Gastronomia20M

La cuesta de enero nos ha pasado por encima otra vez con el firme propósito de ahorrar lo derrochado en Navidad y de volver a llevar una dieta sana y equilibrada que nos ayude a tener un poquito de orden, y un ingrediente nutritivo, barato y que nos aporta carbohidratos de calidad es la patata.
Claro está que no es lo mismo comer las patatas cocidas, que fritas, que al vapor, que en tortilla... aunque una de las maneras más infravaloradas de hacerlo es en puré, al menos en España.
Si bien es cierto que en otros países de Europa se trata de uno de los platos principales de su cultura gastronómica, en España lo consumimos pero muy de puntillas. Aunque se trata de una manera de cocinar la patata mucho más versátil de lo que pensabas.
Puré de patata a los tres quesos
Tal y como asegura la autora del libro, el mejor amigo de toda patata es el queso, y por ello para esta receta no ha utilizado solo uno, sino tres. "Montemos un ménage à trois de quesos, amorosamente acariciados dentro de un puré suave y aterciopelado, para que todos canten en armonía mientras hacen cremosa música con tus patatas".

Ingredientes para el puré de patata a los tres quesos
- 600 g de patatas peladas y cortadas en rodajas de 2 cm
- 50 g de mozzarella ya rallada
- 50 g de queso cheddar maduro rallado
- 50 g de queso leicester rojo rallado
- 50 g de mantequilla
- 50-75 ml de nata
- Sal y pimienta
Elaboración
- Pon las rodajas de patata en un cazo con agua fría y con sal abundante y llévalas a ebullición. Reduce el fuego y deja hervir suavemente durante unos 20 minutos, hasta que las rodajas se puedan atravesar con un cuchillo fino. Escúrrelas en un colador.
- Vuelve a poner la cazuela vacía con el escurridor y las patatas sobre la placa de cocción apagada, cubre las patatas con un paño de cocina limpio y déjalas secar al vapor durante 5 minutos (como en la página 16).
- Mientras tanto, en un cazo pequeño a fuego lento, funde los quesos y la mantequilla con 50 ml de nata líquida. Sazona bien con sal y pimienta.
- Porción a porción, mientras aún están calientes, p
- rallador de patatas a un cuenco, o aplástalas con un pasapurés.
- Incorpora la mezcla de nata a la patata mientras ambas están aún calientes, para que se combinen bien. Si el puré parece un poco espeso, calienta la nata restante y añádela también. Prueba la sazón y rectifica si es necesario.
- pasar las patatas (secadas al vapor) por un colador
Puré con beicon y miel picante
La combinación de miel picante y beicon no puede faltar. Es dulce, picante, suave y cualquier otro adjetivo agradable que se te ocurra. Tal y como asegura la autora, "un poco de picor en tu puré nunca ha hecho daño a nadie y aquí el toque de guindilla aporta el equilibrio perfecto para tu patata".

Ingredientes para el puré con beicon y miel picante
- 600 g de patatas peladas y cortadas en rodajas de 2 cm
- 75 ml de nata doble
- 1 diente de ajo picado
- 1 ramita de romero
- 50 g de mantequilla en dados
- 50 g de queso cheddar maduro rallado finamente y más para la cobertura
- 1 cucharadita colmada de mostaza de Dijon, más ½ cucharada para la cobertura
- 2 cucharadas de miel liquida
- 1 guindilla roja en rodajas
- 1 ramita de tomillo
- 4 lonchas de beicon o panceta ahumada
Elaboración
- Pon las rodajas de patata en un cazo con agua fría y con sal abundante y llévalas a ebullición. Reduce el fuego y deja hervir suavemente durante unos 20 minutos, hasta que las rodajas se puedan atravesar con un cuchillo fino. Escúrrelas en un colador.
- Vuelve a poner el escurridor en la cazuela vacía sobre la placa de cocción apagada, cubre las patatas con un paño de cocina limpio y dejalas secar al vapor durante 5 minutos (como en la página 16).
- Calienta la nata, el ajo y el romero en un cazo pequeño a fuego medio hasta que espese y esté caliente. Sazona bien con sal y pimienta.
- Porción a porción, mientras aún están calientes, pasa las patatas (secadas al vapor) por un colador o rallador mientras les vas añadiendo los trozos de la mantequilla, o aplástalas con un pasapurés a medida que las vas colocando en un cuenco.
- Retira la ramita de romero de la nata tibia infusionada y, con una espátula de goma, incorpora la nata al puré. Añade el queso cheddar y la cucharadita colmada de Dijon y mezcla todo.
- En un cazo pequeño, mezcla la miel, la guindilla cortada, las hojas de tomillo y la ½ cucharada de Dijon. Caliéntalo todo suavemente durante 5 minutos para infusionar la miel, y retira la olla del fuego.
- Calienta el horno a 200°C.
- Mientras tanto, en una sartén a fuego medio, frie el beicon durante 8 minutos, hasta que esté crujiente, y luego trocéalo. Incorpora tres cuartas partes del beicon picado al puré y reserva el resto para espolvorearlo más tarde.
- Dispón el puré en una fuente de horno, nivelándolo lo mejor que puedas. Luego, vierte por encima la mezcla de miel, espolvorea el beicon reservado y un poco más de queso cheddar. Mete la fuente en el horno durante 10-15 minutos, hasta que el queso se gratine y burbujee.
Puré con piel de pollo crujiente y trufa
Sin duda una de esas recetas para sorprender a tus invitados, ya que la autora del libro propone un emplatado en forma de espiral con ayuda de una manga pastelera donde pincharemos trozos de piel de pollo crujiente. Delicioso y muy vistoso.

Ingredientes para el puré con piel de pollo crujiente y trufa
- 600 g de patatas
- Aceite de oliva 3 pieles de pollo (puedes conseguirlas en tu carnicería local o comprar un paquete de muslos de pollo y quitarles la piel)
- 25 g de mantequilla
- 100 ml de nata doble
- 2 dientes de ajo, pelados y machacados, pero enteros
- 1 ramita de romero
- 1 ramita de tomillo
- 2-3 cucharadas de aceite de trufa de buena calidad, al gusto, y más si es necesario
- Sal y pimienta blanca
Elaboración
- Mientras calientas el horno a 220°C, unta las patatas con aceite y sal. Luego, mételas en el horno durante 50-60 minutos, hasta que estén tiernas.
- Unos 30 minutos antes de que las patatas estén hechas, cubre una bandeja de horno con papel de hornear y extiende las pieles de pollo. Rocíalas con aceite de oliva y sazónalas bien con sal y pimienta. Coloca otro trozo de papel de horno encima, y encima otra bandeja de horno de modo que las pieles queden completamente aplastadas.
- Mete las pieles de pollo en el horno y hornéalas durante unos 30 minutos, hasta que estén doradas y crujientes. Colócalas sobre una rejilla para que se enfrien. Pica aproximadamente la mitad de las pieles, pero guarda algunas enteras, para adornar.
- En una olla pequeña, mezcla la mantequilla, la nata, el ajo, el romero, el tomillo y el aceite de trufa al gusto. Pon la olla a fuego medio y deja que la mezcla infusione durante 5 minutos. Pruébala y sazónala bien con sal y pimienta, añadiendo un poco más de aceite de trufa a tu gusto. Resérvala caliente.
- Corta las patatas asadas por la mitad y sacales la parte central (puedes utilizar la piel para cualquiera de las recetas de las páginas 167-179). Utiliza un escurridor, si tienes uno, o usa una espátula para pasar la patata cocida por un colador fino. Tiene que quedarte un puré muy fino.
- Retira las hierbas y el ajo enteros de la nata caliente infusionada y mezcla la nata con el puré. Pruébalo y ajusta la sazón, añadiendo más sal, pimienta y aceite de trufa, si es necesario.
- Cuando estés listo para servir, incorpora la piel de pollo crujiente picada (se empapará si la añades demasiado pronto), y para decorar cubre el puré con los trozos enteros que has reservado.
Propiedades de la patata
La patata es uno de los alimentos más populares del mundo por su valor nutritivo, su versatilidad, y su poder saciante. Se trata de un alimento rico en vitamina C, por lo que favorece la función inmunológica además de aportarnos antioxidantes.
Además, es un ingrediente rico en potasio, por lo que mejora la función de los nervios, la contracción de los músculos y nos ayuda a mantener el ritmo cardíaco constante. Las patatas también son un aporte de colina, un nutriente esencial para un cerebro, nervios y músculos saludables.
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