Noticias20M
Los sanitarios del Centro de Transfusiones y Tejidos de Córdoba (CTTC) llevan desde el lunes doblando turnos. "Desde que abrimos las puertas, esto es un no parar", explica Javi, enfermero, a 20minutos. Lleva trabajando desde las siete de la mañana y anticipa que no saldrá hasta la medianoche. "Estamos agotados, pero agradecidos por la respuesta que está dando la gente", reconoce. Y es que la tragedia ferroviaria de Adamuz ha provocado una oleada de solidaridad sin precedente que se ha traducido en donaciones de sangre. En tan solo dos días, el CTTC ha recibido el triple de donantes que en una jornada habitual, hasta el punto de verse obligado a limitar la atención diaria y pedir a la ciudadanía que escalone sus aportaciones en las próximas semanas.
"Hemos recibido en dos días el triple de lo que sería una jornada normal", resume a este periódico el director asistencial del centro, Rafael Villalba. Por ello, describe esta "avalancha" como una "auténtica locura". "La gente ha preferido esperar una o dos horas con tal de donar. Desde el centro hemos hecho todo lo posible por atenderlos lo mejor posible, pero también tenemos que insistir en que la sangre caduca y que ahora mismo las reservas están garantizadas para los próximos días", explica. Por ese motivo, el centro ha comenzado a recoger datos de nuevos donantes para citarlos progresivamente más adelante, cuando previsiblemente caiga el flujo.
Hemos hecho todo lo posible por atenderlos lo mejor posible, pero también tenemos que insistir en que la sangre caduca y que ahora mismo las reservas están garantizadas
El accidente, que deja por el momento 43 víctimas mortales y más de 150 heridos, es una "tragedia" que le toca "muy de cerca", ya no solo como sanitario, sino como cordobés. "Es un tren que usamos mucho, lo cogen mis hijos para ir a trabajar. Podría haber sido cualquiera de nosotros". Y para paliar el dolor, añade, la respuesta de la ciudadanía ha sido un bálsamo. "Todo el mundo se ha volcado para intentar paliar lo ocurrido".
Los datos reflejan la magnitud de la respuesta. Solo este martes se registraron 2.878 donaciones en Andalucía, frente a una media habitual de entre 800 y 900. En Córdoba se contabilizaron 487, con cifras también muy elevadas en Sevilla (700) y Málaga (570).
Así, el trabajo en el CTTC está siendo intenso. Javi detalla el proceso casi de memoria: recepción, entrevista previa, control de hemoglobina, valoración médica y extracción. "Pedimos que vengan desayunados, bien hidratados y descansados", repite una y otra vez. Desde el lunes, el personal encadena jornadas de hasta 15 horas. "Hay compañeros que han venido en días libres, otros que regresan de colectas en pueblos de madrugada... Pero merece la pena".
"El pueblo salva al pueblo"
Entre quienes esperan su turno se mezclan donantes habituales y muchas personas que se acercan por primera vez. Irene, de 31 años, reconoce que le da "un poco de miedo marearse", pero aun así decidió venir. "Me ha tocado la fibra todo lo que ha pasado. Es algo que no nos esperábamos y que te hace valorar más la vida. El pueblo salva al pueblo", dice.
Marisol, Toñi y Rafael son donantes frecuentes, pero esta vez madrugaron más de lo habitual. "Ha sido un golpe muy gordo, con muchísimas personas afectadas. Hemos venido temprano para ayudar en lo que se pueda. No hemos hecho nada extraordinario, es lo que toca", explican. María, enfermera de 28 años, coincide: "El accidente no me pilló trabajando, pero sí a compañeros míos. Ahora intento aportar mi granito de arena".
También hay quienes han vuelto después de un tiempo sin donar. Mariló confiesa que llevaba meses sin pasar por el centro. "Donar siempre es una buena causa, pero veo las noticias y se te saltan las lágrimas. Aunque haya una hora de espera, hay que venir. Eso sí, no solo cuando hay catástrofes", apunta. Ese mensaje se repite entre los profesionales, que insisten en la necesidad de mantener las donaciones durante todo el año.
Hemos venido para ayudar en lo que se pueda
Desde el Hospital Universitario Reina Sofía, donde ingresaron la mayoría de los heridos, trasladan su agradecimiento a la ciudadanía. "Este gesto generoso es fundamental para garantizar la atención sanitaria y salvar vidas", señalan en declaraciones a este periódico, al tiempo que recuerdan la importancia de mantener las donaciones "de manera ordenada y responsable" durante todo el año.
Rafael, donante desde los 18 años, decidió retrasar su visita tras recibir un aviso de que las necesidades estaban cubiertas. "He venido hoy para no saturar más. Es importante seguir viniendo poco a poco", dice. Rodrigo, en cambio, se estrenó como donante tras hablarlo con un amigo. "Suelo coger ese tren. Nos ha pillado muy cerca y hay que cuidar a los nuestros. Ver esta solidaridad es algo positivo dentro de lo negativo".
Mientras tanto, en el Centro de Transfusión, el goteo de donantes continúa. Medio litro cada vez. "No supone nada", dice Juanfran, que reconoce su sorpresa al ver las salas llenas. "Ojalá después de esto la gente siga viniendo. La sangre es algo que siempre hace falta".
https://youtu.be/LLY2BaFPlzw?si=tLlN_EsMAgeRt2xv
No hay comentarios:
Publicar un comentario