Apuñalado por la espalda un vigilante en la estación de Igualada
El ataque ha sido captado por una videocámara pero el sospechoso se encuentra fugado
Los Mossos d'Esquadra investigan el apuñalamiento a un vigilante de seguridad este jueves al mediodía. Los hechos han sucedido en la estación de Igualada de Ferrocarrils de la Generalitat. Una de las cámaras de seguridad ha captado como uno de los usuarios se acerca por la espalda al trabajador y, sin mediar palabra, clava en dos ocasiones un arma blanca a la altura del corazón. Después se da a la fuga.
La policía catalana ha recibido el aviso del ataque poco después de las dos del mediodía. Cuando las primeras patrullas han llegado a la estación, ya no quedaba ni rastro del agresor. Los Mossos han abierto una investigación para intentar identificarlo y arrestarle , Unidades delSistema d'Emergències Mèdiques (SEM) se han llevado de urgencia al vigilante a un centro hospitalario donde, según las primeras informaciones, se recupera de heridas que podrían haber resultado fatales.
El asesorADN Sindicalde Seguridad y Servicios de Cataluña,Sergio Sánchez, ha explicado que la discusión previa al ataque ha sido absurda, acerca de un billete de transporte. Sánchez pide que los vigilantes no trabajen en solitario, que por lo menos se muevan por parejas. "Las agresionesson cada vez más violentas. Las administraciones públicas deben tomar medidas y no lo está haciendo", ha avisado. El portavoz también ha recordado que hace un par de semanasotro vigilante fue golpeado en la cabeza con su propia defensa.
Vercingétorix depone las armas a los pies de César.
Se da la paradoja de que Julio César, asesinado en los Idus de marzo del año 44 a.C., es probablemente el personaje más popular de la historia romana, el más buscado por los cientos de miles de turistas que visitan la ciudad
Se ha cometido un asesinato en Roma, que dos mil años después sigue siendo un caso abierto. Se conocen los autores, un grupo de sesenta senadores, la causa de la muerte, 23 cortes y puñaladas, y hasta se sabe dónde cayó el cuerpo, que se defendió con un afilado estilo (un punzón) hasta su último aliento. Incluso es un secreto de dominio público la motivación de los asesinos, todos ellos amnistiados recientemente por la víctima y temerosos de que ésta, proclamada dictador de la ciudad, quisiera convertir la República Romana en una Monarquía. El vigente misterio está en la desvaneciente huella, aunque se intuya a simple vista gigantesca, que hay de aquel mundo en la actualidad.
Lo que se denomina Antigua Roma está formada por decenas y decenas de capas de historia y por monumentos que se conservan en razonable buen estado, pero que rara vez se pueden fechar en la República romana y que en la mayoría de casos sufrieron la mano embellecedora de los Papas.
Se da la paradoja de que Julio César, asesinado en los Idus de marzo del año 44 a.C., es probablemente el personaje más popular de la historia romana, el más buscado por los cientos de miles de turistas que visitan la ciudad cada año, y al mismo tiempo el que resulta más difícil rastrear su legado en piedra.
«Julio César sigue siendo muy amado; es un concepto recurrente ahora que, con las democracias en crisis, es más necesario que nunca pensar en personalidades fuertes», señala Andrea Frediani, autor de la trilogía de novelas ‘La sombra de Julio César’, cuya primera entrega ha salido a la venta esta semana en España y cuenta la infancia y juventud de este político y militar romano que cambió su tiempo.
Con motivo de la publicación por parte de Espasa de la primera parte de esta saga, ABC Historia visita de la mano de este historiador italiano algunos de los restos arqueológicos y rincones de Roma que más pueden acercar hoy la figura del dictador romano, el hombre que dejó la república tambaleando y a golpe de caramelo para que su sobrino Octavio Augusto la convirtiera en imperio.
1.º La Subura
A pesar de los lustrosos orígenes de su familia, Julio César se crió en la Subura, uno de los barrios más populosos de la ciudad que estaba situada entre las colinas de Viminal y Esquilino. Era un área ruidosa y sucia, en la que se ubicaban numerosos comercios, fábricas y viviendas construidas de forma caótica, casas muy juntas unas de las otras, creando entre ellas una imbricada red de callejones y callejas, cobijando a un buen puñado de criminales, prostitutas y pobres. La Roma de las tabernas y los prostíbulos, de los talleres humildes y los comercios baratos. «La familia de Julio César se jactaba de descender de los dioses, pero cuando él era un niño sufrían altibajos y hacía tiempo que no entraban en cargos públicos. César, que era orgulloso y decidido, se propuso sacar a su familia adelante a toda costa. Cien años antes hubiera fracasado, pero en medio del proceso de decadencia que vivía la República era el contexto ideal para que nacieran hombres ambiciosos y autoritarios como él», explica Frediani.
Muralla que separaba la Subura de los foros y de la casa de los Caballeros de Rodas.
De aquel barrio se conservan apenas sombras y referencias remotas, pero sobre sus ruinas y de los foros imperiales surgieron en la Edad Media casas y torres de familias aristocráticas que se conservan hoy, muy modificadas, como la Torre de los Condes (Torre dei Conti) o la Torre del Grillo. La Subura es, además, un buen recuerdo de que la frase de Augusto de que encontró «una ciudad de ladrillo y la dejó de mármol» no es una exageración, sino una descripción exacta de los hechos. En la Roma donde creció Julio César predominan el ladrillo y la madera. «Era una ciudad de tola, con algo de travertino, menos monumental. El color que predominaba era el marrón, más sencillo en todos los sentido», recuerda Nestor F. Marques, arqueólogo y responsable de la web Antigua Roma al día, buen conocedor de la Ciudad Eterna.
2.º El Foro Romano
El Foro está ubicado en el lugar del primer asentamiento de Roma, que originalmente era un área pantanosa. Fue solo a finales del siglo VII a.C., tras la recuperación del valle, cuando el Foro Romano comenzó a tomar forma como centro de la vida pública de la república. Con el transcurso de los siglos, se fueron construyendo monumentos como las basílicas, los templos, la Curia del Senado, la Tribuna de oradores o la Casa de las Vestales que formaron parte de la carrera política de Julio César. Su mano como gobernante de la ciudad se puede ver en el lugar de la curia y los Rostri (la tribuna de la cual los magistrados hablaban al público) y haciendo construir la Basílica Julia frente a la Basílica Emilia.
A la muerte del dictador, se vio la necesidad de ampliar el antiguo Foro Romano debido a su pequeño tamaño, lo que devino en una carrera histórica entre los distintos emperadores por hacerse con espacios cada vez más monumentales alrededor de lo que hoy se conoce como el Foro de César.
El Foro Romano.
«Era la sede de una Roma que ya tenía mucho poder, aunque estaba viciado. La república se estaba devorando a sí mismo», asegura F. Marques, también presente en el paseo con Frediani, sobe el paso de república a imperio. El área donde se encontraban el antiguo Foro quedó abandonado durante la Edad Media y fue usada como pastos para vacas. Muchos de los revestimientos de mármol que adornaban los monumentos fueron retirados por los Papas medievales para ser utilizados en iglesias y otras partes de la ciudad. El actual parque arqueológico es resultado de trabajos de excavación sorprendentemente recientes.
3.º Los escenarios del triunfo
La sede histórica de los Museos Capitolinos, conocidos por su enorme colección de esculturas clásicas, incluida la ecuestre en bronce de Marco Aurelio, está situada en la plaza del Campidoglio (‘Capitolio’), remodelada según el diseño de Miguel Ángel, una de las colinas más importantes de la ciudad. Desde lo alto de la Capitolinus Mons se puede contemplar el imponente recorrido entre el Campo Marcio o de Marte y el Foro que todo ejército tenía derecho a realizar tras su victoria en el extranjero y que Julio César celebró en cuatro ocasiones (la última de ellas, tras su victoria sobre otro ejército romano, está considerado una de las causas de su asesinato).
El ‘triumphus’ era una ceremonia civil y un rito religioso cuyo elemento central era el desfile del comandante victorioso junto a sus tropas, que recibían el privilegio de poder entrar armadas en la ciudad. La procesión empezaba en la parte más meridional del Campus Marti, donde hoy se encuentra el corazón monumental de Roma (Piazza Navona, Pantheon, Santa Maria sopra Minerva, san Luigi dei Francesi, Palazzo Madama, Fontana di Trevi, etc.), dirigiéndose luego hacia la antigua puerta Carmentalis y finalmente a lo que hoy es el Capitolio donde, según la tradición, Rómulo, tras celebrar el primer triunfo de la historia de Roma, fundó el templo de Júpiter Feretrio. Aquel edificio es hoy un recuerdo remoto, pero en la colina se conservan son restos de otro templo dedicado a este dios, el Templo de Júpiter Óptimo Máximo, donde se depositaban las spolia opima, las armas del enemigo derrotado, y se ofrecía la victoria a este dios.
La nueva restauración de los cimientos del Templo de Júpiter.
El vínculo de Julio César con este templo va más allá de los cuatro triunfos que le dedicó a Júpiter, uno de los cuales, el del año 46 a.C., fue tan colosal que incluyó varios desfiles de galos, egipcios, asiáticos y africanos encadenados junto a jirafas, carros de guerra britanos y otros prodigios exóticos. No solo fue el Templo de Júpiter Óptimo Máximo donde Bruto y otros de los que tomaron parte en el asesinato de Julio César se refugiaron tras su crimen, sino también donde el propio dictador acudió de rodillas seis meses antes como muestra de sumisión a Júpiter tras sufrir un accidente que se entendió como un presagio de que el dios no aprobaba sus acciones en la guerra civil.
4.º La plaza olvidada donde fue asesinado
La imagen que está incrustada en el imaginario popular es la de Julio César siendo asesinado en medio del Senado, en el Foro. Sin embargo, ese 15 de marzo (día de buenos augurios según la tradición romana) el grupo de conspiradores interceptó a César justo al pasar por el Teatro de Pompeyo, donde se reunía la curia romana debido a unas obras, y lo condujo a una habitación anexa al pórtico donde se produjo el baño de sangre. Los conspiradores se apiñaron en torno al dictador fingiendo pedirle distintos favores. Lucio Tilio Címber, que había servido a las órdenes del César, le reclamó que perdonara a un hermano suyo que se encontraba en el exilio. Mientras el dictador romano trataba de calmar al grupo, Címber tiró de la toga de César y mostró su hombro desnudo: era la señal acordada. Casca sacó su daga y le apuñaló, pero solo fue capaz de arañar el cuello del dictador. Según algunas versiones, César agarró los brazos de Casca y forcejeó con él intentando desviar la daga.
El general romano no solo se defendió por unos segundos de los ataques, sino que fue capaz de sacar un afilado estilo (un punzón) y herir a varios hombres, al menos a dos, incluido a Bruto en un muslo. Tras el ataque de Casio, los otros conjurados se unieron a la lucha propinando a César numerosas estocadas y tajos. Con 23 cortes y puñaladas en su cuerpo (aunque solo una realmente mortal), Julio César se cubrió la cabeza con su túnica púrpura en un último esfuerzo por mantener la dignidad y cayó desplomado junto al pedestal de la estatua de Pompeyo, su otrora máximo rival.
Largo di Torre Argentina
El lugar donde fue asesinado Julio César está situado en la plaza Largo di Torre Argentina y permaneció olvidado durante siglos y siglos. Durante unas obras en 1927 para hacer una plaza extensa al gusto del fascismo italiano, aparecieron cuatro templos romanos republicanos y los restos del Teatro de Pompeyo. Augusto, hijo adoptivo y sucesor de Julio César, había señalado el lugar del asesinato mediante una estructura de hormigón de tres metros de ancho por más de dos de alto en un intento de que se olvidara el vínculo de este lugar maldito con su familia. «Augusto quiso borrar la memoria de algo tan tremendo y por eso del lugar de su asesinato se conservan tan pocos restos. En el lugar exacto de la muerte, construyó unas letrinas», apunta Néstor F. Marqués, autor de los libros ‘Un año en la antigua Roma’ y ‘¡Que los dioses nos ayuden’, entre otros.
5.º El templo de César
Una de las razones por las que Augusto, fundador del Imperio romano, quiso que se desvinculara la imagen de su familia de lo que hoy es la plaza Largo di Torre Argentina fue porque para glorificar a su tío abuelo ya tenía otros planes. El templo de César, situado en el corazón del Foro, es el resultado del proceso de deificación del dictador. Situado en el Foro entre la basílica Emilia y el templo de Cástor y Pólux, el edificio fue comenzado por Augusto en el año 42 a. C. para albergar los restos de su tío abuelo y dedicado originalmente al culto del cometa (bautizado sidus Iulium)que apareció poco después de su asesinato, manifestación del alma de César divinizado.
Reconstrucción en 3D del Templo del Divino Julio.
«En la gran lasaña que es Roma, hay piedras que hablan. Es el caso de este templo, que es la máxima representación de Julio César, aunque solo se conserva la base», apostilla Alessandra De Tata, arqueóloga y guía oficial de Roma. Durante el funeral, el pueblo de Roma empezó a tirar armas, joyas y hasta juguetes hacia los restos del dictador, que fue quemado y luego enterrado en este punto destacado del Foro.
Los arqueólogos que excavaron un antiguo cementerio en Israel descubrieron un ídolo que creen que data de la adoración de la diosa Asherah hace unos increíbles 7.500 años.
Los arqueólogos que excavaron un antiguo cementerio en Israel descubrieron un ídolo que creen que data de la adoración de la diosa Asherah hace unos increíbles 7.500 años.
Durante las excavaciones que tuvieron lugar en la década de 1980 en la ladera de una montaña cerca de Eilat, la ciudad más al sur de Israel en el extremo norte del Mar Rojo, los arqueólogos encontraron los restos de un cementerio que se remonta a la antigüedad. También encontraron otras ruinas y marcadores que muestran que este lugar fue un importante lugar de culto hace mucho tiempo, y ahora han descubierto lo que se cree que es un ídolo de Asherah. Este sitio en particular fue construido hace aproximadamente 7500 años y fue dedicado a la diosa Asherah, quien en tiempos posteriores fue adorada como la esposa del dios creador de Israel, Yahweh.
Mezclando las características de una diosa madre, diosa de la fertilidad y la encarnación de todo lo que era de naturaleza femenina, el ídolo de Asherah (que también se llamaba Athirat o Ashera en diferentes épocas) fue una figura importante en la religión de los cananeos, que ocuparon las tierras del actual Israel en el segundo milenio antes de Cristo. Una vez que los israelitas aparecieron en Canaán, en realidad absorbieron a Asherah en sus tradiciones religiosas, con evidencia arqueológica que sugiere que los israelitas comenzaron a adorar a la figura de la fertilidad materna en el siglo XII a.
Pero como muestra el descubrimiento del nuevo sitio del ídolo de Asherah, esta diosa era conocida por los ocupantes del Levante (los modernos Israel, Palestina, Jordania, Líbano y Siria) mucho antes de que aparecieran por primera vez los pueblos mencionados en la Biblia hebrea. El sitio en Eilat fue construido a finales del período Neolítico o de la Edad de Piedra, y es fácilmente el sitio de ídolos de Asherah más antiguo jamás encontrado.
Los expertos han estado estudiando los restos y artefactos encontrados en el sitio durante más de cuatro décadas, e incluso en la década de 2020 están surgiendo nuevas revelaciones de esta investigación.
Este tronco de árbol de enebro encontrado en una tumba en Eilat, Israel, es el ídolo de Asherah más antiguo descubierto hasta ahora en el Cercano Oriente, que data de hace 7.500 años. (Uzi Avner/ Researchgate )
Ídolo de Asherah Parte del cementerio de la era prebíblica del Mar Rojo
Las primeras excavaciones verdaderas en los sitios de Eilat fueron realizadas por el arqueólogo israelí Uzi Avner y su socio Israel Hershkovitz a fines de la década de 1980, después de que la actividad de construcción en el área revelara la presencia de algo históricamente significativo bajo tierra.
Lo que Avner y Hershkovitz encontraron en la ladera de la montaña cerca de Eilat fue más extenso de lo que nadie hubiera imaginado. Desenterraron 11 tumbas sencillas y 20 tumbas de túmulo más elaboradas en el cementerio, que a pesar de algunos robos de tumbas en el pasado todavía estaban llenos de algunos restos óseos y una colección diversa de bienes funerarios. La datación por radiocarbono de muestras de huesos mostró que el cementerio estuvo en uso durante más de mil años, desde alrededor del 5450 al 4250 a.
Un entierro de una mujer con un niño de 7.500 años de antigüedad encontrado en una de las tumbas del Mar Rojo de Eilat. (Uzi Avner/ Researchgate )
Si bien no había nada especialmente único o notable en las 11 fosas comunes, las tumbas de túmulo se construyeron con mucho cuidado. Sobre las cámaras funerarias se dispusieron grandes rocas sostenidas por pavimentos de piedra, que no incluían esqueletos completos sino solo huesos seleccionados.
Curiosamente, Avner cree que las diferencias entre los dos tipos de tumbas no son un reflejo del estatus de clase antigua. Él dice que las tumbas simples representaban un entierro inicial, y que una vez que los cuerpos se descomponían, algunos de los huesos se retiraban y se colocaban dentro de las cámaras del túmulo junto con varios tipos de objetos funerarios. Algunas de las cámaras del túmulo estaban conectadas entre sí y una contenía los restos de varias personas, lo que indica que las relaciones familiares o de parentesco se reconocían y respetaban incluso después de la muerte.
La lista de bienes funerarios encontrados en las tumbas incluía elementos prácticos y herramientas como puntas de flecha, piedras de moler, raspadores y cuencos de piedra, estos últimos decorados con formas geométricas. También se encontraron fragmentos de cerámica en los entierros de túmulos, junto con colecciones de huesos de animales de una amplia gama de especies. Un hallazgo notable dentro de las cámaras fueron algunas impresionantes colecciones de pequeños objetos personales preciosos, hechos de conchas, trozos de coral, minerales y piedras semipreciosas.
La última categoría incluía bastantes cuentas, algunas de las cuales estaban hechas de conchas marinas obtenidas localmente. Pero las colecciones de cuentas también incluían muestras que estaban hechas de materiales que solo están disponibles en lugares lejanos. Entre estos se destacan las cuentas de loza y esteatita vidriada más antiguas jamás encontradas, todas las cuales procedían de fuentes en Mesopotamia.
Todos estos artefactos se encontraron dentro y alrededor del cementerio de 7500 años de antigüedad en el sur de Israel. 1. Joyas de concha; 2. Loza, cuentas de esteatita; 3. Raspadores de pedernal; 4.Conchas, coral de la bahía de Eilat; 5. Cuenta de cobre; 6. Brocas de tazón de arenisca; 7. Puntas de flecha; 8. Hacha de basalto; 9. Minerales. (Uzi Avner/ Researchgate )
Otro hallazgo significativo en el sitio fueron los restos de fogones, que presumiblemente habrían sido utilizados para crear fiestas en honor a los muertos. Se han encontrado signos de festejos cerca de otros lugares de entierro antiguos, pero esta es la primera vez que se encuentran varios hogares literalmente dentro de un cementerio (el grupo principal incluía 66 hogares que rodeaban dos tumbas).
Adoración del ídolo de Asherah y las piedras erguidas de Eilat
Los arqueólogos concluyeron que este sitio estaba dedicado a Asherah debido a la presencia de una instalación única. Esta era una sección de terreno aparentemente sagrado pavimentado con pequeñas losas, y fue aquí donde los arqueólogos encontraron una reliquia de madera de 11 pulgadas (30 centímetros) de altura que identificaron como los restos de un tronco de enebro. Este tipo de reliquia de madera sagrada se ha recuperado de otros sitios arqueológicos en la región de Levante, y se sabe que representa a la diosa de la fertilidad en todos sus diversos nombres (se la conoce como Ashera en la Biblia).
La presencia del tronco del árbol de enebro deja en claro que el sitio estaba reservado para el culto a la diosa, y es fácilmente el ídolo de Asherah más antiguo que se encuentra en la región (fue fechado con carbono en 4540 a. C.).
Asherah fue referenciada negativamente en la Biblia hebrea, vista por sus compositores como un obstáculo para el triunfo de Yahweh . Su culto se limitó a los primeros siglos de la ocupación israelita de las tierras de Canaán, y parece que todo rastro del culto a la diosa Asera había desaparecido de las prácticas religiosas hebreas a principios del siglo VI a.
Además del árbol sagrado de Asherah, los arqueólogos encontraron otros restos que revelan la verdadera naturaleza del sitio. Esto incluía cientos de menhires sagrados pequeños y de tamaño modesto, que en el Cercano Oriente se conocen como masseboth (o masseba en singular). Apareciendo por primera vez alrededor del año 1200 a. C., este tipo de monumento de piedra se erigía con frecuencia en lugares sagrados en el Cercano Oriente y en el Levante en tiempos prebíblicos.
Una massebah antropomórfica con un nido de seis calaveras a sus pies (Uzi Avner / Researchgate )
En Eilat, se encontraron dos tipos de masseboth asociados con las cámaras del túmulo. Uno consistía en piedras anchas colocadas alrededor del perímetro este de las tumbas, y el otro estaba compuesto por piedras que se instalaron dentro de las cámaras de las tumbas que miran al norte. Con base en los hallazgos en otros sitios, se cree que las grandes masas colocadas sobre el suelo habrían representado a la diosa de la fertilidad, mientras que las piedras colocadas dentro de las tumbas habrían representado a los antepasados del difunto.
Otro descubrimiento importante reportado en Eilat fue la presencia de dos santuarios al aire libre, que estaban separados de otras áreas del sitio por hileras de piedras de campo. Los santuarios contenían un número significativo de pequeños maseboth, de dos pies (dos tercios de un metro) de altura o menos, que probablemente representaban ancestros atesorados o varias deidades en un panteón de dioses prehistóricos perdido hace mucho tiempo.
Resucitando a las Primeras Diosas en la Tierra de Israel
Muchos arqueólogos e historiadores antiguos no saben acerca de las personas que residían en las tierras del Levante en tiempos prehistóricos. Pero como deja en claro el estudio del increíble sitio encontrado en Eilat, estas sociedades antiguas tenían una orientación profundamente espiritual y se suscribieron a un sistema de creencias metafísicas que se transmitió miles de años en el tiempo.
Incluso los antiguos israelitas adoraron a Asherah durante un tiempo antes de que las autoridades religiosas finalmente pudieran desterrarla de su religión monoteísta. A partir de entonces, fue olvidada en gran medida en la región, pero afortunadamente los arqueólogos han podido descubrir la verdad sobre cuán influyente fue realmente esta figura de diosa en el Cercano Oriente en el pasado remoto.
La viruela del mono, una enfermedad zoonótica poco frecuente en humanos y endémica en África occidental y central, ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias a nivel mundial tras la detección de varios brotes en tres países europeos.
Este jueves, el viceconsejero de Asistencia Sanitaria y Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, ha declarado en una entrevista en Onda Cero que "es posible que en los próximos días surja en Madrid algún caso más de viruela del mono". Asimismo, augura que los 24 casos en estudio "probablemente sean positivos" también.
MADRID ELEVA A 24 LOS CASOS SOSPECHOSOS. La Comunidad de Madrid ha confirmado siete casos de viruela del mono y tiene otros 24 sospechosos pendientes de la prueba que constate esta enfermedad, han indicado a Efe fuentes de la Consejería de Sanidad. Los casos detectados en la región madrileña -ninguno de ellos reviste gravedad- están asociados a dos focos principalmente, la vía de transmisión es por contacto muy estrecho, y todos los diagnosticados y las sospechas son hombres, según ha explicado consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, en declaraciones a los medios de comunicación.
Un incendio hace cenizas uno de los nuevos contenedores instalados frente a una escuela, en el Raval
La policía y los Bomberos han intervenido con celeridad para apagar las llamas en la calle del Abad Safont
Un contenedor del nuevo modelo estrenado recientemente en Barcelona ha sido víctima este miércoles de un incendio que lo ha reducido a cenizas. El fuego se ha producido en la calle del Abad Safont, junto al antiguo monasterio benedictino de Sant Pau del Camp, en el Raval. Las llamas, muy vivas, se han podido ver desde la avenida del Paralelo y el humo negro ha llegado hasta el patio de la Escuela Collaso y Gil, que está justo delante.
El incendio se ha originado a las 14 h por motivos que se desconocen y un equipo de betevé ha podido registrarlo. Ninguna de las personas que había en esos momentos en la calle y a las que se ha consultado ha dicho haber visto a nadie que pudiera haber provocado el siniestro.
La Guardia Urbana ha acudido rápidamente al lugar de los hechos y ha precintado la acera, aunque no ha cortado el tráfico de vehículos. Una dotación de los Bomberos ha llegado en menos de 10 minutos y ha procedido a apagar el fuego. Han revisado los contenedores de alrededor por si había algún elemento incendiario en el interior y también los han remplazado por precaución.
Otros contenedores quemados en Barcelona
Esta no es la primera vez que se producen incendios en contenedores en Barcelona. Uno de los más espectaculares fue en octubre de 2021, cuando tres contenedores y una terraza quemaron en el Ensanche. En algunos casos, como en la calle de Girona, las llamas en el contenedor llegaron a los 4 m de altura.