en Galicia, sistema central, en torno a Grazalema, Serranía de Ronda, etc.".
El sábado, tras una semana pasada por agua y nieve, los expertos de Meteored señalan que habrá un tiempo "más estable de forma transitoria". Predominarán, por lo general, las "nubes bajas con precipitaciones en la mayor parte del tercio norte peninsular y regiones montañosas del resto de la península"- Las lluvias serán más cuantiosas en el Cantábrico oriental, Pirineo occidental y Béticas occidentales. Indican que, para el sábado, se producirá un "aumento de las temperaturas máximas en el noroeste, predominando los descensos en el resto, más notables en el sureste, este y Baleares".
Tras una breve tregua durante el sábado, una nueva borrasca atlántica se aproximará entre el domingo y el lunes. Un frente activo entrará por el oeste dejando precipitaciones prácticamente generalizadas a lo largo del domingo, con acumulados más importantes en Galicia, oeste de Castilla y León, Extremadura y amplias zonas de Andalucía occidental y del entorno del Sistema Central. Canarias quedará al margen en esta primera fase.
Durante el lunes las lluvias se extenderán a casi todo el país conforme el frente avance hacia el Mediterráneo, aunque irá perdiendo fuerza al llegar al este peninsular. Tras su paso entrará aire algo más frío, provocando chubascos posfrontales y un descenso progresivo de la cota de nieve, especialmente en la mitad norte y zonas montañosas.
De cara a las próximas semanas, la evolución del vórtice polar será clave para determinar si España experimenta episodios de frío más intensos en la segunda quincena de febrero o comienzos de marzo. Por ahora, la previsión más prudente indica que el tren de borrascas continuará, y el invierno aún tiene margen para dejar episodios de tiempo muy movido antes de la llegada de la primavera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario