CroniGlobal
La persecución que acabó con dos agentes de los Mossos d'Esquadra heridos tras ser embestidos por un vehículo en el Puerto de Barcelona ha terminado este sábado en los juzgados de guardia.
Según ha podido saber Crónica Global, el conductor, Sasha R., de origen italiano, ha quedado en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial, asistido por el letrado penalista Javier Ris De Lucas
El conductor hizo caso omiso
Los hechos ocurrieron a las 06:15 horas del 1 de enero de 2026, cuando una patrulla de seguridad ciudadana detectó en la plaza de Pau Vila (Ciutat Vella) un Volkswagen Golf blanco circulando sin luces.
Al intentar darle el alto, el conductor aceleró bruscamente e inició una peligrosa huida, poniendo en riesgo la integridad de terceros y acabando con un coche patrulla inutilizado y dos agentes de baja.
A 100 km/h por el centro de Barcelona
La fuga se desarrolló por el Passeig Joan de Borbó y zonas aledañas a velocidades cercanas a los 100 km/h, invadiendo el carril contrario y saltándose semáforos en rojo. Para esquivar el tráfico, el vehículo llegó a subirse a las aceras, destrozando mobiliario urbano y obligando a peatones que se encontraban en la zona a apartarse de forma precipitada.
En la rotonda de Rosa dels Vents, un motorista tuvo que frenar bruscamente para evitar ser arrollado por el turismo, que pasó “por pocos centímetros”, según recoge el informe policial.
Embiste a un coche patrulla
Lejos de detenerse cuando varios vehículos policiales intentaron bloquearle el paso, el Golf realizó una maniobra agresiva y embistió lateralmente a un coche patrulla, que quedó inutilizado tras el impacto.
Como consecuencia de la colisión, dos agentes resultaron heridos y causaron baja laboral.
La situación fue considerada de riesgo elevado, hasta el punto de que algunos agentes llegaron a desenfundar sus armas reglamentarias por seguridad, aunque no se efectuaron disparos.
El final, en Marina Vela
La persecución terminó en la zona de Marina Vela, cuando el vehículo rompió la barrera de acceso al muelle y se estrelló contra un pilón de hormigón y una farola, quedando completamente destrozado.
Del interior del coche salieron cinco personas que intentaron huir a la carrera. Todas ellas fueron interceptadas tras un dispositivo policial por la zona portuaria.
Resistencia a la detención
El conductor, Sasha R., se resistió activamente a la detención. Dio positivo en alcoholemia (0,35 mg/l) y, cuando los agentes intentaron practicarle la segunda prueba de contraste, simuló un ataque de asma para tratar de evitarla, según consta en el atestado.
En sede judicial ha reconocido que también había ingerido sustancias estupefacientes.
El copiloto, Romolo S., menor de edad y también de origen italiano, mostró una actitud especialmente agresiva y obligó a la intervención de varios agentes para ser reducido. Durante el forcejeo, uno de los policías resultó herido leve en la rodilla.
Junto a ellos viajaban Wilma S., Elena S. y Leandro S., igualmente de origen italiano, que fueron localizados e interceptados tras intentar huir del lugar.
Dinero, documentación y un móvil encriptado
El registro del vehículo abrió nuevas líneas de investigación.
En su interior se hallaron 1.085 euros en efectivo fraccionado, documentación italiana a nombre de terceras personas que no se encontraban en el coche y un teléfono móvil que parecía formateado o encriptado, lo que ha llevado a los investigadores a analizar si los hechos están vinculados a algo más que una simple huida.
Una larga lista de delitos
El conductor está siendo investigado por conducción temeraria, conducir sin haber obtenido nunca permiso, atentado contra agentes de la autoridad, resistencia y desobediencia, daños, lesiones y negativa a someterse a las pruebas, entre otros posibles delitos.
Tras permanecer detenido desde la mañana del día 1, este sábado fue puesto a disposición judicial y ha quedado en libertad con cargos, mientras la investigación continúa abierta para esclarecer los interrogantes del caso.

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