A pesar de los esfuerzos de la policía, los robos en patinete eléctrico continúan disparados. Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) dan a los ladrones la oportunidad de escapar rápidamente después de dar un tirón a la cadena que alguien lleve al cuello, a su bolso o, simplemente, de desaparecer rápidamente aunque el robo no haya sido violento. Los policías realizan controles preventivos para evitar este tipo de situaciones, retirar patinetes trucados del mercado e identificar posibles delincuentes, pero los ladrones no ceden y continúan robando. En Tarragona, incluso han comprado un nuevo aparato que permite comprobar si un patinete está modificado o no.

Barcelona ha sido el escenario de un nuevo delito de esta índole. Los hechos tuvieron lugar ayer, en el distrito de Sant Andreu, donde dos menores robaron el bolso de una mujer que paseaba por la calle. Una patrulla de la Guardia Urbana se encontró con los dos chicos que, al ver a la policía, arrojaron rápidamente un objeto dentro de un contenedor e intentaron huir. Los agentes pudieron interceptarlos y evitar la escapada, cuando, de repente, apareció una mujer diciendo que los dos menores le habían dado un tirón para robarle el bolso de mano y habían huido rápidamente con el patinete. La Guardia Urbana de Barcelona, en su habitual exceso de celo, no ha revelado la nacionalidad de los detenidos.