sábado, 3 de mayo de 2025

Muere un caballo en la cabalgata de los Tres Tombs de Barcelona

  Metropoli


Cabalgata de los Tres Tombs en una edición anterior / AJUNTAMENT DE BARCELONA

Cabalgata de los Tres Tombs en una edición anterior / AJUNTAMENT DE BARCELONA

El animal ha caído fulminado durante el recorrido, en la esquina de la calle Parlament: los veterinarios han asegurado que no ha sufrido

Un caballo ha muerto este sábado, 3 de mayo, durante la celebración de la Trobada Nacional dels Tres Tombs en el barrio de Sant Antoni de Barcelona.

El animal, llamado Sant y de ocho años, se desplomó repentinamente al inicio del recorrido, en la confluencia de las calles Parlament y Ronda de Sant Pau. Veterinarios desplazados al evento confirmaron su muerte inmediata y aseguraron que no sufrió.

Imagen de una edición anterior dels Tres Tombs

Imagen de una edición anterior dels Tres Tombs

Sin señales de cansancio

El caballo portaba el estandarte de Sant Antoni, patrón de los animales, en una edición especial que conmemoraba el bicentenario de esta tradicional cabalgata.

El presidente de la Federación dels Tres Tombs, Andreu Bernadàs, ha lamentado el suceso y ha explicado que Sant no había mostrado señales de cansancio, ya que el desfile acababa de comenzar.

Caballos de la tradicional fiesta de los Tres Tombs en un municipio de Barcelona

Caballos de la tradicional fiesta de los Tres Tombs en un municipio de Barcelona AJ BCN

Recorrido desviado

Tras el incidente, la organización ha desviado el recorrido por la calle Manso y ha cancelado la bendición de los animales. Pese a la tragedia, la comitiva ha continuado con 70 carruajes y más de 200 caballos.

La fundación FAADA ha denunciado que no es el primer caso de muerte en los Tres Tombs y reclama medidas más estrictas para proteger a los animales en este tipo de actos.

viernes, 2 de mayo de 2025

La luz (y la información) que no acaba de llegar a toda España: dos barrios de Toledo siguen a oscuras

 

La luz eléctrica llegó a las calles y a las casas de España a finales del XIX. Un siglo y medio después este bien titubea cuando menos se esperaba. El Gobierno, el mismo presidente Sánchez, aseguraba con soberbia que no iba a haber ningún problema.

Del mismo modo que la ínclita presidenta de Red Eléctrica y exministra socialista, Beatriz Corredor, ante los avisos de algunos expertos, que ponían en cuestión, y con razón, la seguridad del suministro.

El apagón en Toledo: cuando la ciudad milenaria volvió a ser medieval en el XXI

El gran apagón de la soberbia y de la ineptitud y de la ideología al fin llegó. Nadie dio explicaciones y cuando las dio, sin darlas, Sánchez, fue para echarle la culpa a las centrales nucleares, entre otros. Cualquiera menos Él.

Algunas ciudades solo estuvieron unas horas sin luz. La mayoría más de medio día y otros lugares, varios días después de la oscuridad, continúan apagados. Y no precisamente en pueblos alejados donde es más difícil que alcance la red, o donde existen mayores problemas de cortes por distintos factores.

Dos barrios de Toledo, la capital de Castilla-La Mancha, La Legua y Vistahermosa, no tienen luz este viernes. Lo ha confirmado el Ayuntamiento a través de Iberdrola, que dice haber un «problema en la red». «Un problema en la red» es algo así como como cuando se va al médico, este no sabe lo que uno tiene y concluye que es un virus.

La pedanía de Ciudad Real que sigue sin luz tras el apagón

Podría decirse que la luz en España tiene un virus debido a la falta de información. La incertidumbre es una de las peores cosas para casi todo. En este caso se puede llevar de otro modo no tener luz cuando se sabe que su falta ha sido provocada por un rayo nunca antes visto que ha destruido una central, un suponer: una catástrofe inevitable.

Pero no es el caso porque ni siquiera se sabe lo que ocurre en pleno XXI, un siglo y medio después de la llegada a las calles y hogares de la luz que titubea y que no llega a las ciudades modernas. El Gobierno no solo no informa, sino que echa balones fuera, generando más confusión después del caos del gran apagón que siguen sufriendo tres días después dos barrios modernos de una ciudad moderna.

Los científicos se adentran en las profundidades del mar y dan con el gigante de hace 18.000 años


Un equipo de investigación dirigido por el British Antarctic Survey ha encontrado en el fondo del Mar del Norte gigantescas marcas de erosión formadas por icebergs colosales de hace 18.000 años.

Los icebergs, que eran del tamaño de ciudades medianas, se desplazaron a la deriva frente a la costa de Gran Bretaña a medida que la capa de hielo retrocedía rápidamente hace entre 18.000 y 20.000 años, según ha informado el medio Illustreret Videnskab.

El equipo de investigación británico utilizó datos de estudios sísmicos recopilados en relación con la búsqueda de gas y petróleo en el fondo del Mar del Norte, según explica el medio danés. En las mediciones se pudieron distinguir largas y gigantescas marcas de erosión ocultas varios metros bajo el espeso fango del fondo marino.

El portal especializado New Scientist señala que este hallazgo no solo ayuda a entender los eventos climáticos del pasado, sino que también podría ofrecer claves cruciales para el estudio de la desestabilización de las plataformas de hielo en la Antártida en el contexto del cambio climático.

Las marcas están formadas por icebergs que han medido entre cinco y diez kilómetros de ancho y varios cientos de metros de espesor. Los icebergs recuerdan a los gigantescos icebergs que vemos hoy desprendidos de las plataformas de hielo de la Antártida. Aquí, icebergs tan conocidos como el A23a y el A68a cubren las mismas áreas que estados e islas más pequeños.

Los investigadores creen que en el pasado también existían plataformas de hielo similares en Gran Bretaña y el Mar del Norte, lugares cubiertos de hielo en los que se desprendieron icebergs.

El equipo de geólogos ha encontrado evidencias de que las huellas rectas de erosión en el fondo del Mar del Norte causadas por los colosales icebergs se transforman en surcos más pequeños y sinuosos, lo que indica que los grandes icebergs se han roto en partes más pequeñas.

En otras palabras, los grandes icebergs antiguos del Mar del Norte se han dividido en icebergs más pequeños a medida que se derritieron debido al aumento de las temperaturas hace 20.000 y 18.000 años.

Un terremoto de magnitud 7.5 grados sacude Chile y se emite la alerta por riesgo de tsunami

 

Un terremoto de magnitud 7.5 grados Richter ha sacudido a las 09.02 horas de este viernes 2 de mayo el extremo austral de Chile en la región de Magallanes, lo que ha dado paso a una alerta ante el posible riesgo de un tsunami.

El epicentro del movimiento sísmico se encuentra a 218.0 kilómetros al Sur de la localidad, a 21 kilómetros de profundidad.

Por el momento se desconocen más datos del terremoto o si hay daños materiales o personales.

El Presidente de la República de Chile, Gabriel Boric Font, ha emitido un comunicado a la población a través de 'X': "Llamamos a evacuar borde costero en toda región de Magallanes. En estos momentos nuestro deber es prevenir y hacer caso a autoridades. COGRID regional y nacional están comenzando. Todos los recursos del Estado están a disposición".

**El 1 de mayo: Un Día de la Hipocresía Laboral**

 Carta de un Sindicalista con Vergüenza .


 Cada 1 de mayo, el mundo entero celebra el Día Internacional de los Trabajadores, un momento que debería ser una glorificación de la lucha obrera por derechos dignos y condiciones laborales justas. Sin embargo, la realidad es muy diferente en muchos lugares, donde los sindicatos, que se supone deben defender los intereses de los trabajadores, parecen más bien instrumentos al servicio de empresarios y políticos.


Los sindicatos, en su mayoría, han sido cooptados por el sistema. En vez de ser bastiones de resistencia y lucha colectiva, muchos de ellos se han convertido en meras herramientas de negociación que operan en complicidad con las élites económicas. Este 1 de mayo, observamos cómo estos sindicatos “vendidos” manipulan a los trabajadores, organizando desfiles y actos que, aunque aparentan ser festivos, son solo una fachada para ocultar la falta de acción real a lo largo del año.

La ironía es palpable: aquellos que deberían ser los abanderados de la justicia social, en realidad, están más interesados en mantener sus posiciones de poder y asegurar sus privilegios. Los asistentes a estas manifestaciones son, en su mayoría, empleados obligados a participar, bajo la amenaza de represalias o simplemente porque no hay otra opción. Mientras tanto, los verdaderos problemas laborales, como la precariedad, el abuso y la explotación, continúan sin abordarse.

A medida que pasa el tiempo, se hace evidente que cada vez menos trabajadores se sienten representados por estos sindicatos. La desconfianza crece, y con ella, la apatía. El 1 de mayo se ha convertido en un ritual vaciado de significado, donde la risa y los aplausos suenan huecos, reflejando más una presión social que un verdadero espíritu de lucha.

Lo que antes era un símbolo de unidad y resistencia, se ha transformado en una representación caricaturesca de una lucha que ya no es genuina. Es crucial que los trabajadores se cuestionen el papel de sus sindicatos y busquen formas auténticas de reivindicar sus derechos, que trasciendan la pompa superficial de un día al año. La verdadera lucha por la dignidad laboral no se gana con aplausos, sino con acciones concretas y una toma de conciencia colectiva que nos permita recuperar el verdadero sentido de solidaridad y defensa obrera.

El enchufismo del Gobierno en Red Eléctrica: 6 exaltos cargos sin conocimiento

 

El Gobierno de Pedro Sánchez ha copado el consejo de administración de Red Eléctrica con seis asientos. Ninguno de los ex-altos cargos colocados a dedo pese a tener el 20% del «operador privado», como definió el presidente del Gobierno al único transportista del sistema energético español -privatizado en 1999-, tiene conocimiento alguno del sector. Todos han sido designados por afiliación y no por ser expertos en una empresa estratégica, quizá la más importante de España debido a que su operativa afecta al resto.

Ninguno estudió Ingeniería Industrial o rama similar para poder dar una opinión formada en el consejo de administración, pero se embolsan sueldos de entre 564.000 y 175.000 euros, dependiendo de si es Beatriz Corredor, presidenta de Red Eléctrica, o consejero ‘raso’. La inmensa mayoría de estos consejeros pertenecieron a otros Gobiernos, convirtiendo a la compañía cotizada en un cementerio de elefantes, pese a tener una valoración de 10.000 millones de euros a cierre de la jornada de este miércoles, con una caída del 4%, la más elevada de todo el sector energético. De esta manera, el mercado señala directamente como responsable del apagón.

ZAPATERO PIDIÓ A CORREDOR EN RED ELÉCTRICA Y SÁNCHEZ LA COLOCÓ

Entre los Gobiernos de Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero e incluso de Felipe González han salido estos consejeros y la presidenta Beatriz Corredor. El operador, regulado por el Boletín Oficial del Estado, y, por tanto, a las órdenes del Ejecutivo, se ha convertido en uno de los principales brazos ejecutores del plan de la transición ecológica, especialmente de la energía fotovoltaica, a pesar de los riesgos advertidos desde hace cinco años al aportar electricidad a la red de forma asíncrona -la red necesita síncronos para poder estabilizarse a una frecuencia de 50 Hz-.

En el momento del apagón, la fotovoltaica era la gran protagonista y presumiblemente Red Eléctrica buscaba un nuevo récord de producción de fuentes renovables, con cinco reactores nucleares apagados, como gran parte de las centrales de ciclo combinado. La situación derivó en un apagón que nunca debió producirse debido a los altos impuestos que se abonan en la factura eléctrica, aunque se desconoce a dónde van a parar dada la baja inversión en el transporte de energía.

Beatriz corredor es la gran señalada por el apagón, que ha dejado al menos ocho muertes por mala combustión de un generador, el incendio de una vela y un respirador automático sin funcionar. Ocho vidas de las que el Gobierno ha evitado hablar en público y de las que no se ha responsabilizado en ningún momento. Jurista y registradora de la propiedad, estuvo al frente del Ministerio de Vivienda con Zapatero. Su nombramiento oficioso se hizo el 21 de febrero de 2020 y ha tardado 47 horas en dar la cara para esquivar su dimisión.

Antes de llegar a la cúpula y ser el sueldo público que más cobra del Estado, Corredor se afilió al PSOE en 2003 y llegó a ser concejal en el Ayuntamiento de Madrid en los años de 2007 y 2008. Zapatero la fichó entonces para impulsar la vivienda en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria.

Pedro Sánchez la recogió por expreso deseo de Zapatero para tener un asiento en el Congreso de los Diputados. Su ascenso apenas llegó unos meses después de las elecciones del 10-N. El pasado ejercicio, la SEPI y los accionistas de Red Eléctrica le dieron otros cuatro años más. Su nombramiento se debió al cese de Jordi Sevilla, muy crítico con la forma en la que se estaba llevando la transición energética con Teresa Ribera y la propuesta de cerrar las centrales nucleares.

DE LA AEMET A EFE, PERO NINGUNO CON FORMACIÓN EN ENERGÍA

Ricardo García Herrera, por su parte, calienta el asiento en el consejo de Red Eléctrica tras pasar por la Agencia Estatal de Meteorología entre 2010 y 2012, con Zapatero en la presidencia del Gobierno. Tampoco tiene formación en el sector eléctrico y viene de ser director de Salud Pública en el País Vasco, así como director general de Prevención y Promoción de la Salud de la Comunidad de Madrid. Se trata de un experto en el cambio climático, con más de 80 libros y artículos científicos sobre diversos temas relacionados con el medioambiente y gases de efecto invernadero, entre otros.

Elisenda Malaret, por su lado, está sentada en el consejo de administración para tener la cuota correspondiente del PSC, la marca del PSOE en Cataluña. Licenciada en Derecho, está especializada en contratación pública, regulación económica y transparencia. Con el tripartito de José Montilla y los gobiernos de Artur Mas estuvo en el Consell de l’Audiovisual de Catalunya entre 2008 y 2014.

Esther María Rituerto ha crecido al calor de la SEPI. Sin formación en el sector de Red Eléctrica, ha pasado por varios puestos en empresas públicas y privadas, como la agencia de noticias EFE.

JURISTAS Y EXPERTOS EN VIVIENDA: QUÉ PODÍA SALIR MAL

Marcos Vaquer Caballería tiene un perfil muy similar a Beatriz Corredor. Jurista, especializado en el derecho administrativo y urbanismo. Ha pasado por la Dirección General de Urbanismo y Política de Suelo con Zapatero, entre 2004 y 2008, mientras estuvo a las órdenes de Corredor al ser subsecretario de Vivienda y presidente de la Entidad Pública Empresarial de Suelo (SEPES) entre 2008 y 2010. Antes de llegar al Ejecutivo estaba en el Bureau del Comité de Vivienda y Gestión de Suelo de la Comisión Económica para Europa de Naciones Unidas (UNECE). De energía y transporte, ni media formación, según su perfil público. Eso sí, está licenciado en Físicas.

José Juan Ruiz, miembro del Cuerpo de Economistas y Técnicos Comerciales del Estado, tampoco tiene conocimiento del sector energético. Eso sí, estuvo con Felipe González en el Ministerio de Economía, Hacienda y Comercio entre 1983 y 1993.

Extremadura: revolución arqueológica

 

Extremadura es una región con una enorme riqueza en yacimientos arqueológicos. Desde ciudades protohistóricas y romanas, monumentos tartésicos, pinturas rupestres o murallas islámicas, las posibilidades de visitar este extraordinario conjunto son inimaginables. 

Hipólito Collado, jefe del servicio de Arqueología de la Junta de Extremadura, ha desarrollado para este periódico una radiografía cronológica de los restos más interesantes de la región.

Y es que estos yacimientos no son extraordinarios solo por su belleza. Suponen, además, una ventana al pasado. Así, sus castillos, templos, cuevas, pinturas y construcciones funerarias se convierten en múltiples narradores de la historia de Extremadura. 

Comenzando con el yacimiento más antiguo, en la provincia de Cáceres se encuentra la Cueva de Maltravieso. Posee un conjunto de pinturas rupestres datadas en más de 60.000 años, por tanto las de mayor antigüedad del mundo. 

Más tarde, todavía en la Prehistoria, aparecen los dólmenes y los tholos, estructuras funerarias de las que la región goza de grandes construcciones como el dolmen de Lácaraen Mérida; el Sepulcro Histórico de Huerta Montero, en Almendralejo; el dolmen de Toriñuelo, en Jerez de los Caballeros; o las cuevas de la localidad de Fuentes de León. 

Ya en la Edad del Cobre destacan, fundamentalmente, las pinturas rupestres esquemáticas, de las que Extremadura está «plagada», con ejemplos como el conjunto de La Calderita, en La Zarza; el conjunto de La Serena, entre Benquerencia de la Serena y Cabeza del Buey; y la sierra de Hornachos, en la provincia de Badajoz, listo para ser visitado, sin olvidar, por supuesto, el Abrigo del Castillo, en el Parque Nacional de Monfragüe, en Cáceres. 

Con respecto a la Edad de Bronce, la región dispone de muchos yacimientos, pero la gran mayoría no son visitables. Por tal motivo, el lugar de referencia de este período histórico es el Cerro de Castillo de Alange, cerca de Mérida, un enclave privilegiado para conocer cómo funcionaba el control del territorio. 

 En la Edad de Hierro se diferencian dos etapas muy distintas a la par que importantes: los primeros 500 años, periodo conocido como el horizonte tartésico, en el que el mejor resto es el propio municipio de Medellín, una joya histórica que compone «un yacimiento en sí mismo».

Después aparecen los primeros recintos llamados postorientalizantes, con tres referencias en la comunidad autónoma: el Cancho Roano, en Zalamea de la Serena; La Mata de Campanario, conocido como ‘Montones de tierra’; y las Casas de Turuñuelo de Guareña, en la que sus últimos hallazgos permiten poner rostro, por primera vez, a los ciudadanos tartésicos. 

En la segunda Edad de Hierro, los protagonistas son los defensores de su territorio frente a la ofensiva romana, que dejó múltiples restos en la región. En la provincia de Badajoz, el yacimiento de Capote en Higueras de la Real y el yacimiento de Hornachuelos, en Ribera de Fresno.

En la provincia de Cáceres, el castro de Villasviejas del Tamujaen Botija, identificada tradicionalmente con la antigua ciudad de Tamusia. «Esos son posiblemente los mejores referentes de la Edad del Hierro que tenemos en la región», explica el investigador.

Estos pueblos caen bajo el dominio romano, cuya conquista dejó vestigios por toda Extremadura. Destacan Medellín y Mérida, capital romana por excelencia con su teatro, anfiteatro, acueducto, circo o Templo de Diana.

También Contributa Iulia, en Medina de las Torres, «un sitio precioso en muy buen estado de conservación». La provincia de Cáceres no dispone de tantos, pero se encuentran grandes referencias como el yacimiento de Cáparra o Cáceres el Viejo.

Tras la caída del Imperio Romano, la Península Ibérica se convierte en el mundo visigodo. Sobresale, de nuevo, Mérida, junto a una serie de pequeñas iglesias de las que Santa Lucía del Trampal se alza como la favorita de Hipólito Collado. «Está perfecta, completa, es una iglesia rural del siglo VII-VIII y tiene una vista con un triple ábside preciosa», destaca el arqueólogo.

Más tarde, el territorio cae bajo dominio musulmán durante más de siete siglos y Extremadura se llena, fundamentalmente, de fortalezas y castillos. De ese momento destacan, por un lado, la Alcazaba de Badajoz, «una de las mejores fortalezas de la Península Ibérica», y la «magnífica y espectacular» Alcazaba de Reina.

También se encuentra la Muralla de Cáceres, construida por los almohades en los siglos XII y XIII y conocida sobre todo por marcar el límite exterior de la ciudad vieja. Se trata del gran bastión que abraza el considerado tercer conjunto mejor conservado de Europa.

El dominio musulmán finaliza con el establecimiento de los reinos cristianos, un periodo en el que se desarrollaron sobre todo una enorme red de castillos por toda Extremadura, como los de Montánchez, Granadilla, Marmionda o Capilla, cuya rehabilitación por parte del ayuntamiento considera Hipólito Collado «fabulosa».

Cada vez más hallazgos

Estos yacimientos arqueológicos no pasan desapercibidos por las instituciones. Al contrario, Collado insiste en que existe una apuesta «muy decidida» por parte de la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, y la directora general de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural, Adela Rueda. «Tenemos un potencial tremendo de yacimientos y hay que apostar por él», defiende.

De hecho, el investigador asegura que actualmente están viviendo momentos «muy complicados» en cuanto a la gestión. La implantación de grandes energéticas está derivando en numerosos movimientos de tierra y, por tanto, cada vez más descubrimientos.

Por todo ello, destaca los beneficios que supone enseñar los hallazgos a otras regiones, como la última exposición de los rostros de Tarteso en el Museo Arqueológico Nacional, piezas inéditas de una «calidad fabulosa». «Una revolución que está consiguiendo que tengamos una visibilidad tremenda», que trae «riqueza y atractivo a Extremadura».





















Iker Jiménez, demoledor con el Gobierno por el apagón en España: "Da igual lo que haya pasado, aquí no dimite nadie"

 


El lunes 28 de abril quedará marcado en la memoria de los españoles como el día en que el país entero se sumió en la oscuridad. Un apagón generalizado sorprendió a todos, generando desconcierto y numerosas incógnitas, aun sin respuesta. Entre las voces que han alzado la suya para exigir claridad se encuentra la de Iker Jiménez.

Muy crítico, el comunicador comenzó reconociendo que, lejos de sorprenderle, la situación le parece tristemente habitual: "Iba a decir que estoy asombrado, pero no es verdad, porque en este país nos hemos acostumbrado un poco a todo". A pesar de que ya habían pasado varias horas desde el incidente, Jiménez subrayó la falta de explicaciones claras: "Ya después del mega apagón, del black out total en España, no sabemos nada, muchas teorías, muchas cuestiones, muchas palabras, muchos conceptos, muchos términos, muchas cantidades, muchos dígitos, pero, ¿alguien me puede decir qué ha pasado?".

Su crítica también apunta directamente a la falta de rendición de cuentas: "Aquí no dimite nadie, ni uno, ni el otro, ni el de la moto, en general". De hecho, lamentó la aparente indiferencia institucional ante una posible tragedia: "Da igual lo que haya pasado, y da igual la tragedia que haya ocurrido o da igual la tragedia que pudo ser, o la tragedia económica que ya es".

En contraste, aplaudió el comportamiento ejemplar de la población durante el apagón: "El pueblo se ha comportado de una manera ejemplar. No somos el Nueva York de finales de los 70 con el black out, hemos demostrado que los españoles sabemos coordinarnos". Sin embargo, alertó del creciente nerviosismo entre la gente debido a la ausencia de información: "Nadie nos dice lo que ha pasado, el batiburrillo en el que nos han metido".

Para Jiménez, la ciudadanía sigue sin entender lo que ocurrió, y lamenta que tampoco desde los medios se insista en pedir responsabilidades: "Nos deja a las personas normales y corrientes alejadas de una explicación. Tampoco veo yo en muchos periodistas una tensión, una pasión porque se diga qué pasa o quién debe tomar responsabilidades". Criticó la pasividad informativa y el miedo a incomodar: "Siempre es el qué, nunca el quién, no vayamos a molestar, no hagamos las preguntas pertinentes".






Sánchez, obligado a decir los nombres de las eléctricas responsables del apagón

 

Pedro Sánchez ha puesto en marcha una ofensiva política tras el mayor apagón eléctrico de la historia reciente en España. Lo ha hecho con declaraciones solemnes desde La Moncloa, con reuniones de alto nivel en la sede del Gobierno y con mensajes públicos en los que apela directamente a la responsabilidad de "los operadores privados". Pero la pregunta clave sigue sin respuesta: ¿quiénes son exactamente esos operadores? ¿A quién acusa el Presidente del Gobierno, aunque sea entre líneas, de haber puesto en jaque la seguridad energética del país? ¿Por qué no da nombres cuando parece claro que los tiene?

La cita en La Moncloa con las grandes eléctricas, en la que participaron los máximos representantes de Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP, Acciona Energía y Redeia, no fue una reunión más. Fue un acto deliberado de autoridad, un golpe sobre la mesa con testigos relevantes como la vicepresidenta María Jesús Montero; la vicepresidenta y responsable de Transición Ecológica, Sara Aagesen; el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y el ministro de Transformación Digital, Óscar López. Allí, Sánchez les exigió transparencia, colaboración y soluciones. Lo dijo con cortesía institucional, pero con tono inequívoco: el Gobierno necesita saber qué falló y necesita saberlo ya.

En ese mismo encuentro, la presidenta de Red Eléctrica Española (REE), Beatriz Corredor –colocada en el cargo por el propio Ejecutivo y con el Estado como accionista del 20%–, fue señalada implícitamente como uno de los puntos débiles del sistema. Sánchez dejó entrever su malestar al recordar que él mismo se enteró de que se descartaba el ciberataque solo tras escuchar la comparecencia pública de la compañía, no por un aviso directo a la Moncloa. Si ni siquiera el presidente accede en tiempo real a la información crítica de REE, algo falla gravemente en la gobernanza del sistema.

Pero no es solo Red Eléctrica. Todas las compañías implicadas sabían que el sistema se enfrentaba a un mayor estrés por la creciente penetración de las renovables. Y todas ellas, como han confirmado fuentes del sector, se comprometieron en bloque a colaborar. Lo preocupante no es que lo digan ahora, sino que no lo hicieran antes, cuando aún se estaba a tiempo de evitar el desastre.

El futuro de la transición ecológica, en juego

El apagón, según se va sabiendo, no fue consecuencia de un ataque exterior ni de un fallo fortuito. Fue, en esencia, un fallo de gestión agravado por una lógica empresarial cortoplacista que prioriza el beneficio sobre la estabilidad. A la hora crítica, el 60% de la generación eléctrica era fotovoltaica y un 14% eólica. El respaldo de las centrales de ciclo combinado, que deberían estar listas para intervenir en casos de inestabilidad, era testimonial: apenas un 8%. ¿Por qué? Porque tenerlas operativas sin producir no es rentable. Y ahí parece estar la verdadera causa del colapso.

Al día siguiente, tras el desastre, las centrales de ciclo combinado pasaron a representar el 40% de la generación. Es decir, la capacidad existía, pero no se utilizó a tiempo. No fue un error técnico inevitable, sino una decisión para no asumir los costes de prevención. Como ha dicho en Naiz el físico e investigador del CSIC Antonio Turiel, “tener las centrales paradas en ese contexto es una responsabilidad criminal”. No puede decirse más claro.

Por eso resulta insostenible que Sánchez siga apelando de forma genérica a “los operadores privados” sin concretar. Si hay responsables, deben señalarse. Y si no se puede aún por razones jurídicas o técnicas, debe explicarse con claridad. Pero el silencio, la ambigüedad o las acusaciones en voz baja no sirven. Solo alimentan el desconcierto ciudadano, envalentonan a los actores irresponsables y debilitan el crédito político del propio Gobierno.

Además, en esta crisis energética se juega mucho más que la reputación de las eléctricas. Se juega el futuro de la transición ecológica. Hay sectores que están aprovechando el apagón para atacar las energías limpias, como si fueran ellas las culpables del colapso. Nada más lejos de la realidad. El problema no fue la solar ni la eólica, sino el sistema de respaldo que no estuvo preparado porque algunos decidieron que prepararlo costaba demasiado.

Ya en 2021, el expresidente de Red Eléctrica Jordi Sevilla advertía de que la red no estaba técnicamente preparada para picos de producción renovable. Varios informes alertaban del riesgo de desconexiones si no se invertía en estabilizadores, baterías y respaldo térmico. Pero esas advertencias se ignoraron o se subestimaron. Ahora se pagan las consecuencias.

Toca poner luz sobre lo ocurrido

El Gobierno debe responder con firmeza y, sobre todo, con claridad. El país no puede permitirse más discursos vagos ni reuniones a puerta cerrada. Hay que poner luz sobre lo ocurrido, literal y figuradamente. ¿Qué empresas no activaron a tiempo sus centrales de ciclo combinado? ¿Quién tomó la decisión de no invertir en sistemas de respaldo? ¿Por qué no se siguieron las recomendaciones técnicas conocidas desde hace años? ¿Por qué no se avisó antes al Ejecutivo del descarte del ciberataque?

La transparencia no es una opción, es una obligación democrática. Sánchez debe dar un paso más: debe concretar públicamente qué operadores privados, según el Gobierno, no actuaron con la diligencia exigible. No para iniciar una caza de brujas, sino para depurar responsabilidades, restaurar la confianza y asegurar que esto no volverá a ocurrir.

Es hora de encender la luz. En nuestras casas, sí, pero también en el debate público. Porque no estamos ante un fallo anecdótico, sino ante un síntoma estructural de un modelo energético mal diseñado, capturado por intereses privados y gestionado con escasa previsión. La transición ecológica necesita más que buenas intenciones: necesita rigor, inversión, control público y reglas claras.

Y si alguien debe responder por lo ocurrido el 28 de abril, que lo haga. Con nombres, con datos, y con consecuencias. El país lo merece. Y Pedro Sánchez, si de verdad quiere ser el adalid de una transición energética justa, tiene que empezar por decir la verdad completa. 

¿Hubo una civilización avanzada antes que la nuestra? La fascinante teoría de un astrofísico de Harvard

 

Siempre hemos creído que somos los primeros seres inteligentes en habitar la Tierra. Sin embargo, nuevas teorías sugieren que quizá no seamos los pioneros. Uno de los defensores de esta idea es Avi Loeb, un prestigioso astrofísico de la Universidad de Harvard, quien plantea en El Confidencial que pudo haber una civilización avanzada antes de nosotros. 

Loeb es conocido por sus teorías revolucionarias y por su constante búsqueda de respuestas en el cosmos y la Tierra. 

Según su hipótesis, es posible que una civilización tecnológica hubiera existido millones de años atrás y que sus restos materiales sean prácticamente imposibles de detectar hoy en día.

¿Somos realmente los primeros seres humanos?

Avi Loeb nos invita a cuestionar la idea de que la humanidad es la primera y única civilización avanzada en el planeta. Según sus estudios, hace aproximadamente 252 millones de años, durante el Pérmico-Triásico, se produjo una extinción masiva que eliminó la mayor parte de la vida en la Tierra. 

Hasta ahora, la causa aceptada para este evento era una serie de erupciones volcánicas que provocaron un cambio climático extremo. Sin embargo, el astrofísico plantea la posibilidad de que el culpable de ese cataclismo no fuera un fenómeno natural, sino una civilización tecnológica que habitó la Tierra mucho antes de nosotros.

Esta teoría es tan intrigante como polémica. Loeb sugiere que esta civilización avanzada pudo haber alterado el clima del planeta hasta el punto de provocar su propia desaparición, una advertencia sobre el poder destructivo de la tecnología mal gestionada. Es un escenario que, aunque basado en teorías no comprobadas, genera preguntas interesantes sobre el destino de las sociedades tecnológicas.

Una de las críticas más comunes a esta teoría es la falta de pruebas tangibles. Pero el investigador explica que, debido a la inmensidad del tiempo transcurrido, sería extremadamente difícil encontrar restos de una civilización que existió hace más de 250 millones de años. La erosión, los movimientos tectónicos y otros fenómenos geológicos habrían borrado casi cualquier evidencia de su existencia.

Loeb compara esta situación con nuestra propia civilización: si la humanidad desapareciera mañana, ¿qué quedaría de nosotros dentro de cientos de millones de años? Probablemente, muy poco. Además, el experto menciona que si esta civilización dejó algún rastro, tal vez se encuentre en el espacio, en forma de tecnología avanzada o satélites que aún orbitan nuestro planeta.

Los fenómenos anómalos no identificados (FANI)

Otra pieza clave en la teoría del astrofísico son los fenómenos anómalos no identificados, conocidos como FANI. Estos extraños eventos que se observan en el cielo, aun sin explicación científica, podrían ser evidencias tecnológicas de antiguas civilizaciones o incluso de culturas que aún nos superan en conocimientos.

A través del Proyecto Galileo, una iniciativa que él dirige en Harvard, Loeb pretende recopilar información sobre estos fenómenos utilizando inteligencia artificial y otras herramientas de vanguardia para analizarlos en profundidad. El objetivo es comprender si estos eventos tienen un origen natural o si podrían ser manifestaciones de tecnología avanzada.

Para avanzar en esta investigación, el investigador también hace un llamado a los gobiernos para que desclasifiquen la información relacionada con estos fenómenos. A lo largo de los años, muchos documentos sobre FANI y otros eventos extraños han sido ocultados por motivos de seguridad nacional

Sin embargo, Loeb argumenta que compartir estos datos con la comunidad científica podría arrojar luz sobre la posibilidad de que no seamos los primeros en haber dominado la tecnología avanzada en la Tierra.

Además, aprender de los errores que podrían haber cometido estas civilizaciones anteriores podría ayudarnos a evitar un destino similar. El astrofísico subraya la necesidad de estudiar a fondo estos fenómenos para encontrar respuestas y planificar el futuro de la humanidad.

Canal Recetas Cocina viva : Pizza Clásica de Queso y Orégano

  CanalRecetas  Masa:   500 g de harina de trigo, 300 ml de agua tibia, 10 g de levadura seca, 10 g de sal, 15 ml de aceite de oliva. Salsa:...